Cuba dio este fin de semana por restablecida la interconexión completa del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), dos días después del cuarto apagón total del año. La Unión Eléctrica presentó la reconexión como el cierre del último colapso.
En La Habana, donde vive casi una quinta parte del país, el anuncio no se tradujo en luz para la mayoría de los hogares. La capital volvió a ser la gran excepción del reporte oficial.
Detrás de esa excepción hay un mapa concreto: subestaciones con transformadores rotos y circuitos enteros que la reconexión nacional no repara, ocurra lo que ocurra con el resto del sistema.
Qué anunció la Unión Eléctrica sobre el SEN
La Unión Eléctrica anunció que el SEN volvió a enlazar todas las provincias tras el apagón total del 10 de julio.
Esa reconexión certifica que la red nacional recuperó sincronía, pero no garantiza electricidad en cada barrio. Donde hay averías locales, déficit de generación o transformadores rotos, como en La Habana, el servicio real puede seguir muy por debajo de lo que sugiere el anuncio.
El apagón total se produjo el viernes 10 de julio. Una falla en la línea de 220 kilovoltios entre Santa Clara y Sancti Spíritus dividió primero el sistema y, 35 minutos después, provocó la desconexión total a las 4:30 de la tarde, según AP. Fue el segundo colapso nacional en menos de una semana y el cuarto de 2026, y dejó sin corriente a más de nueve millones de cubanos.
En ese momento, 11 de las 16 unidades de generación termoeléctrica del país estaban fuera de servicio por avería o mantenimiento, y la disponibilidad real apenas llegaba a 935 megavatios frente a una demanda prevista de 3.100, según El País.
Dos días después, el sistema logró restablecer la interconexión entre todas las provincias. Ese fue el anuncio que el régimen presentó como el cierre del episodio.
La Habana, la ciudad que la reconexión no alcanzó
La interconexión nacional no equivale a electricidad en las casas. Con el SEN ya enlazado de punta a punta, apenas el 12,6% de los clientes de La Habana tenía servicio: 108.608 de 787.000, según la propia Unión Eléctrica citada por Infobae.
En una ciudad de casi dos millones de habitantes, eso deja a la inmensa mayoría de los hogares sin corriente en el momento del reporte citado, pese al anuncio de recuperación del sistema.
El mapa de averías: los circuitos que Apolo sigue dejando a oscuras
Parte del problema en la capital no depende del apagón del viernes. La subestación Apolo, que alimenta varios circuitos habaneros, arrastra desde principios de junio una falla en la barra de conexión de sus interruptores de salida.
Aquella avería, ocurrida el 3 de junio, tumbó de golpe las subestaciones Príncipe, Naranjito, Tallapiedra, Melones, Párraga y Cerro, además de la propia Apolo. Los municipios de Arroyo Naranjo y Diez de Octubre fueron los últimos en recuperar el suministro, según el sitio oficial del Gobierno de La Habana.
Uno de los dos transformadores principales de Apolo quedó fuera de servicio tras aquel restablecimiento y, más de un mes después, sigue sin repararse. El pasado 9 de julio la Unión Eléctrica reconoció que sus equipos continuaban "trabajando intensamente en el completamiento de la capacidad de transformadores", según la Agencia Cubana de Noticias.
Mientras tanto, la empresa aplicó en los circuitos que dependen de Apolo un esquema de rotación con ciclos de seis horas sin electricidad y tres con servicio. La propia Unión Eléctrica admitió que ese cronograma no se ha cumplido "por la insuficiente disponibilidad de generación".
Nivel | Qué se anunció | Qué seguía fallando |
|---|---|---|
SEN nacional | Interconexión entre todas las provincias | Déficit de generación y combustible |
La Habana | Recuperación parcial del servicio | Solo 12,6% de clientes con luz en el reporte citado |
Subestación Apolo | Trabajos para completar capacidad de transformadores | Un transformador pendiente y circuitos en rotación de 6/3 horas |
Tres niveles del mismo apagón: lo que anunció la Unión Eléctrica frente a lo que seguía sin resolverse.
Una red que ya llegaba rota al colapso del viernes
El caso Apolo no es una excepción. Associated Press describe una red eléctrica cubana especialmente frágil, con plantas de generación de más de 30 años y sin el mantenimiento necesario.
A eso se suma la falta de combustible: la isla produce solo el 40% del petróleo y el diésel que necesita, y un cargamento ruso de 730.000 barriles llegado a finales de marzo se agotó a finales de abril, según AP.
Análisis: la avería que desmiente el relato de la reconexión
El régimen presenta cada reconexión del SEN como el fin de la crisis. Pero el caso de Apolo muestra que buena parte del problema en La Habana no está en la generación nacional, sino en una red de distribución que lleva años sin mantenimiento.
Aunque las plantas del país funcionaran a plena capacidad, un transformador roto en una subestación seguiría dejando sin luz a los mismos barrios. Esa es la parte del colapso eléctrico que ninguna interconexión resuelve por sí sola.
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, atribuyó los apagones a la mala gestión del gobierno cubano y no a las sanciones estadounidenses, según recogió Al Jazeera. El caso Apolo respalda esa lectura: mientras el país discute combustible y generación, en La Habana hay barrios que llevan más de un mes sin corriente por un transformador que nadie ha cambiado.
Este fue el segundo apagón nacional en una semana marcada ya por el colapso del 6 de julio, como cubrió CubaFull entonces. Quienes quieran seguir esta historia mientras la Unión Eléctrica reporta nuevos avances pueden suscribirse al boletín gratuito de CubaFull para recibir cada actualización apenas se confirme.




