La noche del 3 de noviembre dejó a María Elvira Salazar dentro del estrecho margen que activa el recuento automático en Florida, el que la ley estatal fija cuando dos candidatos quedan a medio punto de diferencia. Horas después, la congresista republicana subió a un escenario en Miami y se proclamó vencedora frente al demócrata Eliott Rodriguez en el Distrito 27 de Florida.
Los dos candidatos comparten algo más que el origen cubano de sus familias: ambos fueron presentadores de televisión en Miami antes de entrar en política. Esa coincidencia convirtió el pulso por el escaño en una de las contiendas más seguidas de la noche electoral en el sur del estado.
Rodriguez se negó a conceder la derrota y pidió esperar hasta el último voto. La supervisora electoral de Miami-Dade advirtió esa misma noche que el resultado podía tardar días en quedar resuelto.
El margen con el que Salazar reclamó la victoria
Con el escrutinio casi completo, el recuento estatal situaba la ventaja de Salazar en 1.325 votos, un margen del 0,54% (el 50,27% frente al 49,73% de Rodriguez), según los resultados que publica la plataforma electoral del estado.
Esa diferencia deja la contienda justo por encima del umbral que en Florida obliga a un recuento automático por máquina. La madrugada había sido otra: cuando la ventaja rondaba el 0,45%, la carrera quedaba dentro de ese margen y el recuento parecía casi inevitable, pero el conteo posterior ensanchó la ventaja de la republicana.
La ley estatal activa el recuento automático cuando la diferencia entre los dos candidatos es igual o inferior al 0,5% de los votos emitidos, según el resumen de procedimientos de recuento del Departamento de Estado de Florida. Si el margen cayera además por debajo del 0,25%, el procedimiento pasaría a un segundo recuento manual de las papeletas con sobreselección o subselección.
Una noche en la que la ventaja cambió varias veces
Durante la madrugada, el tamaño de la ventaja de Salazar fue cambiando varias veces, con cortes del escrutinio en los que la diferencia se reducía a unos pocos cientos de votos. Rodriguez sostuvo esa noche que la carrera estaba demasiado cerrada para adjudicarla, mientras la supervisora electoral de Miami-Dade, Alina García, señalaba que todavía quedaban boletas por correo y actas de corrección por procesar, según la cobertura de Florida Trident sobre la noche electoral.
Associated Press, que certifica buena parte de las proyecciones electorales en Estados Unidos, todavía no había adjudicado la contienda la mañana del miércoles, de acuerdo con la cobertura sobre el ajustado desenlace en el distrito.
Sin esperar ese plazo, Salazar subió al escenario hacia las diez de la noche y se declaró ganadora ante sus simpatizantes. En su intervención pidió a su partido corregir el rumbo en economía e inmigración, según relató WLRN en su cobertura de la contienda.
Una contienda muy distinta a la de hace dos años
En 2024, Salazar había ganado la reelección con 199.159 votos, el 60,38% del total, una ventaja de unos 21 puntos sobre la demócrata Lucía Báez-Geller. Dos años después, su ventaja se mide en décimas de punto: la elección más reñida de los cuatro mandatos que ha disputado en el Distrito 27.
El vuelco llega en un distrito que en las presidenciales de 2024 se había inclinado con claridad por Donald Trump. La inmigración y el costo de vida marcaron buena parte de la campaña: Rodriguez presentó su candidatura como respuesta a las deportaciones de la actual administración, mientras Salazar trató de marcar distancia de algunas de esas políticas.
Dos periodistas cubanoamericanos por el distrito con más peso cubano del país
Salazar nació en Miami, hija de exiliados cubanos, y llegó al Congreso en enero de 2021 tras años como presentadora de televisión en la ciudad. Rodriguez nació en Nueva York, de padres cubanos, y trabajó durante décadas como presentador en CBS Miami antes de dar el salto a la política.
El Distrito 27 se encuentra íntegramente dentro del condado de Miami-Dade e incluye zonas como Coral Gables, South Miami, Pinecrest, Palmetto Bay y Cutler Bay, además del Downtown y La Pequeña Habana. Según estimaciones del Censo de Estados Unidos para el periodo 2020-2024, el 73,5% de sus residentes es hispano o latino y el 38,8% es de origen cubano, lo que lo convierte en el distrito congresional con mayor peso cubanoamericano del país, de acuerdo con el perfil demográfico elaborado a partir de esos datos.
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La proclamación de Salazar tuvo eco también entre la disidencia cubana. El activista José Daniel Ferrer, líder de la Unión Patriótica de Cuba, felicitó a la congresista por su triunfo y lo calificó como motivo de alegría para quienes defienden una Cuba libre y democrática.
Análisis: una victoria que llega con una advertencia
A nuestro juicio, la lectura de fondo no está tanto en si Salazar conservó o no a sus votantes de siempre, algo que el resultado agregado no permite despejar, como en que el terreno que pisa el Partido Republicano en el sur de Florida ya no es el de hace dos años. Ganar por medio punto en el distrito con mayor peso cubanoamericano del país, después de haberlo hecho por 21 puntos en 2024, no es una victoria cómoda, por mucho que la propia Salazar la celebrara esa misma noche.
Que ni siquiera ese distrito, históricamente el más seguro para una candidata con su perfil, blinde ya a Salazar de una noche de infarto es, en sí mismo, parte de la noticia. Si el patrón se repite en el resto de Florida o si fue solo el reflejo de una jornada particularmente ajustada en Miami-Dade es algo que se despejará en los próximos ciclos.




