En La Habana, cambiar un transformador quemado dejó de ser una emergencia puntual para convertirse en la rutina diaria de las brigadas eléctricas. Cada poste caído por una avería significa una cuadra entera a oscuras, muchas veces por horas adicionales a las que ya marca el apagón programado.
Detrás de buena parte de esos cortes que se alargan sin explicación no está solo la falta de combustible en las termoeléctricas, sino un componente físico que también colapsa: el transformador que reparte la corriente en el barrio.
Según reconoció la propia Empresa Eléctrica de La Habana (EELH), la cifra de equipos dañados en la capital llega en algunos días hasta 60 transformadores en una sola jornada.
Hasta 60 transformadores rotos en un día
La EELH detalla que en la capital se dañan alrededor de 25 transformadores cada día como promedio, con picos que pueden superar los 60 en una sola jornada. La empresa atribuye la magnitud del daño, principalmente, al llamado "factor de coincidencia de cargas", el mismo fenómeno que dispara los apagones.
La cifra la corroboró también el director técnico de la EELH, Luis Rodríguez, en declaraciones recogidas por Prensa Latina el 26 de julio: el promedio diario de averías ronda los 25 equipos, con jornadas puntuales por encima de 60.
Esa cifra ocurre en medio del déficit eléctrico que ya bate récords en la capital, donde barrios enteros acumulan más de 35 horas seguidas sin servicio.
Por qué se rompen tantos transformadores
El "factor de coincidencia de cargas" ocurre cuando, tras un apagón prolongado, se restablece el suministro y miles de consumidores reconectan sus equipos al mismo tiempo. Refrigeradores, aires acondicionados y bombas de agua arrancan juntos en el mismo circuito.
Rodríguez atribuyó el fenómeno, además, a las altas temperaturas del verano, que disparan el consumo, y a las largas horas de apagón que preceden a cada reconexión, según el mismo reporte de Prensa Latina.
Esa demanda simultánea supera la capacidad para la que fue diseñado el transformador, que en muchos casos ya arrastra décadas de uso sin mantenimiento profundo.
Qué le pasa físicamente al equipo
Operar un transformador por encima de la carga para la que fue diseñado degrada el aislamiento interno y genera gases en el aceite, según el estándar técnico IEEE C57.91 sobre carga de transformadores de distribución y potencia.
El Departamento de Energía de EE. UU. señala, en la misma línea, que someter a equipos ya envejecidos a picos de demanda repetidos acelera sus fallos. Es la explicación técnica general del fenómeno que la EELH describe en el terreno.
Una red que no da tregua
Los daños en transformadores no ocurren en el vacío: se producen sobre un sistema eléctrico nacional que arrastra déficits severos. La Unión Eléctrica (UNE) reportó que, el 29 de julio, la mayor afectación del día llegó a 2.165 MW a las 8:30 de la noche, con impacto en todas las provincias.
Ese mismo parte de la UNE listó cuatro unidades termoeléctricas en avería y cuatro en mantenimiento, además de 106 centrales de generación distribuida fuera de servicio por falta de combustible.
Cada hora sin generación suficiente alarga el apagón y, con él, multiplica el número de equipos que se reconectan de golpe cuando el suministro regresa. Ya el 6 de julio, Reuters había reportado un colapso nacional de la red en el que la UNE llegó a cubrir apenas el 1% de la demanda de La Habana.
Cuánto tarda la EELH en reponer un transformador
La Empresa Eléctrica de La Habana mantiene una operación intensiva de sustitución de transformadores monofásicos dañados y rehabilitación de redes, según reportó Prensa Latina el 26 de julio.
Rodríguez describió el proceso en tres pasos: primero localizar la avería, después evaluar su magnitud y solo entonces proceder al cambio o la reparación del equipo. La empresa no ofrece un plazo fijo de reposición.
La reposición se apoya en la fábrica nacional de transformadores, con una "estrategia de producción sostenida", y en talleres especializados dedicados a recuperar los equipos dañados, ambos con el objetivo declarado de incrementar las entregas.
