Florida se acerca a las elecciones del 3 de noviembre con dos cifras circulando a la vez, y no miden lo mismo. Los republicanos encabezan el recuento del voto anticipado en Florida justo cuando un sondeo nacional asegura que más de la mitad del electorado latino respalda a los demócratas.
Ninguna de esas dos fotografías describe directamente al votante cubanoamericano de Miami-Dade. Una cuenta boletas ya emitidas por partido registrado; la otra mide intención de voto latina sin distinguir país de origen.
Entre ambas queda un hueco que solo llena una tercera encuesta, mucho menos citada esta semana: la que preguntó, solo y exclusivamente, a cubanoamericanos del sur de Florida qué piensan hacer el 3 de noviembre.
Los republicanos encabezan el voto emitido en Florida, con matices
Según el recuento de la División Electoral de Florida reproducido por WUSF con el corte del jueves 29 de octubre, el estado acumulaba ya cerca de 3,9 millones de boletas emitidas antes del día de las elecciones. De ellas, 1,57 millones correspondían a votantes registrados como republicanos y 1,51 millones a demócratas.
La ventaja republicana no viene del voto por correo. Llega por el voto presencial anticipado, donde los republicanos superaban a los demócratas por 972.000 votos frente a 788.000.
En el voto por correo ocurre lo contrario: los demócratas mandaban, con 727.000 boletas frente a 594.000 republicanas. Ese patrón, republicanos que acuden antes a los centros de votación presencial y demócratas que prefieren el sobre, se repite en Florida desde hace varios ciclos.
Hay otro dato que cambia la lectura de esa ventaja. El padrón de Florida tiene, de por sí, 1,5 millones más de republicanos registrados que de demócratas sobre un total de 13,7 millones de votantes activos. Visto como proporción de cada bando, hasta ese corte había votado ya el 36,6% de los demócratas activos, frente al 27,5% de los republicanos activos: los demócratas participan a mayor ritmo dentro de su propia base, aunque el padrón republicano, más grande, produce igualmente más boletas republicanas en términos absolutos.
Lo que el conteo anticipado puede decir, y lo que no
Los informes de voto anticipado clasifican a las personas por la afiliación que figura en su registro, no por el candidato que marcaron en la boleta. En una elección general, cualquier votante puede elegir candidatos de otro partido, y el conteo de participación no revela esas selecciones.
Lo que mide esta cifra, entonces, es participación por partido registrado, no una ventaja ya decidida en votos. Para los cubanos de Miami-Dade, el calendario del voto por correo pesa de forma propia: el plazo de solicitud en el condado ya quedó cerrado antes del día de las elecciones.
De dónde sale el 54% que circula sobre el voto latino
El mismo jueves circulaba otro dato: una encuesta del Latino Public Opinion Forum de la Universidad Internacional de Florida (FIU), hecha con YouGov entre el 9 y el 19 de octubre, preguntó a 1.539 votantes latinos registrados en todo el país, con un margen de error nacional de 2,7 puntos. El 54,6% dijo que apoyará a los candidatos demócratas al Congreso, frente al 32,5% que respaldaría a los republicanos.
Dentro de esa misma encuesta, la submuestra de Florida dio 47,5% a los demócratas frente a 38,5% a los republicanos, con una aprobación a Trump entre los hispanos del estado del 39,8%.
La categoría del voto latino agrupa ahí a votantes de origen mexicano, puertorriqueño, venezolano, cubano y de otros países, sin desglosar el resultado por comunidad. Ningún dato de este sondeo permite afirmar qué hace, específicamente, el electorado cubanoamericano.
Por qué ambas cifras no se contradicen
Una mide participación ya ocurrida en un estado con más republicanos registrados de partida; la otra mide preferencia declarada entre latinos de todo el país. No hay una contradicción estadística que resolver, porque entre un dato y otro cambian cuatro cosas a la vez: la métrica, el universo, el territorio y la fecha de campo.
Tampoco es nuevo que ese número oscile de un ciclo a otro. El Pew Research Center documentó que la ventaja demócrata entre latinos pasó de 47 puntos en 2018 a 21 puntos en 2022. El voto latino, como bloque nacional, se ha movido bastante entre una elección intermedia y la siguiente.
Medición | Qué mide | Universo | Fecha de campo o corte | Qué no permite concluir |
|---|---|---|---|---|
Recuento de voto anticipado (División Electoral de Florida) | Participación por afiliación partidista registrada | Votantes de Florida que ya emitieron su boleta | Corte del 29 de octubre de 2026 | Qué candidato recibió cada voto |
Encuesta del Latino Public Opinion Forum (FIU y YouGov) | Intención de voto al Congreso | Votantes latinos registrados de todo el país | Del 9 al 19 de octubre de 2026 | El voto cubanoamericano por separado |
FIU Cuba Poll | Intención de voto y opiniones políticas | Adultos cubanoamericanos de Miami-Dade | Del 4 al 29 de septiembre de 2026 | El voto latino nacional en su conjunto |
Tres mediciones distintas de cara al 3 de noviembre: qué capta cada una y qué no.
Si quieres seguir estos números hasta el cierre de las urnas, nuestra newsletter semanal resume lo que de verdad cambia para la diáspora, sin ruido ni cifras sueltas.
Qué dice la única encuesta hecha solo a cubanoamericanos
La FIU tiene, desde 1991, una encuesta distinta dedicada en exclusiva a esa comunidad: el FIU Cuba Poll, dirigido por el sociólogo Guillermo J. Grenier. Su edición de 2026, levantada entre el 4 y el 29 de septiembre entre 1.004 adultos cubanoamericanos de Miami-Dade, tiene un margen de error de 3,1 puntos.
Más de dos tercios, un 68%, dice que votará por candidatos republicanos el 3 de noviembre. Al mismo tiempo, más de tres cuartas partes, un 76%, desaprueba las deportaciones de cubanos sin antecedentes penales bajo la actual administración.
Esa tensión ya tiene cara propia en la política de Miami. La representante María Elvira Salazar rompió públicamente con la Casa Blanca por las deportaciones de cubanos, sin dejar de votar con su bancada en el resto de la agenda republicana.
Análisis: dos mediciones no dicen nada de una tercera que no se hizo
A nuestro juicio, el error habitual estos días es cruzar la ventaja republicana en las urnas con el 54% demócrata del sondeo latino y sacar de ahí una conclusión sobre los cubanos. Son mediciones distintas: una cuenta boletas ya emitidas por partido registrado en un padrón ya inclinado al Partido Republicano, donde además los demócratas participan a mayor ritmo dentro de su propia base; la otra pregunta intención de voto a un universo latino que no se abre por país de origen.
El votante cubanoamericano no desaparece en ese cruce: simplemente no está ahí para empezar. Lo que sí existe es una encuesta específica para esa comunidad, con treinta y cinco años midiéndola por separado, que esta semana vuelve a mostrar el mismo patrón de fondo: una identidad republicana que resiste incluso cuando una política concreta, como las deportaciones, golpea de forma directa a sus propias familias.
Leer la ventaja republicana en Florida como una señal exclusivamente cubana, o leer el 54% latino como una grieta en ese bloque, son las dos lecturas que los datos de esta semana no permiten hacer.




