Miles de inmigrantes que tramitan su residencia permanente en Estados Unidos se están encontrando con una entrevista distinta a la de hace apenas unos meses. La pregunta sobre por qué se solicita el ajuste de estatus ya no es un trámite protocolar: ahora exige una justificación detallada, y el oficial evalúa si el caso merece completarse dentro del país en lugar de por la vía consular.
No es un rumor de sala de espera. Responde a un cambio de política interno de USCIS que reescribe el criterio con el que la agencia mira cada solicitud del formulario I-485, la puerta que permite obtener la tarjeta verde sin salir de Estados Unidos.
El ajuste de estatus lleva décadas siendo la ruta preferida de cientos de miles de inmigrantes, entre ellos muchos cubanos, para regularizarse sin viajar. Esa costumbre es justo lo que USCIS acaba de poner en duda.
Qué cambia con el nuevo memorando
USCIS aplica ahora un filtro más estricto al ajuste de estatus dentro de Estados Unidos: los oficiales piden al solicitante que explique por qué elige esa vía en lugar del proceso consular en su país de origen. El I-485 sigue existiendo, pero la discreción del oficial y la documentación que aporte el solicitante pesan más que antes.
El 21 de mayo de 2026, USCIS publicó el memorando de política PM-602-0199, que define el ajuste de estatus como "un acto extraordinario de gracia administrativa" y no como la vía habitual para obtener la residencia. Un día después, la administración Trump lo presentó públicamente como el fin de facto de esa ruta para la mayoría de los solicitantes, según reportó Associated Press el 22 de mayo.
El documento no crea nuevos requisitos de elegibilidad ni prohíbe presentar el I-485. Lo que hace es recordarle a cada oficial que el ajuste siempre fue un beneficio discrecional, nunca un derecho automático, y que debe pesar tanto los factores a favor como los que juegan en contra de cada solicitante antes de aprobarlo.
En la práctica, el punto de partida cambia: la agencia parte de que lo normal es completar el trámite en un consulado del país de origen, y quedarse a ajustar dentro de Estados Unidos pasa a ser la excepción que hay que justificar.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aseguró a AP, en un reportaje de seguimiento publicado el 27 de mayo, que el cambio no le impedirá obtener la residencia a quien califique "legítimamente", aunque sí llevará a algunos solicitantes a tramitar el proceso a través del Departamento de Estado fuera del país. Esa misma agencia dijo que no habrá "impacto apreciable" en solicitantes altamente cualificados que siguieron la ley al pie de la letra.
Las preguntas que ahora escuchan los solicitantes
La American Immigration Lawyers Association (AILA) documentó ante AP entrevistas recientes en las que los oficiales ya preguntan de forma directa:
¿Por qué solicitó el ajuste de estatus y no el proceso consular?
¿Tiene obstáculos para volver a su país y tramitar en una embajada?
¿Permaneció en el país después de que venciera su visa o su parole? ¿Cuándo y por qué?
¿Qué lazos familiares tiene en Estados Unidos y cuáles en su país de origen?
Los documentos que ahora pesan como prueba
El mismo reportaje de AP describe un caso en el que se pidió al solicitante presentar documentación adicional para justificar por qué debía permitírsele ajustar dentro de Estados Unidos: la declaración de impuestos de 2025, una carta de empleo con el salario actual y estados de cuenta bancarios que demostraran que no se convertiría en una carga pública.
Qué significa para los cubanos
La Ley de Ajuste Cubano, que permite pedir la residencia tras un año y un día de presencia física en Estados Unidos, sigue vigente. La propia norma establece que solo puede derogarse si el presidente de Estados Unidos determina que existe un gobierno democráticamente elegido en Cuba, algo que el memorando de mayo no toca. El abogado de inmigración Armando Olmedo lo resumió así en declaraciones a Univision Miami: preguntado si la nueva medida afecta a los cubanos amparados por esa ley, respondió que "a base de esto, no".
Quienes sí quedan más expuestos son los cubanos que llegaron con el parole humanitario CHNV (Cuba, Haití, Nicaragua, Venezuela) y que intentan ajustar por otras vías, como una petición familiar o laboral, en lugar de por la Ley de Ajuste Cubano. Ese programa ya había perdido su base legal: DHS revocó en marzo de 2025 el parole temporal de unas 532.000 personas de esos cuatro países, incluidos miles de cubanos, y USCIS dejó de aceptar nuevas solicitudes del formulario I-134A asociado.
Grupo de cubanos | Vía hacia la residencia | Situación tras el memorando |
|---|---|---|
Amparados por la Ley de Ajuste Cubano | Un año y un día de presencia física en EE. UU. | Vía protegida, no modificada por el memorando |
Llegados con parole CHNV, ajustando por otra vía | Petición familiar o laboral (I-485) | Mayor escrutinio discrecional y más justificación exigida |
Cómo queda cada grupo de cubanos frente al memorando PM-602-0199 de USCIS.
Con más de 1,2 millones de inmigrantes esperando actualmente una respuesta a su ajuste de estatus, según cifras citadas por Univision, cualquier fricción adicional repercute directamente en los tiempos de espera de miles de familias cubanas. El exfuncionario de USCIS Doug Rand estimó ante AP que unas 600.000 personas al año solicitan la residencia mediante ajuste de estatus dentro del país, el grupo que ahora enfrenta el mayor escrutinio.
Un desplome que ya se notaba antes del memorando
El endurecimiento no llega en el vacío. Un análisis del Cato Institute citado por El País muestra que las aprobaciones de residencia permanente de USCIS ya se habían reducido a la mitad en el último año, con una caída del 54% en las aprobaciones por patrocinio familiar entre julio de 2025 y enero de 2026. El nuevo memorando se suma a esa tendencia, no la inicia.
Análisis: más fricción, no un cierre de la puerta
A nuestro juicio, lo que trae este memorando no es el fin del ajuste de estatus, sino una capa extra de escrutinio que encarece el trámite en tiempo, en abogados y en ansiedad para el solicitante. La Ley de Ajuste Cubano sigue siendo, en el papel, un camino protegido frente a esta nueva discrecionalidad, y eso es una buena noticia para la mayoría de los cubanos que llegan por esa vía.
El punto ciego está en los que dependieron del parole CHNV y ahora buscan otra puerta hacia la residencia sin ese respaldo legal específico. Para ese grupo, la recomendación de los abogados consultados es la misma que reforzamos aquí: documentar cada lazo familiar, cada año de presencia, cada declaración de impuestos y cada motivo real para no haber salido del país, antes de sentarse frente al oficial.
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Litigios en el horizonte
Varios despachos de inmigración citados en la cobertura especializada anticipan demandas contra el memorando, al considerar que endurece en la práctica un beneficio que el Congreso diseñó como una vía legítima y no excepcional. Mientras esos litigios avanzan, la instrucción sigue en vigor y los oficiales la aplican en cada entrevista.




