Para la mayoría de los cubanos en la isla, un sueldo en dólares sigue siendo casi un lujo inalcanzable, así que cualquier convocatoria de la Embajada de Estados Unidos en La Habana desata un aluvión de solicitudes apenas se publica.
La sede diplomática abrió esta vez siete vacantes repartidas entre seguridad, transporte, almacén, tecnología y diplomacia pública, con plazos escalonados que se cierran entre el 7 y el 15 de octubre.
Pero ningún cubano seleccionado podrá presentarse el primer día de trabajo sin pasar antes por un filtro que no depende de la Embajada ni de Washington.
El filtro que no controla la Embajada
Ese filtro es Palco, la empresa estatal cubana que responde al Consejo de Estado y que concentra, desde hace años, la contratación de personal nativo y el alquiler de vivienda para los diplomáticos de cualquier misión extranjera instalada en la isla.
Ningún candidato cubano puede incorporarse a la Embajada de Estados Unidos sin que Palco lo apruebe y lo contrate formalmente antes del primer día de trabajo.
La empresa la fundó Abraham Maciques, un histórico colaborador de Fidel Castro que murió en mayo de 2025 a los 90 años. Bajo su mando, Palco llegó a dar servicio a 120 embajadas con una plantilla de 2.500 trabajadores, según datos de noviembre de 2016.
La obligación tiene ahora respaldo legal explícito: el Decreto-Ley 137 de 2026, aprobado por el Consejo de Estado y publicado el 2 de octubre, mantiene a las misiones diplomáticas y consulares bajo la intermediación de entidades empleadoras autorizadas por el Ministerio de Trabajo, aunque el mismo decreto sí permite la contratación directa a las representaciones comerciales extranjeras.
Siete plazas con cuatro fechas límite
Las siete vacantes se solicitan únicamente a través del portal de reclutamiento electrónico de la misión, conocido como ERA, y se reparten en seis tipos de puesto con cuatro cierres distintos a lo largo de octubre.
Puesto | Plazas | Área | Cierre de solicitud |
|---|---|---|---|
Asistente de Coordinación de Contenido Estratégico | 1 | Diplomacia Pública | 7 de octubre |
Guardia de Seguridad | 2 | Oficina Regional de Seguridad | 8 de octubre |
Trabajador de almacén y conductor de camión | 1 | Logística | 8 de octubre |
Conductor | 1 | Oficina de Servicios Generales | 12 de octubre |
Asistente de Participación Pública (aprendizaje experiencial) | 1 | Diplomacia Pública | 12 de octubre |
Técnico de Infraestructura de Tecnología de la Información | 1 | Tecnología Diplomática | 15 de octubre |
Vacantes abiertas por la Embajada de Estados Unidos en La Habana y sus fechas límite de octubre de 2026
Cada puesto exige requisitos propios de educación, experiencia e inglés que se detallan en su ficha dentro del portal, así que conviene revisarlos antes de aplicar.
Quién puede presentarse
Pueden postularse ciudadanos cubanos, residentes legales de la isla autorizados a trabajar y miembros acreditados del cuerpo diplomático en Cuba, incluidos ciertos familiares.
Toda solicitud se envía en línea a través del sistema ERA; la misión no acepta currículums por correo ni en papel.
Quienes resulten seleccionados deben superar además una investigación de seguridad antes de recibir el nombramiento final, un paso previo a la aprobación de Palco.
Quien quiera enterarse a tiempo de la próxima ronda de contrataciones en embajadas y organismos internacionales en Cuba puede suscribirse al boletín gratuito de CubaFull, que avisa de este tipo de convocatorias en cuanto se publican.
Análisis: la paradoja de contratar bajo vigilancia del régimen
A nuestro juicio, el caso expone una contradicción que rara vez se nombra: la Embajada que representa la política de presión de Washington contra la dictadura no puede contratar ni a un guardia de seguridad sin el visto bueno de un organismo que depende del Consejo de Estado.
No es una situación nueva ni exclusiva de Estados Unidos. Las 120 embajadas que históricamente han pasado por Palco están en la misma posición, y España la vivió este mismo año al ampliar su plantilla consular para tramitar la Ley de Nietos a través de ese mismo grupo estatal.
El propio Decreto-Ley 137 aclara el límite: el régimen liberó de esta intermediación a las representaciones comerciales extranjeras, pero decidió mantenerla, intacta, para las misiones diplomáticas. Mientras el régimen acusa a Washington de asfixiar económicamente a la isla, su burocracia conserva, caso por caso, la última palabra sobre quién entra a trabajar y cobrar en dólares en la sede diplomática estadounidense.




