El nieto de Raúl Castro se ofrece a negociar con Trump

Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y uno de sus escoltas, afirma en su primera entrevista con un medio estadounidense que está dispuesto a negociar con Donald Trump y que el régimen liberaría a presos políticos bajo ciertas condiciones.

Editorial CubaFull7 de julio de 2026 · 5 min de lectura
Banderas de Cuba y Estados Unidos en La Habana, símbolo de la posible negociación del régimen cubano con Trump

Vía USA Today

En la vieja oficina de Raúl Castro en La Habana, el teléfono fijo sigue sonando como en otra época. Pero quien contesta ya no es el histórico comandante de 95 años, sino su nieto favorito: el hombre que hoy ocupa su silla y que ahora dice estar listo para sentarse, él mismo, frente a Donald Trump.

Un nieto de Raúl Castro se abre, por primera vez ante un medio de Estados Unidos, a la posibilidad de negociar directamente con Donald Trump el futuro de la relación entre Washington y La Habana.

Que rompa ese silencio justo ahora, y no antes, no es casual: el propio USA Today señala que Rodríguez Castro es prácticamente un desconocido fuera de Cuba y que apenas aparece en los medios estatales de la isla.

A nuestro juicio, elegir a la prensa estadounidense (y no a un medio cubano o aliado) para su primera aparición pública es en sí mismo un mensaje: busca ser visto por Washington como interlocutor, no solo por La Habana.

Qué dijo el nieto de Raúl Castro sobre Trump

Se llama Raúl Guillermo Rodríguez Castro, tiene 42 años y es conocido en la isla como "El Cangrejo". No ocupa ningún cargo oficial en el régimen: su función es la de escolta de su abuelo, de 95 años, según reveló él mismo.

"Puedo negociar con quien Estados Unidos designe. Si se me diera la oportunidad, claro que con Trump", dijo Rodríguez Castro durante dos días de entrevistas realizadas en junio en La Habana.

Qué dijo sobre los presos políticos

Rodríguez Castro también afirmó que Cuba estaría dispuesta, "bajo las condiciones adecuadas", a liberar a las personas que Washington considera presos políticos. No precisó cifras ni plazos, y su palabra no compromete al Gobierno cubano, del que no forma parte de manera formal.

La entrevista, publicada por USA Today y recogida también por El País, llega en medio de una presión económica creciente sobre la isla. El régimen registró apenas 360.000 turistas en los primeros cinco meses de 2026, una caída del 58% respecto al año anterior, golpeando una de las principales fuentes de divisas del país.

El contraste no pasó inadvertido: en la misma entrevista, Rodríguez Castro dijo que le "duele mucho" ver la pobreza de sus compatriotas, mientras la propia crónica lo describe vistiendo marcas como Hugo Boss, Hermès, Rolex y Ferragamo.

USA Today no deja pasar la ironía: llega a describirlo directamente como 'el hombre de las zapatillas Hermès' para explicar su nuevo enfoque diplomático. A nuestro juicio, ese detalle no es solo color de crónica: es la imagen perfecta de la contradicción que arrastra todo el proyecto de "Raulito" — un heredero de la revolución que promete austeridad para el pueblo mientras exhibe un estilo de vida que la inmensa mayoría de los cubanos no podrá tocar ni de lejos.

El gesto se suma a un patrón que empieza a repetirse: hace apenas unos días, Sandro Castro, nieto de Fidel Castro, se ofreció públicamente a Marco Rubio para canalizar ayuda humanitaria hacia la isla. Dos ramas de la misma dinastía, en cuestión de días, buscando abrir un canal propio con Washington.

El canal que ya existía con Marco Rubio

Esta entrevista no es el primer contacto de Rodríguez Castro con la Administración Trump. Axios reveló en febrero de 2026 que el propio secretario de Estado, Marco Rubio, mantenía conversaciones discretas con él, al margen de los canales oficiales del Gobierno cubano.

