Washington volvió a mover ficha contra la economía cubana esta semana. El jueves 20 de agosto, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos amplió su lista negra de sanciones a Cuba con el Ministerio de la Construcción y ocho empresas estatales más.
El paquete golpea de lleno los sectores que sostienen buena parte del comercio exterior del régimen: la minería del níquel, la metalurgia y la logística de importaciones. Es la primera vez que ese ministerio entra en la lista de sancionados de la OFAC.
La respuesta del Gobierno cubano llegó menos de 24 horas después, con Miguel Díaz-Canel al frente de un mensaje que mezcla ironía y una promesa que ya suena repetida.
Qué entidades y funcionarios entraron en la lista negra
Estados Unidos sancionó el 20 de agosto de 2026 al Ministerio de la Construcción de Cuba, a ocho empresas estatales y a tres directivos del ICAP. La medida congela sus activos bajo jurisdicción estadounidense y prohíbe a personas y empresas de EE. UU. hacer negocios con ellos.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) formalizó las designaciones al amparo de la Orden Ejecutiva 14404, firmada el 1 de mayo de 2026 para sancionar a los responsables de la represión en Cuba y a quienes Washington considera una amenaza a su seguridad nacional, según consta en el listado oficial de acciones recientes de la OFAC.
En total son nueve entidades estatales y tres funcionarios. Al Ministerio de la Construcción se suman Acinox Comercial, Acorec, Coratur, Transimport, Consumimport, la Empresa de Níquel Comandante Ernesto Che Guevara, MetalCuba y el Grupo Empresarial Geominero Salinero (Geominsal).
Tipo | Sancionados | Sector o vínculo |
|---|---|---|
Ministerio | Ministerio de la Construcción (MICONS) | Construcción estatal |
Empresas | Acinox Comercial, MetalCuba, Empresa de Níquel Comandante Ernesto Che Guevara, Geominsal | Metalurgia, minería y níquel |
Empresas | Coratur, Transimport, Consumimport | Comercio exterior y logística (Gecomex) |
Empresa | Acorec | Contratación de trabajadores cubanos en el extranjero |
Funcionarios | Fernando González Llort, Noemí Rabaza Fernández, Leima Martínez Freire | Dirección del ICAP |
Entidades y funcionarios cubanos sancionados por la OFAC el 20 de agosto de 2026.
Coratur, Transimport y Consumimport dependen del conglomerado estatal Gecomex, según detalló el boletín especializado U.S.-Cuba Trade and Economic Council. Acorec es la agencia estatal que gestiona la contratación de trabajadores cubanos para entidades extranjeras y que, según el Departamento de Estado, retiene más del 90 % de los salarios que esas entidades pagan por esa mano de obra, de acuerdo con la ficha informativa del Departamento de Estado.
La cúpula del ICAP, en el punto de mira
Los tres funcionarios sancionados dirigen el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP): Fernando González Llort, su presidente desde 2017; Noemí Ramona Rabaza Fernández, primera vicepresidenta, y Leima Martínez Freire, directora para Norteamérica.
González Llort fue uno de los llamados "Cinco Cubanos", agentes de inteligencia arrestados en Estados Unidos en 1998 y liberados en 2014.
El secretario de Estado, Marco Rubio, acusó al ICAP de sostener una "vasta red subversiva" en Estados Unidos dedicada a identificar, cultivar y radicalizar a simpatizantes, a menudo bajo la apariencia de intercambios educativos o culturales, según el comunicado del Departamento de Estado.
Rubio anunció las designaciones ese mismo jueves en su cuenta de X.
Qué implica la lista negra y el plazo para cerrar operaciones con Construcción
Entrar en la lista SDN de la OFAC congela los activos de la entidad bajo jurisdicción estadounidense y prohíbe a personas y empresas de EE. UU. hacer negocios con ella. Para bancos y empresas fuera de Estados Unidos el riesgo es indirecto pero real: la propia OFAC advirtió que devolver activos a una entidad sancionada, o trasladarlos a otra jurisdicción para que esta los use después, puede exponer a terceros no estadounidenses a sanciones.
La OFAC sí abrió una ventana de salida concreta para el Ministerio de la Construcción: autorizó, hasta el 19 de septiembre de 2026, las transacciones "ordinarias y necesarias" para cerrar operaciones con MICONS o con empresas participadas en un 50 % o más por ese ministerio, según la FAQ 1265 publicada por la propia OFAC.
"Sabremos resistir y vencer": la respuesta de Díaz-Canel
Miguel Díaz-Canel respondió el viernes 21 de agosto en redes sociales con un mensaje que mezcla ironía y desafío. "Los verdugos parecen haber escogido los jueves para hacer públicas sus listas negras", escribió, según recogió Europa Press.
El mandatario cerró el mensaje con una promesa que ya es habitual en cada ronda de sanciones: "Sabremos resistir y vencer. Y Estados Unidos quedará en la vergonzosa lista de genocidas".
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La disputa por los alimentos y las medicinas, y la advertencia de la ONU
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, acusó a Rubio de tener el "propósito deliberado" de impedir que el régimen garantice servicios básicos a la población, según reportó Infobae. Sostuvo que las sanciones obstruyen el transporte de contenedores con alimentos, medicinas y equipos médicos comprados por pequeñas empresas privadas.
El Departamento de Estado sostiene, sin embargo, que las sanciones incluyen exenciones explícitas para alimentos, medicinas y dispositivos médicos, lo que contradice de forma directa el argumento central del canciller.
Una voz distinta a la del régimen sí puso el foco en el impacto humanitario: el comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk, advirtió que las sanciones dañan directamente a los cubanos más vulnerables y pidió levantarlas de inmediato, según la misma fuente.
Una ofensiva con calendario fijo
Esta ronda no es un episodio aislado. Solo en 2026, la OFAC ya había ampliado su lista negra en junio con otro grupo de empresas estatales cubanas y en julio había señalado al Ministerio de Turismo.
Análisis: la presión ya tiene ritmo mensual
A nuestro juicio, lo que distingue a esta ronda no es su tamaño, sino la cadencia que ha adquirido la ofensiva de Washington: un capítulo nuevo casi cada mes desde comienzos de año, cada vez apuntando a un sector distinto del aparato estatal.
Golpear a la Construcción y a la minería del níquel a la vez apunta directo a dos de las pocas fuentes de divisas que le quedan al régimen para sostener obras e importaciones. El dato de Acorec, con más del 90 % de los salarios de los trabajadores cubanos contratados en el extranjero quedando en manos del Estado, ilustra hasta qué punto la exportación de fuerza laboral es también una fuente de divisas que Washington quiere cortar.
Sancionar además a la cúpula del ICAP traslada la disputa del terreno económico al político, justo cuando el Gobierno cubano celebra actos por el centenario de Fidel Castro. La retórica de resistencia de Díaz-Canel es previsible y ya forma parte del guion de cada ronda. Lo que no está claro es cuánto margen operativo le queda a empresas como Coratur o Consumimport bajo el peso acumulado de una lista negra que no deja de crecer, ni cuánto de ese costo termina, en la práctica, recayendo sobre la población que el propio régimen dice defender.




