Raúl Guillermo Rodríguez Castro, el nieto de Raúl Castro conocido en la isla como “El Cangrejo”, ya no necesita rumores para confirmar su peso real en el poder cubano.
El propio Partido Comunista de Cuba salió esta semana a respaldarlo como interlocutor ante Estados Unidos.
La defensa llegó después de que el hombre, sin cargo electo alguno, se ofreciera públicamente a negociar el futuro de la isla con Donald Trump. Y llegó desde muy arriba del aparato del partido.
Un dirigente del Comité Central confirma el mandato
El aval no vino de un vocero cualquiera. Fue el historiador Elier Ramírez Cañedo, vicejefe del Departamento Ideológico del Comité Central y diputado a la Asamblea Nacional, quien confirmó en redes sociales que Rodríguez Castro negocia con Washington por decisión de la cúpula cubana, según reportes de medios independientes cubanos.
En un texto publicado en Facebook, Ramírez Cañedo calificó de “manipulaciones y mentiras” y “periodismo amarillista” las críticas contra Rodríguez Castro, y confirmó que el nieto de Raúl Castro actúa “como interlocutor del lado cubano, por decisión de la máxima dirección del país”.
El mismo texto fue compartido y respaldado por Abel Prieto, histórico ministro de Cultura y una de las figuras de mayor peso simbólico del castrismo, con un mensaje de agradecimiento y apoyo.
Quién es “El Cangrejo”
Rodríguez Castro, de 42 años, no ocupa ningún cargo electo en el gobierno cubano. Es coronel del Ministerio del Interior y uno de los guardaespaldas de su abuelo, hoy con 95 años. En la isla lo apodan “El Cangrejo” por haber nacido con seis dedos en la mano derecha.
Su verdadero poder está en otro sitio. Controla GAESA, el conglomerado militar que administra buena parte de la economía cubana, desde el turismo hasta el comercio en dólares, heredado de su padre, Luis Alberto Rodríguez López-Calleja. CubaFull ya documentó la contradicción entre la versión oficial y su influencia real en las negociaciones con Washington.
Los contactos con Washington que lo colocaron en el centro
El interés estadounidense en Rodríguez Castro no arrancó esta semana. Según Associated Press, el secretario de Estado Marco Rubio se reunió en secreto con él el 25 de febrero de 2026, al margen de una cumbre de líderes del CARICOM en San Cristóbal y Nieves, según confirmaron dos funcionarios estadounidenses.
Semanas después, el 13 de marzo, Miguel Díaz-Canel reconoció públicamente que Cuba sostenía conversaciones con Estados Unidos para buscar, mediante el diálogo, soluciones a las diferencias bilaterales.
En abril, un alto funcionario del Departamento de Estado viajó de nuevo a La Habana para reunirse con Rodríguez Castro. Washington planteó reformas económicas y de gobernanza, además de una propuesta de conectividad vía Starlink, según reportó AP.
La entrevista a USA Today, recogida por El País, añade otros dos episodios: en enero habló por primera vez con Rubio, y en mayo estuvo presente durante la visita a La Habana del director de la CIA, John Ratcliffe. Washington no lo ha sancionado, un dato que analistas interpretan como una señal deliberada.
Fecha | Hecho | Fuente |
|---|---|---|
Enero 2026 | Primer contacto directo de Rodríguez Castro con el secretario de Estado, Marco Rubio | El País (USA Today) |
25 de febrero de 2026 | Reunión secreta con Rubio en la cumbre de CARICOM en San Cristóbal y Nieves | Associated Press (AP) |
13 de marzo de 2026 | Díaz-Canel confirma públicamente conversaciones con Estados Unidos | Associated Press (AP) |
Abril de 2026 | Encuentro con un alto funcionario del Departamento de Estado en La Habana | Associated Press (AP) |
Mayo de 2026 | Presente durante la visita a La Habana del director de la CIA, John Ratcliffe | El País (USA Today) |
Junio de 2026 | Cuba aprueba un paquete de 176 medidas de reforma económica | Associated Press (AP) |
6 de julio de 2026 | Primera entrevista de Rodríguez Castro con un medio estadounidense, USA Today | El País |
Julio de 2026 | El PCC sale a respaldarlo públicamente como interlocutor | Medios independientes cubanos |
Cronología de los contactos entre Raúl Guillermo Rodríguez Castro y Washington, según fuentes de autoridad.
La entrevista que encendió la polémica
El 19 de junio, Rodríguez Castro ya había concedido su primera entrevista amplia a un medio internacional, The National, donde defendió una relación “civilizada” con Washington y negó que Cuba represente una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.
La ofensiva del PCC llegó después de que, el 6 de julio, concediera su primera entrevista a un medio estadounidense, USA Today, en conversaciones realizadas durante dos días de junio en La Habana.
En ella se declaró dispuesto a negociar directamente con Trump. “Puedo negociar con quien designe Estados Unidos”, dijo, y agregó que, si se le daba la oportunidad, lo haría “por supuesto, con Trump”.
También afirmó que Cuba estaría dispuesta, bajo las condiciones adecuadas, a liberar a personas consideradas presas políticas, una promesa que organizaciones como Prisoners Defenders llevan años documentando sin resultados concretos sobre el terreno. Como ya contamos cuando se ofreció a negociar con Trump por primera vez, Rodríguez Castro mantenía contactos discretos con asesores de Washington desde meses antes.
Reformas económicas sin apertura política
El telón de fondo de estos contactos es económico. En junio, el régimen aprobó un paquete de 176 medidas de reforma que amplía el espacio para los negocios privados, permite importaciones y exportaciones sin intermediación estatal, contratación laboral más libre, banca privada y la inversión de cubanos en el exterior, según AP.
Analistas citados por la agencia lo describen como el cambio económico más amplio desde la Revolución, con el desmontaje de pilares como el monopolio estatal del comercio exterior.
Para los cubanos del exterior, el ángulo práctico es directo: cualquier acuerdo con Washington puede tocar remesas, inversión y viajes. Y la exigencia de libertad para los presos políticos sigue siendo la vara con la que se medirá si esta apertura es real o solo económica.
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Análisis: por qué importa este respaldo
Que el PCC salga a blindar públicamente a un hombre sin cargo oficial dice más sobre el estado real del poder en Cuba que sobre Rodríguez Castro mismo.
A nuestro juicio, el mensaje busca cerrar filas ante una filtración incómoda. El régimen reconoce, de facto, que negocia con Washington a través de una figura ligada al aparato militar y de seguridad, no al gobierno civil ni a la cancillería.
El hecho de que Estados Unidos no lo haya sancionado, pese a su peso en GAESA, refuerza esa misma lectura desde el otro lado: la Casa Blanca ya lo trata como interlocutor de facto, aunque no tenga cargo alguno.
El gesto de Abel Prieto, un histórico sin cargo ejecutivo pero con enorme peso simbólico entre la vieja guardia, sugiere además que el papel de “El Cangrejo” como interlocutor cuenta con el visto bueno de sectores más allá del círculo inmediato de Díaz-Canel.