Según esa información, asesores de Rubio se reunieron después con Rodríguez Castro durante una cumbre de la CARICOM en San Cristóbal y Nieves. En abril, una delegación estadounidense viajó a La Habana (la primera vez que un avión oficial de EE. UU. aterrizaba en la isla desde 2016) y planteó, entre otros puntos, llevar internet satelital gratuito con Starlink a toda la población cubana.

Washington ve en Rodríguez Castro a un posible interlocutor de una generación más joven y menos ideologizada dentro del entorno del poder, aunque eso no significa que tenga autoridad para cerrar ningún acuerdo.

Sanciones a GAESA, el otro frente de presión

Mientras se exploran estos contactos, la Casa Blanca ha mantenido una campaña de presión económica sobre el régimen. El 7 de mayo de 2026, Marco Rubio anunció nuevas sanciones contra GAESA, el conglomerado militar que controla buena parte de la economía cubana, contra su ejecutiva Ania Guillermina Lastres Morera y contra la minera Moa Nickel.

El economista Pavel Vidal estimó que GAESA maneja cerca del 40% del PIB de Cuba, una cifra que explica por qué Washington lo trata como el verdadero centro de poder económico de la isla, más allá del Gobierno formal.

Reformas económicas sin apertura política

En paralelo, Cuba ha aprobado reformas que amplían el espacio para los negocios privados, autorizan bancos privados y facilitan la inversión de cubanos residentes en el exterior. Pero el canciller Bruno Rodríguez reconoció que esas reformas no fueron discutidas con Washington y que las conversaciones formales entre Cuba y Estados Unidos no muestran progresos, mientras el diálogo continúa "sin ilusiones".

El embajador cubano ante la ONU, Ernesto Soberón, llegó a negar que la liberación de presos políticos estuviera siquiera sobre la mesa de negociación, aunque el Departamento de Estado insistió en que sigue comprometido con la liberación de todos ellos. Prisoners Defenders contabilizaba 1.260 presos políticos en Cuba hasta abril de 2026.

Rodríguez Castro no ocultó tampoco cierta ambición política. "Nunca me ha interesado la política, nunca ha sido mi vocación. Pero si en algún momento la revolución me necesita, daré un paso al frente", declaró.

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Frente

Dato clave

Fuente

Entrevista

Rodríguez Castro dice que negociaría con Trump si se le diera la oportunidad

USA Today

Canal informal

Contactos discretos con Marco Rubio revelados antes de la entrevista

Axios

Presos políticos

1.260 presos políticos contabilizados hasta abril de 2026

Prisoners Defenders

GAESA

El conglomerado militar controla cerca del 40% del PIB cubano

Pavel Vidal

Turismo

360.000 turistas en los primeros cinco meses de 2026, caída del 58% interanual

Datos citados en la pieza

Los frentes abiertos entre Washington y La Habana, resumidos

Análisis: un gesto de familia, no del Estado

A nuestro juicio, lo relevante aquí no es que un Castro hable de negociar, sino quién habla y desde dónde. Rodríguez Castro no tiene cargo, no representa al aparato del Partido ni a la Cancillería. Es un escolta con apellido que, según los reportes previos de Axios, ya funcionaba como canal informal con Rubio meses antes de dar esta entrevista.

Que dos nietos de los hermanos Castro se ofrezcan casi al mismo tiempo a interlocutores estadounidenses sugiere que dentro del círculo familiar hay quien empieza a calcular un futuro sin el monopolio absoluto del poder tal y como existe hoy, o al menos quien busca hacerse notar ante Washington antes de que la sucesión se decida sin ellos.

Eso no lo convierte en una apertura real. La oferta de liberar presos políticos "bajo las condiciones adecuadas" es la misma fórmula ambigua que el régimen ha usado durante décadas para ganar tiempo sin ceder nada verificable. Mientras no haya fecha, nombres ni garantías, sigue siendo una declaración de intención, no un compromiso.

Lo que sí queda claro es que la presión de las sanciones, el desplome del turismo y el aislamiento económico de GAESA están moviendo fichas dentro del entorno del poder cubano, aunque esas fichas no tengan aún autoridad para firmar nada.

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