Las familias cubanas que instalaron paneles solares en los últimos años, muchas veces con dinero enviado desde el exterior, ya pueden vender electricidad solar al SEN, el sistema que administra la Unión Eléctrica (UNE). El mecanismo aplica en toda la isla, incluida La Habana, donde se concentra buena parte de las instalaciones fotovoltaicas privadas.
El anuncio llega en plena crisis energética. Cuba encadenó en julio tres apagones nacionales en ocho días —el 6, el 10 y el 14—, hasta sumar cinco desconexiones totales del SEN en lo que va de 2026 y cerca de una decena en dos años. En buena parte del país los cortes superan las 20 horas diarias.
Pero conectar los paneles a la red no basta para cobrar. Hace falta que el inversor sea compatible con la conexión a red, que la Unión Eléctrica certifique la instalación, que se instale un medidor capaz de separar lo que se consume de lo que se entrega, y que exista un contrato que fije cuánto y cómo se paga. Esta guía reúne los requisitos técnicos, el contrato, la medición y el pago del excedente solar en Cuba, además de lo que la empresa eléctrica todavía no ha terminado de aclarar.
TL;DR: qué necesitas para vender electricidad solar al SEN
El SEN paga 90 pesos cubanos (CUP) por cada kWh de excedente solar entregado a la red, sin importar la hora del día, gracias a la Resolución 114/2026 vigente desde el 1 de junio. Para cobrar hace falta un inversor compatible con conexión a red, un medidor bidireccional que instala la UNE y un contrato de compraventa, que no tiene costo y se firma tras la certificación técnica de la instalación. El trámite se inicia en el portal ssfv.unionelectrica.cu, la línea 18888 o una oficina de la Unión Eléctrica.
Qué cambió con la Resolución 114/2026
La tarifa de 90 CUP por kWh la fijó el Ministerio de Finanzas y Precios en la Resolución 114/2026, firmada el 6 de mayo, publicada en la Gaceta Oficial Ordinaria No. 45 y vigente desde el 1 de junio de 2026.
Antes de esa fecha, la tarifa oscilaba entre 3 y 6 CUP por kWh, según el sector y el horario, fijada por la Resolución 238 del 13 de octubre de 2023, que es la norma que esta actualización modifica. La nueva norma multiplica hasta por 30 el pago anterior en el caso del sector no residencial, según el análisis de pv magazine Latinoamérica, publicación especializada en energía solar.
Periodo | Tarifa por kWh de excedente | Aplicación |
|---|---|---|
Antes de junio de 2026 (Resolución 238/2023) | 3 a 6 CUP | Variaba según sector y horario |
Desde el 1 de junio de 2026 (Resolución 114/2026) | 90 CUP | Tarifa única, mismo precio a cualquier hora, para hogares y negocios privados |
La Resolución 114/2026 multiplica hasta por 30 la tarifa que el SEN paga por el excedente solar, según pv magazine Latinoamérica.
La resolución también exonera del pago del impuesto sobre los servicios a los ingresos que genere la venta de electricidad renovable, y aplica la misma tarifa tanto a hogares como a negocios privados, sin distinción de horario.
Quien ya tenía firmado un contrato de compraventa con la Unión Eléctrica no necesita rehacer el trámite: esos contratos se actualizan de oficio con la nueva tarifa. El proceso técnico completo queda para los nuevos interesados.
A mediados de junio, el paquete económico aprobado por la Asamblea Nacional eliminó además los aranceles a la importación de tecnología solar y energética, según recogió Cadena SER. Para quien piensa instalar o ampliar un sistema fotovoltaico, esa exención abarata el equipo antes incluso de pensar en vender el excedente.
No basta con tener paneles: qué exige la red antes de pagarte
Un sistema con baterías pensado solo para aguantar los apagones no equivale automáticamente a un sistema que puede vender electricidad. Para entregar excedente al SEN, el inversor tiene que estar diseñado para conexión a red, capaz de sincronizar la corriente que genera con la tensión y la frecuencia del sistema eléctrico nacional.
