Para buena parte del exilio cubano, cada nueva ronda de diplomacia de Donald Trump con un régimen autoritario se lee con una pregunta de fondo: ¿es esto un ensayo de lo que algún día podría pasar con la isla? Ese es el trasfondo con el que se sigue el aterrizaje, este sábado, de Steve Witkoff y Jared Kushner en Moscú, con una propuesta para poner fin a una guerra que ya suma más de cuatro años y medio.
Witkoff, enviado especial de Trump, y Kushner, su yerno y uno de sus negociadores de mayor confianza, no llegan solos a la capital rusa: los esperaba una recepción oficial y una agenda que no se cierra ahí. El siguiente paso, la primera visita de ambos a Kyiv, ya está anunciado por el propio Volodímir Zelenski.
La jugada ocurre justo cuando Rusia, socio histórico y proveedor de combustible y financiamiento del régimen cubano, negocia su propio futuro con Washington. Lo que se decida en estas horas en Moscú no se agota en la guerra de Ucrania: también puede mover, de rebote, algunas de las piezas que hoy sostienen a La Habana.
Qué llevan Witkoff y Kushner a Moscú
Witkoff y Kushner aterrizaron este sábado en el aeropuerto de Vnúkovo, donde los recibió Kirill Dmitriev, representante especial del presidente ruso Vladímir Putin, según confirmó CNN en Español. Los dos enviados viajan con una propuesta de la Casa Blanca para poner fin a una guerra que ya lleva más de cuatro años y medio.
Trump defendió la misión en términos personales: "Envié a Steve Witkoff y Jared Kushner, dos grandes negociadores. Han hecho un gran trabajo y los enviamos para ver si podemos lograr algo. Puede haber una buena posibilidad de que lo logremos".
Tras la parada en Moscú, ambos viajarán a Kyiv, su primera visita conjunta a la capital ucraniana desde que Trump los puso al frente de esta gestión. Zelenski confirmó que el encuentro está previsto para este domingo y marcó la expectativa: "el objetivo es que la visita y las negociaciones con la parte estadounidense sean lo más constructivas y sustanciales posible", dijo el presidente ucraniano.
Como gesto para despejar el terreno, la propia presidencia ucraniana confirmó que Ucrania no lanzará ataques aéreos mientras dure la visita de los enviados. Zelenski pidió a Rusia el mismo gesto de reciprocidad.
La guerra no se detiene mientras se negocia la paz
La propuesta de paz llega sin que los combates se hayan frenado. Un dron ruso alcanzó el 4 de septiembre la sede del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) en Kyiv, con un saldo de heridos que el propio Zelenski reportó ese mismo día.
Horas antes de la llegada de Witkoff y Kushner a Moscú, Rusia lanzó misiles balísticos y 167 drones contra territorio ucraniano, de los que la defensa aérea ucraniana logró derribar o neutralizar 128, según cifras de la Fuerza Aérea de Ucrania. La negociación arranca así con la guerra todavía activa sobre el terreno.
Un socio de Cuba, en el centro de la negociación
Rusia no es un actor cualquiera para quien sigue la actualidad cubana. Moscú es, hoy, uno de los pocos respaldos externos que le quedan al régimen de la isla, y ese vínculo ya ha dado y quitado en los últimos meses: un veto ruso al combustible golpeó directamente los apagones que sufre la isla, mientras que Moscú también frenó este año la entrada de Cuba al bloque BRICS.
La cercanía no es solo económica. El propio canciller cubano, Bruno Rodríguez, viajó a Moscú en febrero y describió la relación bilateral como "histórica, fraternal, especial y estratégica" en un encuentro con su homólogo Serguéi Lavrov.
Ese alineamiento se tradujo también en votos: el 24 de febrero de 2026, Cuba fue uno de los 12 países que votaron en la ONU contra la resolución que pedía una paz duradera para Ucrania, en el mismo bloque que Rusia, Bielorrusia, Corea del Norte y Nicaragua, según reportó Ukrinform.
Un eventual acuerdo entre Washington y Moscú, con alivio de sanciones o normalización parcial de por medio, cambiaría el margen de maniobra con el que Rusia sostiene sus compromisos con La Habana, desde la alianza biotecnológica que ambos países mantienen hasta el envío de combustible.
Mientras tanto, el diálogo directo entre Washington y La Habana sigue en punto muerto: la propia Casa Blanca ha tenido que salir a desmentir un supuesto estancamiento en las conversaciones con Cuba, sin que eso se haya traducido en avances visibles.
Análisis: lo que esta gira sí y no dice sobre Cuba
A nuestro juicio, conviene no forzar la lectura: que Trump envíe a Witkoff y Kushner a negociar con el Kremlin no equivale a un plan paralelo para Cuba, y no hay ningún indicio de que la isla esté sobre esa mesa. Pero sí deja una señal que el exilio cubano lleva meses observando: el presidente estadounidense está dispuesto a sentarse, con sus negociadores de mayor confianza, frente a regímenes que Washington no reconoce como democráticos, cuando ve un interés estratégico claro de por medio.
Eso mismo es lo que, hasta ahora, no ha ocurrido con Cuba con la misma intensidad. La diferencia no es ideológica, es de peso geopolítico: Rusia tiene con qué negociar (energía, armamento, un asiento en el tablero de Ucrania) y el régimen cubano, no.
Lo que sí puede alcanzar a la isla, de forma indirecta, es el resultado económico de esta negociación: si Rusia recupera margen financiero al cerrar la guerra, una parte de ese oxígeno seguirá llegando a La Habana, en combustible o en crédito, como ya ha ocurrido antes.
No es una hipótesis abstracta. A finales de marzo, un petrolero ruso descargó en Cuba unas 100.000 toneladas métricas de crudo, presentadas por Díaz-Canel como el alivio que permitió reducir los apagones, según informó Granma.
Semanas después, sin embargo, el propio mandatario reconoció que ese combustible ya se agotaba y que un segundo cargamento ruso había desviado su rumbo sin llegar a la isla, según reportó El Financiero.
Es exactamente el patrón que puede repetirse tras cualquier acuerdo en Moscú: ayuda real, pero intermitente y sujeta a la propia agenda rusa.
Quienes se registran gratis en cubafull reciben el seguimiento de estas negociaciones y de su impacto real en la isla apenas se mueve una pieza, sin esperar al resumen semanal.
Lo que viene
La visita a Kyiv, prevista para este domingo, será la primera señal concreta de si la propuesta que Witkoff y Kushner llevaron a Moscú tiene recorrido real o se suma a los intentos anteriores que no llegaron a acuerdo. cubafull seguirá esta gira y su eventual efecto sobre los apoyos externos del régimen cubano.




