El régimen cubano ha convocado a la Asamblea Nacional del Poder Popular para el próximo 29 de julio, en pleno pico de la crisis eléctrica y con la calle más caliente que se recuerda en años. La sesión llega justo cuando debía empezar a notarse en los bolsillos el paquete de transformaciones económicas que el propio Gobierno aprobó en junio.
No es una sesión de trámite. En la agenda hay leyes que tocan directamente el salario, los subsidios, el precio del combustible y el tipo de cambio del peso, además de una reorganización del aparato estatal y un nuevo Código del Trabajo. Todo mientras el país arrastra apagones de más de 24 horas seguidas y un número récord de protestas callejeras.
El Séptimo Período Ordinario de Sesiones, en la X Legislatura del Parlamento, arrancará a las 9:00 a.m. en el Palacio de Convenciones de La Habana. La convocatoria lleva la firma del presidente del órgano, Esteban Lazo Hernández.
Salario mínimo, subsidios y la libreta: lo que cambia en el bolsillo
La sesión del 29 de julio puede convertir en ley una parte central del paquete aprobado en junio: sube el salario mínimo estatal, cambia el modelo de subsidios y la libreta, se abre el combustible a capital privado y se mueve el tipo de cambio oficial. El efecto más directo caerá sobre los precios, las remesas y el poder de compra de los hogares cubanos.
El punto de partida de la sesión es el balance de las 176 medidas económicas que la propia Asamblea aprobó el 18 de junio, agrupadas en 23 ejes y presentadas por el Gobierno como el mayor ajuste desde el Período Especial. La mayoría siguen sin reglamentación, así que julio es la primera prueba real de cuántas se convierten en ley.
La medida con más impacto directo es la subida del salario mínimo estatal, de 2.100 a 3.210 pesos mensuales, un alza del 53% que según cifras oficiales alcanzará al 51% de los trabajadores del sector presupuestado. Se aplica desde julio, pero el primer pago con el nuevo monto llega en agosto, con un costo de 42.500 millones de pesos para el presupuesto estatal.
El otro cambio de fondo es más silencioso: el Gobierno plantea sustituir los subsidios a productos (como los de la libreta de abastecimientos) por subsidios a personas, financiados con un fondo de protección social que se nutriría del ahorro al eliminar subsidios a empresas estatales. El primer ministro Manuel Marrero explicó el plan ante la Asamblea el 21 de junio, detallando que el Estado subsidia hoy 92.500 millones de pesos al año al sistema empresarial, la mitad solo para sostener la tarifa eléctrica.
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Combustible y sector privado: quién podrá importar y vender gasolina
El mismo plan presentado por Marrero abre la importación y comercialización de combustible a capital privado y extranjero, incluida la venta minorista en los servicentros. A la par, el Gobierno propone un impuesto del 1% a la importación de combustible destinado a mantener inventarios operacionales en instituciones sociales, como hospitales y escuelas.
La apertura llega en medio de una crisis eléctrica que la agencia AP atribuye sobre todo a la escasez de combustible (Cuba produce apenas el 40% del que consume) agravada por las restricciones a la importación de petróleo y por el deterioro de una red eléctrica cada vez más envejecida.
Dólar, remesas y devaluación: un nuevo mapa cambiario
En moneda, el paquete propone alejarse del tipo de cambio oficial fijo de 1 dólar por 24 pesos con devaluaciones sucesivas del peso cubano, un mercado cambiario digital y subastas de divisas en tiempo real. También plantea casas de cambio privadas y una figura de "agente de pago de última milla" para formalizar el envío de remesas por canales privados.
Para las familias que reciben dinero desde fuera, el cambio central es que el peso oficial se acercaría al valor real que ya maneja el mercado informal, aunque el Gobierno no ha fijado un calendario público para aplicarlo.
Medida | Qué propone | Dato clave | Impacto doméstico |
|---|---|---|---|
Salario mínimo estatal | Sube de 2.100 a 3.210 pesos, vigente desde julio y pagado en agosto | +53%, costo de 42.500 millones de pesos para el presupuesto | Más ingreso nominal, aunque puede diluirse si suben los precios o si la devaluación llega antes que el fondo de protección social |
Subsidios y libreta | Pasar de subsidiar productos a subsidiar personas, con un fondo de protección social | 92.500 millones de pesos al año hoy en subsidios al sistema empresarial | Cambia cómo llega la ayuda a los hogares; depende de que el fondo se implemente antes del recorte |
Combustible | Entrada de capital privado y extranjero en importación y venta, incluidos servicentros | Impuesto del 1% a la importación para inventarios operacionales | Posible mejora del suministro, sin garantía de precios estables para el consumidor |
Tipo de cambio | Mercado cambiario digital, subastas de divisas y devaluaciones sucesivas | Tipo oficial actual: 1 USD = 24 CUP (fijo) | El peso oficial se acerca al valor del mercado informal; puede encarecer importaciones y remesas antes de estabilizarse |
Administración del Estado | Reduce organismos centrales, agrupando carteras económicas | De 27 a 21 organismos, incluidos 20 ministerios y el Banco Central | Reorganización administrativa, sin cambio directo inmediato en los bolsillos |
Cinco medidas del paquete que llega al Parlamento el 29 de julio y su posible impacto en los hogares cubanos, según cifras oficiales del Gobierno.