Los inversores de este tipo están además obligados a desconectarse de forma automática cuando la red se cae. Es una medida de seguridad estándar en instalaciones fotovoltaicas que evita alimentar por accidente una línea sin electricidad y poner en riesgo a quien la repara.
En la práctica, esto significa que un panel privado no puede seguir inyectando energía al SEN durante un apagón general. Y de ahí sale la paradoja que sostiene todo este esquema: si el circuito está caído, no hay inyección, el medidor no registra nada y no hay pago. El negocio rinde más donde menos se apaga la luz —los circuitos que alimentan hospitales o servicios vitales—, y rinde menos justo donde la crisis aprieta: en los barrios con veinte horas diarias de apagón, que son los que más necesitarían ese ingreso.
Para los cubanos en el exterior que envían dinero para instalar paneles a sus familiares, este es el primer punto que hay que confirmar antes de comprar equipos: un sistema fuera de red, con baterías pero sin capacidad de sincronizarse con el SEN, no califica para este trámite tal como está planteado.
Documentos y certificación técnica que pide la Unión Eléctrica
Para iniciar el proceso, la Unión Eléctrica pide el carné de identidad del titular del servicio y el último recibo de pago de electricidad, según el modelo de contrato de compraventa publicado por Cubatrámite.
Con la solicitud presentada, una comisión técnica de la empresa eléctrica revisa la instalación para comprobar que cumple las condiciones de seguridad y las normas de interconexión con el SEN. Si la instalación está en regla, la comisión emite la certificación técnica que habilita el resto del trámite.
Cómo se mide el excedente: el medidor bidireccional
El excedente se mide con un medidor bidireccional que registra por separado la energía que la vivienda toma de la red y la que entrega hacia ella. Ningún excedente se calcula a ojo.
Tras la certificación, la UNE cambia el medidor convencional por ese equipo. La facturación mensual se basa en la lectura de ese contador, que refleja tanto la energía consumida como la generada por el sistema fotovoltaico.
Sin ese cambio de equipo no hay forma de que la Unión Eléctrica facture ni pague el excedente, así que este paso condiciona todo lo demás.
Cuánto y cómo se paga el excedente
El pago es de 90 CUP por kWh, en pesos cubanos, la misma moneda en la que se factura el consumo. La publicación especializada pv magazine Latinoamérica tradujo esa tarifa a 3,75 dólares por kWh, pero esa cifra sale del cambio oficial: al tipo del mercado informal, el mismo que usa cualquier familia para recibir una remesa, esos 90 pesos valen apenas unos centavos. Ahí está la distancia entre el titular y el bolsillo.
El primer ciclo de facturación se cumplió entre el 20 y el 30 de junio, y el pago correspondiente llegó entre el 1 y el 10 de julio, según detalló Cubadebate. La Unión Eléctrica no ha confirmado todavía un calendario fijo para los ciclos siguientes, aunque todo apunta a un cobro mensual ligado a la lectura del nuevo medidor.
Qué fija el contrato de compraventa
El contrato de compraventa que se firma con la Unión Eléctrica es el documento que convierte el excedente en un pago, no tiene costo, y conviene leerlo antes de estampar la firma.
Define quién es el titular del servicio, la dirección del suministro, la tarifa aplicable (hoy de 90 CUP por kWh) y las condiciones de entrega de la energía a la red.
Revisa que el titular, la dirección y la tarifa figuren correctos: son la base de cualquier reclamación posterior si un cobro no cuadra.
Preguntas que la Unión Eléctrica todavía no ha aclarado
El anuncio deja varios puntos técnicos sin resolver. La UNE no ha publicado las especificaciones exactas del medidor bidireccional que instala, ni el fabricante o el estándar que usa. Tampoco ha precisado si el equipo corre por cuenta de la empresa o del cliente: lo único confirmado es que el contrato no tiene costo.
Tampoco existe un procedimiento público y detallado para calcular el excedente en instalaciones híbridas, las que combinan baterías de respaldo con inyección a la red al mismo tiempo.
