Las aprobaciones de residencia por la Ley de Ajuste Cubano se han desplomado en apenas un año, y los cubanos que esperan su green card en Estados Unidos lo están sintiendo expediente por expediente.
Miles de personas con un trámite de residencia abierto llevan meses aguardando una respuesta que, según los últimos números oficiales de USCIS, llega cada vez con menos frecuencia y, cuando llega, suele ser negativa.
Detrás de la caída no hay una sola causa, sino una orden administrativa que paralizó los expedientes cubanos durante meses y que un tribunal federal ya declaró ilegal, aunque sin garantizar que los casos se resuelvan más rápido.
La caída: de 10.432 a 139 aprobaciones en un año
Entre abril y junio de 2026, USCIS aprobó únicamente 139 solicitudes de residencia bajo la Ley de Ajuste Cubano, denegó 447 y resolvió en total 586 expedientes, según sus informes trimestrales de ajuste de estatus.
Un año antes, entre abril y junio de 2025, la agencia había aprobado 10.432 casos y denegado solo 757, con 72.541 solicitudes nuevas recibidas en ese trimestre.
La comparación arroja una caída del 98,7% en aprobaciones y del 91,3% en solicitudes nuevas, que en el trimestre reciente fueron apenas 6.279.
Qué explica el desplome de las aprobaciones
Una orden que congeló los expedientes
El 2 de diciembre de 2025, USCIS emitió un memorando de política, el PM-602-0192, que ordenó suspender la resolución de solicitudes pendientes de personas de 19 países considerados de alto riesgo, Cuba entre ellos, y abrir una revisión de beneficios ya aprobados.
La orden no exigía rechazar los casos: solo impedía que los oficiales emitieran una decisión final mientras durara la revisión.
El origen nacional como factor negativo
A la suspensión se sumó otra directriz que ordenó tratar como factor negativo significativo, caso por caso, el origen nacional de los solicitantes de países bajo restricciones de viaje.
Cuba figuraba en esa lista, y fue otra de las políticas que el tribunal de Rhode Island terminaría anulando.
Del parón a la reanudación con más rechazos
La trayectoria trimestral muestra el momento exacto del frenazo.
Entre octubre y diciembre de 2025, antes de que el memorando surtiera pleno efecto, USCIS aún decidió 4.471 casos cubanos, con 4.098 aprobaciones.
Entre enero y marzo de 2026, con la suspensión en marcha, apenas resolvió 95 expedientes: 50 aprobados y 45 negados.
El juez jefe John McConnell, de un tribunal federal de Rhode Island que declaró ilegales esas políticas el 5 de junio de 2026, ordenó dejarlas sin efecto.
Ya en el trimestre de abril a junio, USCIS resolvió 586 casos, de los que 447 terminaron en denegación.
A la vez, la agencia empezó a tratar el ajuste como un beneficio discrecional y no automático: cumplir los requisitos dejó de bastar para obtener la green card, lo que ayuda a explicar por qué, dentro de ese pequeño grupo de decisiones, pesaron más los rechazos que las aprobaciones.
El caso sigue en apelación ante el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito, que el 14 de agosto de 2026 mantuvo sin efecto la mayor parte de aquellas políticas y solo permitió a USCIS aplicar su política de revisión integral mientras resuelve.
Trimestre | Solicitudes recibidas | Aprobaciones | Denegaciones | Casos decididos | Pendientes al cierre |
|---|---|---|---|---|---|
Abril-junio 2025 | 72.541 | 10.432 | 757 | 11.189 | 277.836 |
Octubre-diciembre 2025 | s/d | 4.098 | 373 | 4.471 | s/d |
Enero-marzo 2026 | 15.312 | 50 | 45 | 95 | s/d |
Abril-junio 2026 | 6.279 | 139 | 447 | 586 | 342.360 |
Solicitudes de residencia de cubanos bajo la Ley de Ajuste Cubano procesadas por USCIS, por trimestre. El inventario de pendientes no se reconstruye sumando entradas y restando decisiones, por cierres administrativos y transferencias. Datos: USCIS. «s/d»: sin dato publicado para ese corte.
Por qué el 23,7% no es la probabilidad de cada caso
Las 139 aprobaciones sobre 586 casos resueltos arrojan una tasa del 23,7%.
Esa cifra describe solo las decisiones tomadas en ese trimestre, no la probabilidad de éxito de cada expediente ni la de los 342.360 casos que seguían sin resolver.
USCIS no publicó un desglose de los motivos detrás de las 447 denegaciones: pueden responder a problemas de admisión, antecedentes, pruebas insuficientes o al ejercicio de discreción que la propia ley permite.
Qué significa para los 342.360 casos pendientes
Al cierre de junio de 2026, USCIS mantenía 342.360 solicitudes de cubanos sin resolver bajo esta categoría, 64.524 más que un año antes.
El inventario crece porque, aunque las solicitudes nuevas cayeron en picada, la agencia resolvió muchas menos de las que recibió durante los meses de la suspensión.
El fallo que reactivó los expedientes, sin garantizar nada
Que un tribunal anulara la suspensión no equivale a que los casos se aprueben: USCIS conserva la facultad de pedir pruebas adicionales, verificar antecedentes y decidir según la admisibilidad de cada solicitante.
Quien reciba una solicitud de evidencia, un aviso de intención de denegar o una entrevista debe responder dentro del plazo que marque esa notificación, con asesoría legal propia.
El problema de quienes llegaron con I-220A
Para una parte de los cubanos con casos abiertos, el obstáculo es previo a cualquier política reciente: USCIS sostiene que la liberación bajo palabra documentada en el formulario I-220A no equivale al parole que exige la Ley de Ajuste Cubano, y deniega el ajuste cuando el solicitante no puede acreditar una admisión o un parole válido.
En Miami, la jueza federal Jacqueline Becerra mantiene vivo el litigio de 992 cubanos con I-220A que buscan forzar ese reconocimiento, tras rechazar en septiembre la moción del gobierno para archivarlo, pese a que la Administración ha vuelto a pedir su cierre.
Quien dependa de la Ley de Ajuste Cubano para asentar su residencia enfrenta hoy un trámite más lento, más exigente y, si llegó con I-220A, con una capa adicional de incertidumbre legal.
Seguir de cerca cada actualización trimestral de USCIS, junto con las notificaciones del propio expediente, es la mejor forma de anticipar cambios que afectan directamente al caso. Quienes se suscriben al boletín de CubaFull reciben ese seguimiento apenas se publican los nuevos datos.
Análisis: una ley vigente, pero vaciada en la práctica
A nuestro juicio, lo que muestran estos números no es la desaparición formal de la Ley de Ajuste Cubano, sino su vaciamiento administrativo.
La norma de 1966 sigue intacta, pero el criterio con que se aplica ha cambiado tanto que el resultado práctico de este último año se acerca al de una ley puesta en pausa.
Esa lectura importa porque la Ley de Ajuste Cubano no depende del Congreso para perder su efecto en los hechos: basta con que la agencia que la ejecuta frene las decisiones o endurezca la discreción con que las toma.
Mientras la apelación del fallo de Rhode Island siga abierta y el criterio de revisión se mantenga estricto, miles de cubanos seguirán en el mismo punto: un trámite abierto, sin que el régimen que los empujó a salir de la isla cambie nada de su lado, y sin certeza de cuándo Washington lo resolverá.