Mientras esa capacidad no supere el ritmo de las averías, cada nuevo pico de daños añade horas a los apagones ya existentes.
Cómo distinguir un apagón programado de una avería por transformador
No todo corte de luz en La Habana responde al mismo motivo, y la diferencia se puede identificar sin esperar a que pase la brigada.
Apagón programado o por déficit
Sigue un cronograma por circuitos que la propia empresa difunde con antelación, vinculado a términos como "bloque", "déficit de generación" o "contingencia energética". Afecta a un bloque horario conocido y, salvo imprevistos, tiene una hora estimada de reconexión.
Avería local por transformador dañado
No se anuncia con anticipación y aparece en los canales oficiales bajo la etiqueta explícita "avería secundaria", con la dirección exacta afectada. Este 31 de julio, la EELH reportó así una avería secundaria en Habana del Este, en las direcciones 11D entre 92 y 94, en Bahía, y 452 entre 7ma y 9na, en Alturas de Bocaciega. El mismo día notificó otra avería por transformador dañado en Marianao, en 84A entre 51 y 53A.
Otras etiquetas que usa la empresa
Los partes oficiales también distinguen "avería primaria", "circuito disparado" y "trabajos operativos", cada una reportada con su ubicación puntual. Ninguna de estas categorías trae hora de reconexión fija, porque depende del tiempo que tome la reparación.
Tipo de corte | Cómo lo identifica la empresa | Alcance típico |
|---|---|---|
Apagón programado o por déficit | Se anuncia con antelación, vinculado a "bloque", "déficit de generación" o "contingencia energética" | Circuito o bloque completo, según cronograma |
Avería secundaria por transformador dañado | Se publica como "avería secundaria", sin aviso previo, con la dirección exacta afectada | Una calle, cuadra o reparto puntual |
Avería primaria, circuito disparado o trabajos operativos | Se reportan con esas etiquetas específicas en el parte oficial, también sin aviso previo | Puede afectar a un circuito completo o a un tramo de red |
Cómo diferenciar los tipos de corte que reporta la Empresa Eléctrica de La Habana
Una señal práctica: si el resto de la cuadra ya tiene luz y una casa o un tramo puntual sigue a oscuras, lo habitual es que se trate de una avería local (transformador o acometida), no del bloque general.
Quien quiera confirmar si su corte responde a un apagón programado o a una avería puede revisar el canal de Telegram de la empresa eléctrica de su territorio: las averías se publican ahí en tiempo real, con la dirección exacta afectada.
Análisis: un síntoma de una red que no da más
A nuestro juicio, la cifra que la propia EELH admite (hasta 60 transformadores rotos en un día) no describe un accidente aislado, sino una red eléctrica que llegó al límite de lo que puede soportar sin colapsar en cadena.
El "factor de coincidencia de cargas" existe en cualquier sistema eléctrico del mundo. Lo que lo convierte en crisis en Cuba es una infraestructura envejecida, sin el mantenimiento preventivo que evitaría buena parte de esas roturas, y una capacidad de reposición que la propia empresa no logra traducir en cifras concretas de producción diaria.
Los 2.165 MW de déficit que reportó la UNE el 29 de julio, con más de un centenar de plantas de generación distribuida paradas por falta de combustible, explican por qué los apagones se alargan y, con ellos, por qué la reconexión golpea con tanta fuerza a transformadores que ya arrastran años de desgaste.
Cada avería que se suma a un apagón ya largo golpea directamente a las familias que, dentro de la isla, dependen de que ese transformador vuelva a funcionar para conservar los alimentos o mantener un tratamiento médico en casa. Quienes siguen esta crisis desde fuera y quieren enterarse apenas se reporte una nueva avería en su municipio pueden suscribirse al boletín de CubaFull, que recoge estas actualizaciones según se publican.
Mientras la reposición de equipos no supere el ritmo de los daños, cada pico de "coincidencia de cargas" seguirá traduciéndose en más horas de oscuridad, no menos.