El otro vacío es de responsabilidad. La resolución no especifica quién responde si el medidor falla, si una desconexión prolongada del SEN impide entregar el excedente durante semanas, o si se detecta una lectura errónea. Para una empresa eléctrica que arrastra apagones de varias horas al día, esa pregunta no es menor para quien invierte en una instalación privada.
Hay un dato que sí existe y que nadie ha publicado: la resolución obliga a la Unión Eléctrica a informar al Ministerio de Finanzas y Precios, antes del día 20 de cada mes, el nivel de contratación y la cantidad de energía que ha comprado. Es decir, el Estado sabe cuántos cubanos se han sumado. La cifra no se ha hecho pública.
Cómo solicitar el servicio paso a paso
1. Confirma que tu inversor sirve para conexión a red
Revisa la ficha técnica del equipo o consulta con quien lo instaló. Un inversor solo para respaldo con baterías, sin función de sincronización con la red, no permite vender el excedente.
2. Reúne el carné de identidad y el último recibo de electricidad
Son los dos documentos que pide la Unión Eléctrica para abrir el expediente del trámite.
3. Presenta la solicitud
Puedes hacerlo por el portal ssfv.unionelectrica.cu, llamando a la línea 18888, o de forma presencial en la oficina de la Unión Eléctrica más cercana al domicilio.
4. Espera la inspección y la certificación técnica
Un especialista revisa la instalación para confirmar que genera excedente real y cumple las condiciones de seguridad y las normas de interconexión. Si todo está en regla, la comisión emite la certificación técnica que habilita el cambio de medidor.
5. Deja que cambien el medidor por uno bidireccional
El cambio lo hace la UNE una vez aprobada la certificación. Sin este paso no hay electricidad que facturar como venta.
6. Firma el contrato de compraventa
El propietario firma un contrato con la Unión Eléctrica que fija la tarifa, el titular del servicio y las condiciones de entrega. La UNE no ha publicado un plazo oficial para completar el proceso desde la solicitud hasta la firma.
7. Revisa tu primera facturación y el pago
El excedente entregado se factura junto al consumo normal. Guarda las lecturas del medidor y las facturas: son el respaldo si hay que reclamar un cobro incorrecto.
Cuidado con las estafas que aprovechan este trámite
El interés por vender electricidad solar al SEN también ha abierto una puerta a las estafas. CubaFull ya documentó cómo circulan por WhatsApp ofertas falsas relacionadas con paneles solares que suplantan a la Unión Eléctrica o a vendedores de equipos.
La única vía oficial para contratar el servicio es el portal ssfv.unionelectrica.cu, la línea 18888 o la oficina de la UNE, nunca un enlace o un contacto recibido por mensajería.
Análisis: una tarifa generosa en una moneda que no compra nada
A nuestro juicio, la Resolución 114/2026 no es tanto un incentivo como una confesión. Multiplicar por 30 lo que se paga por el excedente solar, después de años pagando tres pesos, admite que la tarifa anterior no incentivaba a nadie, y que el Estado necesita la generación que no puede construir.
El diseño de la medida delata lo demás. Se paga en pesos cubanos, y esos 90 pesos que en el cambio oficial parecen 3,75 dólares valen, en el mercado real, una fracción mínima de eso. El equipo lo pone la familia, casi siempre con dinero llegado de Miami o de Madrid, y el riesgo también: si el medidor falla, si el SEN pasa semanas caído, si la lectura no cuadra, la resolución no dice quién responde.
Y luego está la paradoja de fondo. La energía solo se puede vender cuando hay red, y no hay red veinte horas al día. El régimen invita a la población a rescatar con sus techos un sistema que él mismo dejó caer, pagándole en una moneda que él mismo devaluó, y solo durante las horas en que consigue mantenerlo encendido.
Quienes tengan familiares en Cuba con paneles instalados pueden seguir de cerca cómo evoluciona este trámite suscribiéndose a la newsletter de CubaFull, donde iremos ampliando esta guía a medida que la Unión Eléctrica publique más detalles.





