Trump reactiva los controles de ICE en carretera: La advertencia que vuelve para los cubanos con trámites pendientes

El presidente revirtió en menos de 48 horas la pausa que el propio DHS había ordenado en las paradas vehiculares de ICE, tras dos muertes por disparos de agentes. El vaivén deja otra vez expuestos a los cubanos indocumentados y a quienes tienen un caso migratorio sin resolver.

Redacción16 de julio de 2026 · 6 min de lectura
Auto detenido en una carretera de Estados Unidos durante un control vehicular de ICE, con un distintivo de la bandera cubana en el retrovisor, ilustrando el riesgo para los cubanos indocumentados

Donald Trump ordenó que los agentes de ICE sigan deteniendo vehículos en las carreteras de Estados Unidos, sin las restricciones que su propio gobierno había impuesto un día antes.

El vaivén deja otra vez bajo la lupa a los cubanos indocumentados y a quienes arrastran un trámite migratorio sin resolver, el mismo tipo de control que ya ha alcanzado a cubanos con casos abiertos en las cortes de inmigración.

Detrás del giro hay dos muertes por disparos de agentes de ICE durante paradas de tráfico en menos de una semana, la presión de la propia base de Trump y una pausa que no llegó ni a las 48 horas.

Qué controles reactivó Trump y por qué duró tan poco la pausa

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) había ordenado el 14 de julio de 2026, en un memo interno a todos los directores de oficina, que "con efecto inmediato, todas las paradas vehiculares iniciadas por ERO quedan suspendidas hasta nuevo aviso", según el texto del memo publicado por Axios, que lo obtuvo a través de Fox News. No fue una pausa general de las deportaciones, sino de los controles vehiculares de ERO, la rama de ICE encargada de arrestar y deportar. Quedaba una excepción: los agentes podían seguir parando vehículos junto a otras agencias para ejecutar órdenes judiciales contra sospechosos de delitos. La pausa debía durar mientras ICE reforzaba el entrenamiento de sus oficiales en tácticas de parada.

La medida no llegó a durar 48 horas. Trump la contradijo el 15 de julio con un mensaje en Truth Social donde defendió los controles como "una de las herramientas más importantes y efectivas de ICE contra el crimen", según AP.

El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, quien había ordenado la pausa original, salió después a decir que él y la Casa Blanca estaban "en la misma página". El giro dejó a Mullin y al zar fronterizo Tom Homan dando explicaciones: apenas doce horas antes, Homan había dicho a la prensa que sería Mullin quien decidiera cuándo levantar la pausa. Esa misma tarde del miércoles, fuentes de ICE confirmaron que los oficiales de deportación pueden volver a hacer paradas vehiculares.

Dónde pueden volver a ocurrir estos controles

El foco de esta reactivación son las paradas de vehículos en carretera, pero no es el único punto de contacto con ICE que un cubano indocumentado o con un caso abierto puede enfrentar. Desde enero de 2025, la administración eliminó las restricciones que antes limitaban los arrestos migratorios en lugares considerados sensibles, como escuelas, iglesias y hospitales, según reportó AP.

ICE también ha usado las propias cortes de inmigración como punto de detención: AP documentó arrestos en sedes judiciales de Miami, Nueva York, Los Ángeles, Seattle y Chicago después de que el gobierno pidiera desestimar casos para activar la remoción expedita contra esos mismos solicitantes, según AP.

Ese patrón de ejecución ampliada viene de la Orden Ejecutiva 14159, firmada por Trump el 20 de enero de 2025, que instruyó detener y deportar a extranjeros removibles con procedimientos expeditos y mayor cooperación de policías estatales y locales, según el Registro Federal. Carretera, corte migratoria, trayecto al trabajo o una cita de rutina: el denominador común es que ninguno de esos escenarios exige que el conductor o el solicitante tenga antecedentes penales.

Los tiroteos que forzaron la marcha atrás

La pausa llegó después de que un agente de ICE matara a tiros el 13 de julio a Johan Sebastián Durán Guerrero, un colombiano de 25 años vecino de Biddeford, Maine, padre de una niña pequeña, durante un operativo en el que él no era el objetivo de la orden de arresto y en el que, según grupos de inmigración, tenía permiso de trabajo y número de Seguro Social, según AP. Los agentes no llevaban cámaras corporales.

Seis días antes, el 7 de julio, Lorenzo Salgado Araujo, un mexicano de 52 años sin estatus legal, murió en circunstancias similares en Houston: iba llevando a su cuadrilla al lugar de trabajo cuando lo persiguieron agentes federales en vehículos sin identificar, y el DHS reconoció que tampoco era el objetivo del operativo. El jefe de la Policía de Houston, Noe Diaz, pidió por carta a la DPS de Texas, por indicación del alcalde John Whitmire, que los Rangers investigaran de forma independiente. El gobernador Greg Abbott lo confirmó el miércoles 15 y añadió una frase que no pasó desapercibida en su propio partido: "Se ha demostrado que las leyes de inmigración pueden aplicarse y que se puede frenar la inmigración ilegal en la frontera sin dispararle a la gente", según AP.

