Las playas de arena blanca y las fortalezas coloniales que durante décadas vendieron a Cuba como paraíso turístico ya no bastan para llenar sus hoteles. La isla vive uno de sus peores momentos del turismo en Cuba: habitaciones vacías, cadenas hoteleras que se marchan y una campaña de presión de Estados Unidos contra el régimen que ha terminado por espantar a los visitantes.
El desplome no es una percepción. Los datos oficiales y la salida en cascada de operadores internacionales confirman una caída sin precedentes desde que se empezó a medir el turismo pospandemia en la isla.
¿Cuánto ha caído realmente el negocio que sostiene buena parte de las divisas del régimen? Las cifras que llegan mes a mes son cada vez más duras.
Cuba pierde más de medio millón de turistas en cinco meses
El turismo en Cuba cayó un 58,4% entre enero y mayo de 2026 frente al mismo período de 2025, la caída más pronunciada desde que se mide el sector en la era pospandemia. Detrás del dato hay cadenas hoteleras que se retiran, apagones constantes y una escasez de combustible que ha recortado los vuelos a la isla.
Entre enero y mayo de 2026 llegaron a Cuba 359.491 turistas internacionales, frente a los 865.197 del mismo período de 2025, según los datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI). Solo en mayo entraron 30.883 visitantes, uno de los peores meses de los últimos años. En 2025 la isla ya había cerrado con 1,8 millones de visitantes, la cifra más baja desde 2002 y menos de la mitad de los 4,7 millones que llegaron en 2018, su año pico.
Canadá, EE. UU., España y Rusia: los mercados que se hunden
La caída golpea a todos los mercados por igual. Canadá, el principal emisor histórico, pasó de 387.396 a 126.239 visitantes; Estados Unidos, de 57.233 a 25.572; España, de 16.753 a 8.106; y Rusia, de 56.304 a 21.136.
Mercado emisor | Ene-may 2025 | Ene-may 2026 | Variación |
|---|---|---|---|
Canadá | 387.396 | 126.239 | -67,4% |
Estados Unidos | 57.233 | 25.572 | -55,3% |
España | 16.753 | 8.106 | -51,6% |
Rusia | 56.304 | 21.136 | -62,5% |
Visitantes internacionales por mercado emisor, enero-mayo (fuente: ONEI)
Meliá, Iberostar y Blue Diamond se retiran de hoteles vinculados a GAESA
La española Meliá Hotels International anunció el 3 de junio de 2026 el cese inmediato de la gestión de sus 15 hoteles en Cuba. Días antes, Iberostar había hecho lo mismo con 12 de sus 18 propiedades, y Blue Diamond dejó de administrar otras 62 instalaciones. Detrás de la salida en cascada está el ultimátum de la administración de Donald Trump, que fijó el 5 de junio de 2026 como fecha límite para que las empresas extranjeras cortaran cualquier vínculo con GAESA, el conglomerado militar que controla buena parte de la economía cubana a través de su brazo turístico, el Grupo Gaviota, según reportó El País. Entre los sancionados figura la propia directora de GAESA, la oficial Ana Guillermina Lastres.
La medida se suma a otras sanciones que cubafull ya documentó contra empresas vinculadas al aparato militar cubano, en una ofensiva que busca asfixiar financieramente al régimen.
La paradoja: más habitaciones, menos ocupación
Mientras el turismo se hunde, la infraestructura hotelera siguió creciendo. Según el Anuario Estadístico de Cuba, las habitaciones en hoteles pasaron de 68.887 en 2020 a 77.827 en 2024, en plena crisis energética y de demanda.
El resultado es una ocupación en caída libre. La tasa media anual fue del 27% en 2024; en el primer trimestre de 2026 se desplomó al 12,9%, según cifras oficiales. Meliá, que aún gestionaba parte de sus hoteles hasta junio, reportó una ocupación de apenas el 34,1% y un desplome del 68% en su beneficio neto en la isla durante ese mismo trimestre.
Apagones, combustible y vuelos: el golpe operativo
A la crisis hotelera se suma el desplome aéreo. Once aerolíneas han suspendido o recortado sus vuelos a Cuba en lo que va de 2026, con más de 1.700 vuelos cancelados. Compañías como Air France, Air Canada e Iberia dejaron de volar a La Habana porque no podían repostar combustible en la isla, reportó The Associated Press, que documentó que en febrero de 2026 llegaron 77.600 turistas, frente a los 178.000 del mismo mes de 2025.
La salida de Meliá golpea con especial fuerza a íconos como el hotel Habana Libre, gestionado por la cadena española durante décadas y ahora en manos exclusivas del Estado cubano.
Mientras el régimen busca nuevos socios para sostener un sector que aporta buena parte de las divisas que recibe la isla, la pregunta que más preocupa a los cubanos en el exilio es cuánto durará el desabastecimiento que ya golpea a sus familias. Si quieres seguir esta y otras historias sobre la crisis en la isla, puedes suscribirte a la newsletter de cubafull para recibir las actualizaciones apenas se publiquen.
Análisis: el turismo, otro frente en la asfixia económica a GAESA
La salida de Meliá, Iberostar y Blue Diamond no es una decisión empresarial cualquiera. Es la prueba de que la estrategia de Washington de perseguir a las empresas vinculadas a GAESA está funcionando donde más le duele al régimen: la caja de divisas.
El propio secretario de Estado, Marco Rubio, lo planteó así ante el Senado: acusó a GAESA de controlar el turismo, la minería y las gasolineras cubanas, y de generar cerca del 70% del PIB de la isla sin que ese dinero llegue a las arcas públicas, según El País. Rubio fue más allá: dijo que Cuba invirtió durante años en hoteles que "ahora están vacíos" en lugar de modernizar sus plantas eléctricas, la causa directa de los apagones que golpean a la isla.
Durante años, el turismo fue la vía con la que el aparato militar cubano lavaba de imagen internacional un modelo económico en quiebra. Ahora esa vía se estrecha, y el costo inmediato no lo paga la cúpula, sino los cubanos que dependían de esos hoteles para el salario, la propina o la venta informal a la sombra del turista.
A nuestro juicio, la ecuación es incómoda para cualquier bando: la presión busca asfixiar al régimen, pero mientras no exista una alternativa real de ingresos para la población, el golpe más inmediato lo siente la calle, no el búnker de GAESA.