Menos ministerios y un Código del Trabajo sin huelga
El primer proyecto que llega al pleno con nombre propio es la Ley de Organización de la Administración Central del Estado, que reduce de 27 a 21 los organismos estatales, entre ellos 20 ministerios y el Banco Central de Cuba. El proyecto oficial agrupa carteras como Agroalimentación, Comercio e Inversión Extranjera, Economía y Finanzas, Industrias y Construcción, y Medio Ambiente, Hábitat y Vivienda.
El primer ministro Marrero justificó el recorte así: "Un país pequeño, un país con una situación tan compleja, no puede tener una estructura tan grande". El calendario legislativo de la Asamblea para 2026, publicado en la Gaceta Oficial, incluye además leyes de Vivienda, Tierra Agropecuaria y Forestal, tributación y transición energética, aunque no está claro cuáles de ellas llegarán exactamente al pleno del 29 de julio.
El segundo proyecto de peso es el nuevo Código del Trabajo, casi 50 páginas que sustituirán al vigente desde 2013. Reconoce por primera vez el teletrabajo desde el exterior, con contratos que deben detallar gastos y mecanismos de reversibilidad, y el derecho a la desconexión digital fuera de la jornada. Lo que no contempla, según detalla swissinfo.ch, es el derecho a la huelga, ausente también en la Constitución cubana de 2019.
El telón de fondo: apagón nacional, protestas y presos políticos
La sesión llega apenas tres semanas después de que un apagón nacional dejara sin luz a más de 10 millones de cubanos el 6 de julio, el tercer colapso total de la red eléctrica en lo que va de 2026, según reportó AP, que lo vinculó a las reservas críticas de combustible y a una red envejecida.
En junio, La Habana ya había sufrido cortes de hasta 24 horas seguidas, y el Observatorio Cubano de Conflictos registró un récord de 107 protestas callejeras en todo el país, casi el doble que el máximo anterior. Cubalex documentó al menos 38 detenidos vinculados a esas manifestaciones, y CubaFull ya contó cómo los cacerolazos llegaron incluso a barrios tradicionalmente leales al régimen.
El contexto represivo es más amplio: organizaciones como Prisoners Defenders y Justicia 11J calculan en más de 1.260 los presos políticos en la isla, según reportó Le Monde en mayo.
Qué significa para los cubanos en EE. UU. y España
Para quienes envían dinero desde fuera, las casas de cambio privadas y el nuevo agente de remesas podrían abrir canales más rápidos, aunque también más caros si el peso se devalúa por tramos. La apertura del combustible y otros sectores a capital privado y extranjero es, además, la primera señal concreta de que el régimen podría admitir inversión directa de cubanos residentes en el exterior en áreas hasta ahora reservadas al Estado.
El aumento salarial, en cambio, puede quedar diluido si suben los precios de la red minorista sin subsidio o si la devaluación encarece las importaciones antes de que la libreta se transforme en ayuda directa.
Análisis: reformas de arriba, con la calle en su punto más caliente
A nuestro juicio, lo que el régimen lleva al pleno del 29 de julio es la gestión más ambiciosa de su crisis económica en años, pero sigue siendo una agenda de administración, no de apertura política. Subir el salario mínimo, tocar el tipo de cambio y dejar entrar capital privado al combustible proyecta movimiento, pero ninguna medida ataca la causa directa de los apagones: la falta de generación y de combustible.
El propio Marrero admitió que el paquete es "aún insuficiente", y los números lo confirman: un salario que sube 53% en un país donde el mercado informal marca la pauta real de precios puede perder buena parte de su efecto si la devaluación y el fin de los subsidios llegan antes que el fondo de protección social prometido.
El detalle más revelador sigue siendo lo que no cambia: un Código del Trabajo redactado tras una consulta "popular" controlada por el sindicato oficial y sin derecho a huelga confirma que la modernización cubana tiene un techo fijado de antemano. Se actualizan las formas del trabajo y el tipo de cambio, no la capacidad de los cubanos para negociar sus condiciones o expresar su descontento sin ser detenidos. La cita parlamentaria llega, además, en el mes con más protestas documentadas en años, lo que sugiere que el calendario legislativo busca proyectar control y normalidad institucional precisamente cuando más se ha erosionado en la calle.




