Detectan en el litoral de La Habana la microalga de la ciguatera: Qué pescado conviene evitar

Un estudio internacional confirmó en el litoral de La Habana seis especies de microalgas productoras de las toxinas de la ciguatera. Qué pescados evitar, qué partes descartar y cómo reconocer los síntomas a tiempo.

Redacción20 de septiembre de 2026 · 7 min de lectura
Pescador en el litoral de La Habana, Cuba, donde se detectó la microalga ligada a la ciguatera

Vía ACS Environmental Au

En las aguas costeras de La Habana, un equipo de científicos confirmó la presencia de microalgas capaces de producir las toxinas responsables de la ciguatera, la intoxicación por pescado más extendida del Caribe.

El hallazgo no convierte en peligroso todo el pescado que se vende o se pesca en Cuba. Pero sí deja una pregunta muy concreta para quien vive cerca de la costa o visita la isla: qué especies conviene evitar y qué señales de alarma no conviene pasar por alto.

Hay pescados que multiplican el riesgo, partes que nunca deberían llegar al plato y una ventana de horas en la que el cuerpo avisa de que algo salió mal.

TL;DR: qué pescado evitar por la ciguatera en Cuba

La ciguatera en Cuba no vuelve peligroso todo el pescado, pero obliga a mirar con otros ojos el de arrecife. Conviene evitar siempre la barracuda y la morena, preferir ejemplares pequeños de mero, pargo o medregal, descartar cabeza, vísceras e hígado, y acudir al médico si aparecen síntomas tras comer pescado.

  • Un estudio identificó seis especies de Gambierdiscus en el litoral de La Habana, las microalgas que originan la ciguatera.

  • El hallazgo no significa que el pescado que se vende hoy esté contaminado: confirma que la fuente de la toxina existe en esa costa.

  • El mayor riesgo está en la barracuda y la morena, y en peces grandes de arrecife (mero, pargo, medregal) que superen los 2,3 kilogramos.

  • Un estudio anterior en Cuba ya había hallado la toxina también en peces herbívoros como el pez loro, así que ningún pescado de arrecife es 100 % seguro por pequeño que sea.

  • La cabeza, las vísceras, el hígado y las huevas concentran más toxina que la carne, y ni cocinar ni congelar el pescado la elimina.

  • Los síntomas digestivos aparecen entre 1 y 6 horas después de comer el pescado; los neurológicos pueden demorar hasta 96 horas.

Qué encontraron los científicos en el litoral de La Habana

Un equipo de investigadores cubanos, españoles y mexicanos identificó seis especies de Gambierdiscus a partir de muestras de macroalgas tomadas el 18 de junio de 2024 en dos puntos de la costa oeste de La Habana, Playa de 26 y Reparto Flores, a entre 8 y 10 metros de profundidad.

Las especies detectadas fueron Gambierdiscus caribaeus, G. carpenteri, G. carolinianus, G. belizeanus, G. australes y G. silvae. G. caribaeus fue la especie dominante, presente en 18 de las 27 cepas analizadas, un patrón que los autores consideran habitual en otros arrecifes del Caribe.

Gambierdiscus australes quedó registrada por primera vez tanto en aguas cubanas como en todo el Caribe. Los análisis de laboratorio confirmaron además que una cepa cubana de Gambierdiscus silvae produce la toxina C-CTX5, junto con otras dos sustancias asociadas, la gambierona y la 44-metilgambierona. En el estudio participó el Centro de Estudios Ambientales de Cienfuegos (CEAC), publicado en agosto de 2026 en la revista científica ACS Environmental Au.

Qué prueba el hallazgo y qué no prueba

Este no es el primer indicio de ciguatera en la isla. Ya en 2006, investigaciones habían documentado dinoflagelados epífitos vinculados a la ciguatera en la costa noroccidental de Cuba. Y en 2019, un estudio detectó actividad similar a las ciguatoxinas en el 80 % de los peces e invertebrados muestreados en un arrecife cubano, incluidos peces herbívoros como el pez loro y el cirujano, especies que suelen considerarse de bajo riesgo en el resto del Caribe.

Lo nuevo del estudio de 2026 es otra cosa: identifica por primera vez, a nivel genético, qué especies concretas de Gambierdiscus habitan el litoral habanero y confirma en laboratorio que una de ellas produce una ciguatoxina activa. Es evidencia de la fuente, no una medición de cuánta toxina hay hoy en el pescado que se vende en la ciudad.

