Díaz-Canel promete diálogo permanente al sector privado mientras el régimen aprieta el cerco sobre las mipymes

Díaz-Canel prometió contactos permanentes con los negocios privados cubanos, pero la misma semana el régimen mantiene abierta una ofensiva de inspecciones, multas y cierres contra las mipymes que dice querer escuchar.

Redacción26 de agosto de 2026 · 7 min de lectura
Díaz-Canel, presidente de Cuba, en acto oficial ante bandera cubana

Vía Presidencia de Cuba (X/Twitter)

Miguel Díaz-Canel se reunió esta semana con representantes del sector privado cubano y repitió una promesa que ya suena conocida entre los empresarios de la isla: el diálogo con las mipymes y las demás formas de gestión no estatal será, según sus palabras, permanente.

El anuncio llegó por la cuenta oficial de la Presidencia cubana, mientras la economía de la isla arrastra una contracción del 5% del PIB en 2025 y una caída acumulada superior al 15% desde 2020, según estimó el Centro de Estudios de la Economía Cubana. El régimen necesita a esos negocios más de lo que admite en público.

La cita coincide, sin embargo, con una ofensiva de inspecciones, multas, decomisos y cierres contra los mismos negocios que Díaz-Canel dice querer escuchar. Apenas dos días antes, el mandatario había definido esa apertura como "una concesión", no como un giro hacia el capitalismo.

Díaz-Canel promete "contactos permanentes" con el sistema empresarial

El presidente cubano aseguró el 25 de agosto que el Gobierno mantendrá contactos permanentes con el sistema empresarial cubano, una categoría que su propio equipo definió como inclusiva de las formas de gestión no estatal, es decir, las mipymes y los trabajadores por cuenta propia.

El mensaje se difundió a través de la cuenta oficial de la Presidencia, tras un encuentro con representantes del sector privado del que el comunicado no detalló ni la agenda ni los nombres de los empresarios presentes.

No es la primera vez que el mandatario habla de vínculos permanentes con este sector. Días antes, el 8 y el 10 de agosto, ya había insistido en que el sistema empresarial cubano incluye tanto a las empresas estatales como a las formas de gestión no estatal.

"Es una concesión, no un ideal del socialismo"

Apenas 48 horas antes del encuentro, Díaz-Canel había explicado en qué términos entiende esa apertura. "Ampliar un sector privado no es un ideal del socialismo, es una concesión", afirmó en una entrevista con la periodista Mônica Bergamo, del diario brasileño Folha de S. Paulo, publicada el 23 de agosto y recogida por Libertad Digital.

El mandatario insistió en que Cuba atraviesa "un proceso de construcción socialista" y no reformas capitalistas, y se mostró visiblemente incómodo cuando la periodista le preguntó si el régimen aplicaba el capitalismo para salvar al socialismo.

Un paquete de reformas que abre puertas, pero con más candados

El compromiso de "contactos permanentes" no nace en el vacío. En junio de 2026, el Gobierno había presentado ante la Asamblea Nacional un paquete de 176 medidas económicas que incluye ampliar la empresa privada, atraer inversión extranjera y permitir participación privada en la banca, según reportó Reuters.

Ante ese mismo Parlamento, el primer ministro Manuel Marrero Cruz precisó que hasta junio había 12.751 mipymes no estatales aprobadas y otras 7.254 solicitudes todavía en trámite.

Un mes después, el Gobierno sustituyó el Decreto 107 por el Decreto 160, en vigor desde el 4 de agosto, que abrió a los actores no estatales actividades antes reservadas al Estado como la gestión de farmacias, el comercio mayorista, la importación y una participación condicionada en la extracción de petróleo y gas, según reportó la Associated Press. Para entonces, ya operaban más de 15.600 mipymes en el país.

El propio decreto eliminó 46 prohibiciones para los actores no estatales y flexibilizó otras 35, como documentó CubaFull, aunque reservó en exclusiva para el Estado la salud pública, la educación formal, las telecomunicaciones, los medios de prensa y la refinación de petróleo, y exige licencia estatal para cualquier actividad nueva.

Reuters recogió, además, que el propio Díaz-Canel se apuró a poner límites a esa apertura: no habría "capitalismo depredador" ni una privatización masiva de activos nacionales, dijo el mandatario el 30 de julio.

La última vuelta de esa madeja normativa llegó apenas cinco días antes del encuentro con los empresarios. El 20 de agosto, el Consejo de Estado aprobó otro decreto ley que modifica las normas de mipymes, cooperativas y trabajo por cuenta propia, y uno más que impone la licitación como método general para que actores estatales y no estatales compitan por contratar bienes, servicios, obras o el uso de recursos estatales, según Cubainformación, que recoge el reporte oficial. Cada apertura llega, en la práctica, acompañada de un nuevo filtro estatal.

La ofensiva de inspecciones que no da tregua

Mientras el presidente hablaba de diálogo, el Gobierno de La Habana, encabezado por Jair Morales y Lidia Ismaray Pérez Carrillo, mantenía desde principios de agosto una campaña de inspecciones en los 15 municipios de la capital para verificar que los negocios privados usen pagos electrónicos, canalicen los cobros por cuenta bancaria fiscal y respeten la política de precios, como documentó CubaFull.

Esa vigilancia no es exclusiva de la capital. En un Ejercicio Nacional de Enfrentamiento a las violaciones de precios, realizado entre el 19 y el 21 de febrero de 2026, el Ministerio de Finanzas y Precios inspeccionó más de 25.100 centros en todo el país y detectó irregularidades en 17.929, según su propio reporte oficial.

El operativo dejó 17.000 multas por 65 millones de pesos, además de 300 cierres de establecimientos, 1.547 ventas forzosas y 93 decomisos.

Meses antes, en septiembre de 2025, otra revisión a las relaciones contractuales entre entidades estatales y formas de gestión no estatal había detectado 3.172 incidencias en 2.688 centros y derivado en 1.145 medidas disciplinarias, de las cuales 658 fueron de carácter político, según Granma.

El 11 de agosto, la Oficina Nacional de Administración Tributaria confirmó además el cierre de varias mipymes "por indisciplinas" en el manejo del efectivo, como recogió CubaFull. Ese mismo sector no estatal generó el 55% de las ventas minoristas en 2024, frente al 44% del año anterior.

Quienes siguen de cerca cada giro de la política hacia el sector privado cubano pueden suscribirse a la newsletter de CubaFull para recibir estos cambios apenas se confirman.

Análisis: promesas de diálogo, controles que no aflojan

A nuestro juicio, el patrón es demasiado repetido para ser casualidad. Cada gesto de apertura hacia los negocios privados llega acompañado, semanas o incluso días después, de una vuelta de tuerca administrativa: un decreto que abre un sector y, cinco días más tarde, otro que exige licitar para acceder a él.

El propio Díaz-Canel lo dijo con otras palabras el 23 de agosto: la expansión del sector privado no es una convicción, es una concesión que el régimen otorga y puede retirar cuando lo considere necesario.

Ese peso económico del sector no estatal, más de la mitad de las ventas minoristas del país y más de 15.600 mipymes activas, explica a nuestro juicio por qué el régimen no cierra la puerta del todo: la necesita abierta lo justo para sobrevivir a una economía que se contrajo un 5% en 2025, y vigilada lo suficiente para que no se le escape de las manos.

La promesa de contactos permanentes seguirá sonando bien en cada comunicado oficial. La pregunta que queda para los empresarios cubanos es si esos contactos cambian algo antes de la próxima inspección.

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