ICE alegó en ambos casos que los conductores intentaron huir y usaron sus vehículos contra los agentes. Los senadores de Maine Susan Collins y Angus King pidieron al fiscal general en funciones, Todd Blanche, garantizar una investigación imparcial y coordinada, mientras el inspector general del DHS abrió su propia pesquisa sobre lo ocurrido en Biddeford.

El origen de la pausa estuvo dentro del propio partido: la senadora Susan Collins (republicana por Maine) reveló que habló con Mullin la noche del lunes y le pidió cesar todas las paradas vehiculares no urgentes. El memo salió al día siguiente. Y ahí llegó la reacción: figuras del movimiento MAGA, entre ellas Steve Bannon y el abogado conservador Mike Davis, calificaron la pausa como una señal de debilidad y apuntaron directamente contra el secretario. "Tú trabajas para el presidente Trump, no trabajas para los demócratas del Senado, no trabajas para Susan Collins", le espetó Davis en el programa de Bannon. Horas después, Trump revirtió la orden.

Qué significa para los cubanos con trámites migratorios pendientes

Un control de carretera no distingue entre quien no tiene ningún documento y quien sí tiene un caso migratorio abierto. CubaFull ya documentó el caso de Tania Romero Naranjo, una cubana detenida por ICE en Portland, Texas, mientras acudía a una cita rutinaria de supervisión con un I-220A vigente y sin antecedentes penales.

No todos los trámites pesan igual frente a ICE. El I-220A es una orden de libertad bajo reconocimiento que no otorga estatus migratorio formal ni acceso directo a la Ley de Ajuste Cubano. No existe una cifra oficial pública de cuántos cubanos lo tienen: las estimaciones periodísticas lo sitúan entre 400.000 y 500.000 personas llegadas entre 2019 y 2023, según El País, y todos siguen expuestos a una detención así, incluso con el trámite en regla.

Quien tiene parole vencido, orden final de deportación o antecedentes enfrenta el mayor riesgo. Quien tiene asilo o una audiencia pendiente en la corte migratoria conserva su proceso mientras no falte a una cita, pero una detención de camino a esa audiencia puede complicar el acceso a un abogado y el calendario del caso. Una jueza federal bloqueó en 2025 de forma temporal la expansión de la remoción expedita, el mecanismo que permite deportar sin pasar antes por un juez, para ciertos beneficiarios de parole, según AP, aunque ese bloqueo no elimina el riesgo de una parada en carretera.

La Ley de Ajuste Cubano y el riesgo antes de la residencia

Para el cubano que aspira a la Ley de Ajuste Cubano, el camino sigue exigiendo haber sido inspeccionado y admitido, o puesto bajo parole, después del 1 de enero de 1959 y acumular al menos un año de presencia física en el país, según USCIS. Una detención antes de completar ese año, o mientras se prepara el ajuste de estatus para la residencia, puede interrumpir ese conteo y complicar el trámite justo cuando está más cerca de resolverse.

A quien va camino a esa entrevista o a una audiencia en corte, los abogados de inmigración recomiendan llevar consigo la documentación básica de su caso y consultar a un abogado migratorio si hubo algún cambio reciente en su expediente, sobre todo si arrastra un parole vencido o una orden final.

Quien quiera enterarse apenas se confirme un cambio real en esta política puede suscribirse al boletín de CubaFull, que sigue de cerca cada giro migratorio que afecta a la comunidad cubana en Estados Unidos.

Análisis: un vaivén que no cambia la exposición real de los cubanos

A nuestro juicio, lo relevante aquí no es la pausa de horas, sino lo que confirma: la Casa Blanca no está dispuesta a ceder terreno en la vigilancia de carreteras aunque haya muertes de por medio, y esa firmeza se apoya en un marco de ejecución migratoria (la Orden Ejecutiva 14159 y el fin de las protecciones en lugares antes sensibles) que ya venía ampliando dónde y cómo puede actuar ICE.

La pausa fugaz tampoco significó una revisión del criterio con el que ICE actúa en esas paradas. El caso de Romero Naranjo lo demuestra: tener un documento en regla, como el I-220A, no protege de una detención en carretera, y los arrestos ya documentados en cortes de inmigración muestran que ni siquiera presentarse a una cita legal garantiza inmunidad.

Lo que sí cambió en 48 horas fue la señal política: Trump priorizó la presión de su base sobre la cautela que había pedido su propio DHS tras dos muertes. Para la comunidad cubana con trámites abiertos (asilo, I-220A, parole vencido o ajuste en curso) eso se traduce en la misma exposición de siempre, sin matices nuevos a su favor.

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