Marco Rubio llama a Cuba «superpotencia» del espionaje y detalla la ofensiva de Washington contra el régimen

El secretario de Estado calificó a Cuba de superpotencia del espionaje y la influencia, y vinculó las declaraciones a un informe oficial, tres rondas de sanciones y los casos judiciales que Washington usa como respaldo.

Redacción2 de agosto de 2026 · 6 min de lectura
Atril con banderas de Estados Unidos y Cuba antes de la declaración de Marco Rubio sobre el espionaje cubano

Vía Departamento de Estado de EE. UU.

Marco Rubio elevó el tono contra La Habana este verano. El secretario de Estado de EE. UU. calificó a Cuba de superpotencia del espionaje y la influencia, una etiqueta que Washington reserva casi siempre para rivales como Rusia o China.

El funcionario, hijo de inmigrantes cubanos, no se quedó en el espionaje clásico. Vinculó al régimen con la financiación y organización de protestas radicales dentro de Estados Unidos, desde las manifestaciones de 2020 hasta las que hoy hostigan a agentes de inmigración.

Rubio fue más allá al señalar un frente inesperado dentro del propio país: dijo que hay simpatizantes ideológicos en puntos clave de la sociedad estadounidense, entre ellos las aulas. Detrás de sus palabras hay un informe oficial del Departamento de Estado y una ola de sanciones que llevan meses acumulándose.

El informe que dispara la ofensiva: "Cuba, la capital del comunismo del siglo XXI"

El Departamento de Estado publicó el 20 de julio de 2026 el informe Cuba: The Capital of 21st Century Communism, elaborado por su oficina para el Hemisferio Occidental. El documento incluye secciones dedicadas al espionaje ("An Espionage Empire") y a los grupos de fachada y simpatizantes en el extranjero ("Front Groups and Fellow Travelers").

El informe sostiene que la campaña cubana ha infiltrado a lo largo de décadas instancias sensibles del Gobierno estadounidense. Presenta a la Dirección de Inteligencia cubana como una de las operaciones de inteligencia humana más efectivas contra Estados Unidos.

Como ejemplo histórico, el documento cita al desertor Florentino Aspillaga, quien reveló que buena parte de los agentes que la CIA creía haber reclutado dentro de Cuba desde 1961 eran en realidad dobles agentes de La Habana. Rubio difundió el informe en su cuenta de X el mismo 20 de julio.

Esta no es la primera vez que CubaFull aborda este expediente: ya analizamos el informe cuando se publicó, con el detalle completo de sus secciones y acusaciones.

"Espías sin pagarles": el argumento central de Rubio

La entrevista que reavivó la polémica se emitió el 1 de agosto de 2026 en el programa My View with Lara Trump, de Fox News, según confirmó el propio Departamento de Estado.

En ella, Rubio sostuvo que Cuba es el único país que ha logrado infiltrar y mantener espías dentro del sistema estadounidense de forma sostenida, muchos de ellos sin necesidad de pagarles un salario. Insistió en que las protestas radicales de los últimos años no son espontáneas, sino financiadas y organizadas, y que el régimen forma parte de esa red.

El funcionario trazó además una línea entre distintas oleadas de protesta. Según él, muchos de los que salieron a las calles en 2020 son los mismos que después respaldaron a Hamás, pidieron la liberación de Nicolás Maduro y hoy se enfrentan a agentes del ICE.

El segundo frente: universidades, medios y "nodos clave"

Rubio señaló también la afinidad ideológica dentro de instituciones estadounidenses como un canal de influencia. Según recogió Fox News del informe del Departamento de Estado, existirían personas en puntos clave de la sociedad, incluidos docentes, cuya afinidad ideológica le permitiría a Cuba sumar colaboradores sin pagarles.

Días antes, el 16 de julio, Rubio ya había advertido en una ministerial internacional contra el terrorismo de extrema izquierda. Washington ve ahí un vínculo con las redes de influencia cubanas, según recogió ABC News.

Los casos judiciales que Washington usa como respaldo

A diferencia de las acusaciones sobre financiamiento de protestas, los casos de espionaje que cita el informe sí tienen respaldo judicial firme.

Víctor Manuel Rocha, exembajador de EE. UU. en Bolivia, se declaró culpable en abril de 2024 de actuar durante décadas como agente secreto del régimen cubano y fue condenado a 15 años de prisión, según el Departamento de Justicia. A comienzos de mayo de 2026, el DOJ presentó además una demanda para revocarle la ciudadanía, al alegar que espiaba para Cuba desde 1973, cinco años antes de naturalizarse.

Ana Belén Montes, exanalista senior de Cuba en la Agencia de Inteligencia de Defensa, fue reclutada en 1984 y se declaró culpable en 2002 de conspirar para espiar a favor de La Habana. Recibió una condena de 25 años, según el FBI.

Walter Kendall Myers, exfuncionario del Departamento de Estado, y su esposa Gwendolyn Myers fueron condenados en julio de 2010 por casi 30 años de conspiración para entregar información clasificada a Cuba. Él recibió cadena perpetua y ella 81 meses de prisión, según el Departamento de Justicia.

ICAP, Amistur y la ola de sanciones de 2026

El discurso de Rubio no llega solo. El 4 de junio de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) incluyó en su lista de sancionados al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), a Amistur Cuba S.A., a los Comités de Defensa de la Revolución y al MINFAR, bajo el programa CUBA-EO14404.

El Departamento de Estado añadió el 13 de julio otras diez entidades cubanas, por considerarlas parte de la financiación, la vigilancia o la estructura represiva del régimen. El 23 de julio sumó nueve entidades y dos personas más, vinculadas al control estatal sobre los sectores energético, financiero y de las brigadas médicas en el exterior.

El expediente chino en Cuba

El informe también sitúa a Cuba dentro de una red de cooperación con China, Rusia e Irán, aunque el respaldo público más documentado hasta ahora se concentra en el vínculo con Pekín. El centro de estudios CSIS documentó en junio de 2026 actividad reciente en la instalación de Bejucal.

El propio CSIS advirtió que no existe prueba pública concluyente de participación china en todos los sitios señalados. Aun así, funcionarios estadounidenses han reconocido acceso chino a instalaciones de inteligencia en la isla.

La respuesta del régimen: "un pretexto"

El gobierno cubano rechazó de inmediato el informe. El presidente Miguel Díaz-Canel escribió que fue "promovido por uno de los funcionarios más corruptos" de la administración, en referencia a Rubio, y sostuvo que Cuba jamás ha obrado para dañar al pueblo estadounidense, según registró el medio oficialista CNC TV Granma.

El canciller Bruno Rodríguez calificó el documento de "falacia" dentro de un plan de Rubio para justificar la guerra económica contra la isla. El diario oficialista Granma tituló su respuesta como "El regreso del macartismo".

Análisis: una ofensiva calculada, no una improvisación

A nuestro juicio, el salto de vocabulario importa. Reservar la palabra "superpotencia" para Cuba, un término que Washington usa normalmente para Rusia o China, es una decisión deliberada de elevar la prioridad política del tema.

La entrevista llega apenas doce días después del informe del 20 de julio, y se suma a tres rondas de sanciones en menos de dos meses. Eso apunta a una campaña sostenida, no a un episodio aislado.

Dicho esto, conviene separar lo que Washington prueba de lo que Washington afirma. Los casos de Rocha, Montes y Myers están documentados con condenas judiciales firmes.

El vínculo directo entre Cuba y la financiación de las protestas de 2020 o de las actuales contra el ICE, en cambio, se presenta sin evidencia pública específica hasta ahora, más allá de la palabra del propio Rubio.

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