España bloquea las cuentas del socio de Cuba en el negocio del habano por una alerta ajena a la isla

La Unión Europea sancionó a un accionista oculto de Tabacalera, la sociedad que junto a Cubatabaco controla Habanos S.A., y España congeló sus cuentas: la empresa ya necesita permiso del Tesoro para pagar hasta las nóminas.

Redacción13 de septiembre de 2026 · 7 min de lectura
Caja de habanos cubanos junto a las banderas de Cuba, España y la Unión Europea, símbolo del bloqueo de las cuentas de Tabacalera, socia en Habanos S.A.

Vía Cigars-Connect

El dinero que produce cada año la venta mundial de los habanos pasa, antes de llegar a Cuba, por las cuentas de una empresa española que ahora no puede mover un euro sin que alguien más lo autorice primero.

Esa empresa es Tabacalera S.L.U., la sociedad privada que, junto al Estado cubano, controla el 50% de Habanos S.A., la firma que vende en el mundo el tabaco cubano de mayor valor. Sus cuentas bancarias en España llevan semanas bajo intervención, y el bloqueo ya alcanza no solo los pagos, sino el acceso a servicios básicos de la operación diaria.

La alarma no nació en Cuba ni en España. Arrancó en Camboya, donde la Unión Europea sancionó en julio a un empresario con una participación oculta en la propiedad de Tabacalera. Desde entonces, cada pago que hace la empresa (a proveedores, a servicios, incluso a su plantilla) necesita antes el visto bueno del Tesoro español.

Qué ordenó el Tesoro español sobre las cuentas de Tabacalera

La Dirección General del Tesoro, dependiente del Ministerio de Economía, es el organismo que desde el verano exige autorizar cualquier movimiento de dinero de Tabacalera antes de que se ejecute.

La medida alcanza cada pago a proveedores, cada factura de un prestador de servicios y también los gastos corrientes de la operación diaria de la empresa.

Tabacalera llegó a retrasar el pago de las nóminas de su plantilla mientras esperaba la autorización del Tesoro para liberar los fondos. El bloqueo se extendió a otros servicios básicos: a principios de septiembre, la empresa se quedó sin acceso a su correo corporativo de Microsoft 365 por las mismas restricciones de cumplimiento.

El mecanismo detrás de la orden obliga a congelar todos los fondos y recursos económicos de las personas o entidades sancionadas y prohíbe ponerlos a su disposición, pero también contempla autorizaciones excepcionales para liberar dinero destinado a necesidades básicas, honorarios legales, mantenimiento de cuentas o pagos derivados de contratos ya firmados antes de la sanción. Esa vía de excepción es la que explica que Tabacalera acabara pagando las nóminas, aunque fuera tarde.

A finales de 2025, el banco ING España ya había cortado su relación comercial con Tabacalera, un antecedente que anticipaba el aislamiento financiero que la empresa enfrenta ahora de forma más severa.

Quién es Chen Zhi y qué sanciones activaron el bloqueo

El origen de la alerta es Chen Zhi, empresario chino de 37 años y fundador del conglomerado camboyano Prince Holding Group.

El 30 de julio, la Unión Europea le impuso sanciones bajo su régimen global de derechos humanos junto a Prince Holding Group y al conglomerado Jin Bei Group, por operar centros de estafa en el sudeste asiático vinculados a trata de personas, detenciones ilegales, tortura y trabajo forzoso.

La sanción europea llegó nueve meses después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos designara a 146 objetivos ligados a la red de Chen Zhi, en una acción coordinada con el Reino Unido, y de que el Departamento de Justicia lo imputara por fraude electrónico y lavado de dinero el 14 de octubre de 2025, en una causa donde reclama la confiscación de unos 127.271 bitcoins, valorados entonces en unos 15.000 millones de dólares: el mayor decomiso en la historia de ese departamento.

Cómo llegó a la propiedad del tabaco cubano un empresario acusado de trata de personas

Chen Zhi no compró Habanos S.A. directamente. Llegó a su propiedad en 2020, cuando un grupo de inversores pagó 1.400 millones de dólares por el negocio de puros artesanales que vendió Imperial Brands, una operación que incluía la mitad privada de Habanos S.A.

A través de una cadena de sociedades instrumentales, controla el 57,1% de la matriz que agrupa esa participación, lo que equivale a un 28,55% indirecto de Habanos S.A. Es el mayor porcentaje fuera de manos del Estado cubano, que retiene el otro 50% a través de Cubatabaco.

El efecto en cadena: la quiebra del distribuidor en Alemania

El bloqueo financiero ya tiene una víctima operativa fuera de España.

El 9 de septiembre, un tribunal de la localidad alemana de Waldshut-Tiengen puso bajo administración provisional de insolvencia a Fifth Avenue Products Trading, el importador exclusivo de habanos para Alemania, Austria y Polonia.

La empresa había suspendido pedidos y envíos días antes, el 4 de septiembre, alegando una revisión de cumplimiento sobre uno de sus accionistas. El 80% de Fifth Avenue pertenece a Altabana, el vehículo de Habanos S.A. para sus participaciones en distribuidoras; el 20% restante, al grupo suizo-alemán Villiger.

Alemania no es un mercado menor para el negocio: en 2024 fue el quinto mercado de Habanos S.A. por facturación, dentro de una Europa que concentró el 54% del valor total de sus ventas, por detrás de China, España, Suiza y Reino Unido.

Qué significa para Cubatabaco y el negocio estatal del tabaco

Formalmente, la intervención española recae sobre Tabacalera, no sobre la parte cubana de Habanos S.A. Pero el negocio del tabaco premium funciona como una sola tubería financiera.

Habanos S.A. cerró 2024 con 827 millones de dólares en ingresos, un 16% más que en 2023, su cifra más alta hasta ahora. Cubatabaco depende de que su socio privado opere con normalidad para que esa venta mundial siga generando las divisas que el régimen destina a sus importaciones. Un socio con las cuentas intervenidas y un distribuidor clave en quiebra complica esa tubería justo en la temporada donde se cierran buena parte de los contratos anuales de distribución.

Tabacalera intenta desprenderse de Chen Zhi desde enero: a petición propia, el Tribunal Supremo del Caribe Oriental nombró un administrador judicial para 30 sociedades instrumentales ligadas al empresario, y la empresa obtuvo en mayo licencias de excepción en Estados Unidos y Reino Unido para poder seguir operando mientras dura el proceso. España, por ahora, no le ha concedido una salida equivalente.

Quienes quieran seguir cada giro de este pulso entre las sanciones internacionales y el negocio estatal del tabaco pueden suscribirse a la newsletter de CubaFull.

Análisis: una renta estratégica atada a un socio que Cuba no controla

A nuestro juicio, el episodio expone algo más que un problema de cumplimiento bancario en Madrid.

El tabaco premium es una de las pocas fuentes de divisas que el régimen cubano no puede replicar fácilmente: depende de una marca centenaria y de una red de distribución construida, en buena parte, gracias a su socio español. Que esa red dependa de una empresa cuya propiedad quedó enredada, sin que Cubatabaco lo controlara, en la causa penal de un empresario acusado de trata de personas y fraude con criptomonedas, retrata la fragilidad de una renta que el régimen presenta como su joya de exportación.

El bloqueo se originó en Bruselas y en Washington, no en La Habana. Pero la factura la puede acabar pagando la misma estructura que sostiene, con las divisas del habano, buena parte del aparato que la oposición y los cubanos en el exilio llevan años señalando como beneficiario último de este negocio.

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