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Qué es la ciguatera y cómo llega al pescado

Las Gambierdiscus viven adheridas a las algas y los corales de los arrecifes. Los peces pequeños las consumen al alimentarse, y los peces más grandes que se alimentan de esos peces acumulan la toxina en concentraciones cada vez mayores, un proceso conocido como bioacumulación.

Por eso los ejemplares de mayor tamaño y más arriba en la cadena alimentaria suelen concentrar más toxina que los peces pequeños de la misma zona, aunque el hallazgo cubano de 2019 muestra que la regla tiene excepciones.

La ciguatera no afecta al pez que la porta. El problema empieza cuando una persona lo come.

Por qué cocinar o congelar no elimina el riesgo

La toxina de la ciguatera resiste la cocción, la congelación, el ahumado, el salado y el marinado. Tampoco cambia el sabor, el olor ni el aspecto del pescado: uno contaminado luce igual que uno sano.

Qué pescados representan mayor riesgo en Cuba y el Caribe

La barracuda (picúa) y la morena son los dos pescados de mayor riesgo y conviene evitarlos siempre. Después sigue un grupo de peces carnívoros grandes de arrecife, entre los que las guías sanitarias para viajeros de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomiendan evitar ejemplares que superen los 2,3 kilogramos (5 libras): mero, pargo, medregal, róbalo y jureles grandes.

Los pescados pelágicos de mar abierto, como el atún o la macarela grande, no viven en el arrecife y representan un riesgo mucho menor.

Pescado

Nivel de riesgo

Recomendación

Barracuda (picúa)

Alto

Evitar siempre

Morena

Alto

Evitar siempre

Mero, pargo, medregal, róbalo, jureles grandes

Sube con el tamaño

Preferir ejemplares menores de 2,3 kg

Pez loro, cirujano y otros herbívoros de arrecife

Variable (menor pero no nulo)

No asumir que son seguros por ser pequeños o herbívoros

Atún y macarela de mar abierto

Bajo

Opción más segura

Nivel de riesgo de ciguatera por tipo de pescado en aguas cubanas y caribeñas

Partes que nunca deberían llegar al plato

La cabeza, las vísceras, el hígado y las huevas concentran más toxina que la carne. Conviene descartarlas siempre, no solo en las especies de mayor riesgo.

Síntomas de la ciguatera y cuándo buscar ayuda

Los síntomas digestivos, náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal, suelen aparecer entre 1 y 6 horas después de comer el pescado contaminado.

Después llegan, y a veces se demoran hasta 96 horas, los síntomas neurológicos: hormigueo, debilidad, dolor en los dientes o sensación de tenerlos flojos, sabor metálico y la alteración de temperatura característica de la ciguatera, en la que lo frío se siente caliente y lo caliente se siente frío.

La mayoría de los síntomas desaparece en días, aunque algunos pueden persistir semanas o meses. Ante mareos intensos, ritmo cardíaco irregular o presión arterial muy baja, hay que buscar atención médica de inmediato.

Si ya comiste pescado y aparecen síntomas

Acude a un servicio médico y sigue sus indicaciones; no te automediques. Conserva una porción del pescado si queda y anota la especie, el lugar y la hora de la comida, porque ayuda a orientar el diagnóstico.

Durante la recuperación, las guías sanitarias recomiendan evitar el pescado, el alcohol, la cafeína y los frutos secos, porque pueden reactivar los síntomas.

Guía práctica para residentes y viajeros

  1. Evita la barracuda y la morena en cualquier circunstancia.

  2. Pregunta siempre la especie, el tamaño y la zona de captura antes de comprar; desconfía de un simple "pescado de costa", porque el riesgo se concentra en el pescado de arrecife.

  3. Si es pescado de arrecife (mero, pargo, medregal), prefiere ejemplares por debajo de los 2,3 kilogramos.

  4. No asumas que un pez pequeño o herbívoro, como el pez loro, está libre de riesgo.

  5. Descarta siempre la cabeza, las vísceras, el hígado y las huevas antes de cocinar.

  6. No confíes en la cocción, la congelación ni el ahumado para "limpiar" un pescado sospechoso.

  7. Evita convertir el pescado de arrecife local en la base de la dieta de niños, embarazadas o personas frágiles.

  8. Si aparecen síntomas tras comer pescado, guarda una porción si queda, anota la especie y la hora, y acude a un centro médico.

  9. En Estados Unidos, el número gratuito de asistencia toxicológica 1-800-222-1222 está disponible las 24 horas; en España, el teléfono de información toxicológica es el 91 562 04 20, también las 24 horas, y ante una urgencia grave está el 112.

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