Cuba niega que el nieto de Raúl Castro tenga poder, pero hasta la CIA lo trató como tal

Una diplomática cubana asegura que Raúl Guillermo Rodríguez Castro solo custodia a su abuelo, pero el propio 'Cangrejo' se atribuye peso en las reformas económicas y hasta el director de la CIA se reunió con él en La Habana.

Redacción7 de julio de 2026 · 5 min de lectura
Raúl Guillermo Rodríguez Castro, El Cangrejo, nieto de Raúl Castro, en un acto oficial en Cuba

Para el régimen cubano, Raúl Guillermo Rodríguez Castro no pasa de ser el jefe de la escolta de su abuelo. Así intentó dejarlo claro una diplomática identificada por medios independientes como la embajadora de Cuba en Uruguay, Lissett Pérez, al negar que el nieto de Raúl Castro tenga peso político dentro del aparato de poder de la isla.

El problema es que el propio Rodríguez Castro, conocido como El Cangrejo, la desmiente con sus propias palabras. Un día antes de esas declaraciones, el hombre de 42 años le dijo al diario USA Today que está dispuesto a sentarse a negociar con Donald Trump.

Lo que dijo la diplomática cubana

La diplomacia cubana insiste en que Rodríguez Castro no tiene ningún peso político real dentro del régimen: sería solo el custodio de su abuelo. Así lo transmitió, según medios independientes, la propia embajadora al calificar de simple especulación cualquier lectura sobre su influencia real en el Gobierno.

Según la versión que circuló el 6 de julio en el programa "Paren el Mundo", de la radio uruguaya La Diaria, Pérez rechazó que Rodríguez Castro tenga influencia dentro del Gobierno cubano y calificó esas versiones de "especulaciones", "medias verdades" y "manipulaciones".

La diplomática insistió en que su único rol es el de custodio de su abuelo: "Él tiene ese rol, es el custodio, el que lidera ese cuerpo con el abuelo", habría afirmado, en referencia a la escolta personal del expresidente cubano.

Según esa misma versión, Rodríguez Castro "no tiene ningún otro cargo" y no participa en las decisiones del Gobierno, cerrando así la puerta a cualquier lectura sobre una eventual sucesión familiar en el poder.

Lo que él mismo reconoció días antes

Las palabras de la diplomática chocan de frente con lo que el propio Rodríguez Castro contó a USA Today, según recoge El País, tras dos días de conversaciones en La Habana el pasado mes de junio. "Puedo negociar con cualquier persona designada por EE. UU. Si se me da la oportunidad, claro que con Trump", dijo, aunque también sostuvo que "no se considera político" y que actuaría "si en algún momento la Revolución" se lo pidiera.

Rodríguez Castro añadió que cumple "su parte" impulsando las reformas económicas del régimen y que usó su influencia para sacar adelante medidas, entre ellas una posible compensación a cubanos y estadounidenses por bienes confiscados tras la revolución. Ya había defendido su papel en esas reformas y se había mostrado dispuesto a negociar directamente con Trump en entrevistas previas.

Es coronel del Ministerio del Interior y, según confirmó él mismo, responsable de la seguridad de su abuelo. Es hijo del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, extitular de GAESA, el conglomerado militar que controla buena parte de la economía cubana en divisas.

El propio Washington lo trató como interlocutor real

La contradicción no se sostiene solo en lo que Rodríguez Castro dice de sí mismo. En mayo de 2026, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a La Habana y se reunió con él junto al ministro del Interior cubano y el jefe de los servicios de inteligencia, según reportó The Washington Post. Fue el primer encuentro de este tipo desde 2016 y giró en torno a cooperación de inteligencia, estabilidad económica y seguridad.

Que un director de la CIA se siente con alguien sin cargo oficial en el Gobierno para hablar de esos temas dice más sobre el peso real de Rodríguez Castro que cualquier entrevista que él mismo conceda.

Reformas económicas en plena crisis

El telón de fondo de esta disputa es la apertura económica que el régimen cubano intenta pilotar en medio de su peor crisis en décadas. La Asamblea Nacional ratificó el 19 de junio de 2026 un paquete de 176 medidas, agrupadas en 23 ejes, que amplía el espacio para la actividad privada y busca atraer inversión de cubanos en el exterior, según reportó AP. Entre ellas figuran la expansión de las mipymes, la posibilidad de ser socio de más de una empresa privada y la banca privada bajo supervisión del Banco Central, según la misma agencia.

Las conversaciones de alto nivel entre Cuba y EE. UU. que rodean esas reformas han incluido, según la misma fuente, a Rodríguez Castro. Días antes, Washington había sancionado directamente al presidente Miguel Díaz-Canel, a su entorno y a varias instituciones cubanas, algo que el mandatario calificó de "ilegítimo".

Represión y presión internacional mientras se negocia

Mientras el régimen discute su apertura económica con Washington, la represión interna no se detiene. Prisoners Defenders documentó un récord de 1.260 presos políticos en Cuba en abril de 2026, con 449 de ellos enfermos por las condiciones de reclusión y denuncias de torturas y agresiones sexuales incluidas en su informe, según la propia organización.

El Parlamento Europeo respondió con una resolución que exige la liberación incondicional de esos presos y amenaza con suspender el diálogo político con La Habana si no hay avances democráticos, según recogió El País.

Análisis: la negación que no cuadra

A nuestro juicio, reducir a Rodríguez Castro a un cargo de custodio choca con la evidencia que él mismo ha ido dejando en cada entrevista reciente y, sobre todo, con quién se ha sentado a hablar con él. No es solo que se ofrezca a negociar con Trump: es que un director de la CIA viajó a La Habana para reunirse específicamente con él.

El patrón es conocido en la política cubana: quien no tiene cargo oficial en el Partido ni en el Gobierno puede seguir teniendo un peso real, sobre todo si controla la seguridad del líder histórico y desciende de la cúpula que maneja GAESA. La negación de la diplomática, en ese sentido, dice tanto como la propia entrevista que intenta desmentir.

Para los cubanos en el exilio, el episodio importa porque apunta a quién podría terminar siendo la cara visible de cualquier negociación futura con Washington, justo cuando las reformas económicas avanzan sin que se mueva un ápice la represión. Quienes quieran seguir de cerca esta historia pueden suscribirse a la newsletter de cubafull para recibir las próximas actualizaciones apenas ocurran.

Preguntas frecuentes

Te puede interesar

Banderas de Cuba y Estados Unidos en La Habana, símbolo de la posible negociación del régimen cubano con Trump
Cuba

El nieto de Raúl Castro se ofrece a negociar con Trump

Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y uno de sus escoltas, afirma en su primera entrevista con un medio estadounidense que está dispuesto a negociar con Donald Trump y que el régimen liberaría a presos políticos bajo ciertas condiciones.

7 de julio de 2026 · Editorial CubaFull