La recuperación eléctrica en La Habana avanza, pero el agua sigue sin llegar a buena parte de la capital. Un día después del apagón nacional del 18 de septiembre, el servicio eléctrico ronda el 38 % en la ciudad, aunque la mayoría de los sistemas que bombean el agua hasta los hogares continúa fuera de servicio.
El parte de la madrugada de la Empresa Eléctrica de La Habana confirma que la corriente regresa más rápido que el agua. Casi todos los hospitales ya tienen electricidad, pero de los 18 sistemas principales de bombeo que abastecen a la capital, solo una minoría volvió a funcionar.
Es la brecha que más golpea a las familias: tener luz en casa no garantiza tener agua en el grifo. Así lo muestra el balance más reciente de la madrugada del sábado.
El balance oficial: 38 % de la capital con luz
El restablecimiento eléctrico en La Habana llegó al 38 % en el parte de las 05:12 del sábado de la Empresa Eléctrica de La Habana. La cifra equivale a 326 990 de los 862 732 clientes registrados en la capital.
De los 286 circuitos de distribución, ya funcionan 108.
44 de los 45 hospitales de la ciudad cuentan con electricidad, según el mismo parte.
La empresa insiste en que un circuito recuperado no garantiza corriente para todos sus clientes, porque puede haber afectaciones por otras causas ajenas a la desconexión.
Indicador | Balance de las 05:12 del sábado |
|---|---|
Clientes con electricidad | 326 990 / 862 732 |
Recuperación eléctrica | 38 % |
Circuitos de distribución activos | 108 / 286 |
Hospitales energizados | 44 / 45 |
Sistemas de bombeo activos | 5 / 18 |
Balance del restablecimiento en La Habana en el parte de las 05:12 del sábado.
Los sistemas de bombeo, el dato que no cede
Del total de 18 sistemas principales de bombeo e impulsión que abastecen agua a La Habana, el parte más reciente solo confirma 5 en servicio. Los otros 13 permanecen paralizados.
Sin esos impulsores, el agua no sube a los tanques elevados ni llega con presión a buena parte de los edificios, aunque el circuito eléctrico de la zona ya esté activo.
Aguas de La Habana reportó la interrupción del impulsor de 84 y 47, que abastece a Alturas de Belén, en Marianao, por falta de electricidad desde las 03:00 del sábado.
La empresa de acueducto confirmó también restablecimientos puntuales en fuentes como Cosculluela, Paso Seco, Cuatro Caminos, Aguada del Cura y El Chico, aunque sin garantía de continuidad.
Una crisis de agua que ya era crítica antes del apagón
El abasto de agua en La Habana venía golpeado desde antes del colapso eléctrico. Miguel Díaz-Canel reconoció a finales de agosto que el suministro es uno de los problemas más críticos de una ciudad de casi dos millones de habitantes, afectada por apagones, averías e infraestructura deteriorada.
El apagón del 18 de septiembre no creó ese problema. Lo agravó de golpe, al dejar sin corriente a los impulsores que ya operaban al límite.
Qué implica para los hogares habaneros
Para las familias en la isla, el corte de agua se suma al de la luz. Cargar cubos, turnarse para llenar tanques o depender de pipas se vuelve rutina mientras los sistemas de bombeo no arrancan.
Los cortes prolongados, de más de 30 horas seguidas incluso con la red ya restablecida, afectan también la cocina, el internet y la telefonía, según reportó Associated Press tras el apagón.
Para los cubanos en el exilio, el dato tiene otra lectura. Explica por qué, aunque un familiar avise que ya volvió la luz, eso no resuelve la falta de agua en la casa.
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Análisis: recuperar la luz no es recuperar la normalidad
A nuestro juicio, el balance de la madrugada confirma que reconectar circuitos y energizar hospitales es la parte rápida de esta crisis. La parte lenta es la que más se siente en casa: solo 5 de los 18 impulsores principales están en servicio.
Este apagón, el octavo colapso total del Sistema Eléctrico Nacional en lo que va de 2026, vuelve a mostrar el mismo patrón que los anteriores. Una red que opera al límite tarda días en devolver algo parecido a la normalidad a los hogares, y el agua es siempre lo último en llegar.




