La crisis del combustible obliga a recortar la Serie Nacional de béisbol en Cuba: El golpe para peloteros y provincias

El Inder confirmó a JIT que la próxima Serie Nacional de béisbol se jugará con un calendario reducido a 44 partidos, un mapa por zonas pensado para no viajar entre provincias y nuevas cargas para los equipos y los peloteros.

Redacción10 de agosto de 2026 · 7 min de lectura
Estadio de béisbol cubano con las gradas vacías durante el día, símbolo del recorte de la Serie Nacional de béisbol por la crisis del combustible

Vía JIT (Jornada Informativa Deportiva - Inder)

El deporte más popular de Cuba entra en su próxima temporada arrastrando el mismo problema que apaga las calles de la isla: no hay combustible. La Serie Nacional de béisbol jugará su próxima edición con un calendario mucho más corto que el de los últimos años.

El Instituto Nacional de Deportes (Inder) presenta el recorte como la única manera de sostener el torneo. La decisión llega después de meses de apagones que superan las 20 horas diarias en buena parte del país y de una escasez de diésel que ya había obligado a cancelar campeonatos juveniles de béisbol.

Detrás del ajuste hay un cálculo simple: mover autobuses de un extremo a otro de la isla exige un combustible que Cuba ya no tiene. El resultado es un campeonato distinto, con menos partidos, equipos agrupados por cercanía geográfica y nuevas cargas materiales para las provincias.

El recorte, en cifras

La 65 Serie Nacional jugará 44 partidos en la fase regular, frente a los 75 de la edición anterior, según confirmó el Inder al portal oficial JIT.

El vicepresidente primero del Inder, Raúl Fornés Valenciano, detalló que el torneo arrancará el 4 de octubre, tras un seminario técnico entre el 1 y el 15 de septiembre y la revisión de los estadios entre el 16 y el 25 de ese mes. El congresillo técnico entre los equipos está fijado para el 1 de octubre.

Los 16 equipos quedarán divididos en dos zonas y cuatro grupos de cuatro. Cada equipo jugará 24 partidos contra los rivales de su propio grupo y otros 20 contra los del grupo vecino de su misma zona, hasta sumar los 44 de la fase regular.

  • Zona Occidental: Grupo A (Pinar del Río, Artemisa, Isla de la Juventud, Industriales) y Grupo B (Matanzas, Mayabeque, Cienfuegos, Villa Clara).

  • Zona Oriental: Grupo C (Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Camagüey, Las Tunas) y Grupo D (Holguín, Granma, Santiago de Cuba, Guantánamo).

A la postemporada avanzarán los cuatro mejores equipos de cada zona, ocho en total, bajo el sistema Page que da ventaja a los mejor clasificados en la ronda de desempate.

Elemento

Serie anterior

65 Serie Nacional

Fase regular

75 juegos

44 juegos

Formato

Calendario amplio, todos contra todos

Dos zonas y cuatro grupos regionales

Viajes

Cruces largos entre Oriente y Occidente

Traslados cortos dentro de la misma zona

Margen deportivo

Más partidos para remontar una mala racha

Rachas, lesiones y suspensiones pesan más

Cómo cambia la Serie Nacional de béisbol: de 75 a 44 juegos en la fase regular.

Un torneo diseñado para no viajar

El nuevo mapa de zonas no es casualidad. Busca que los equipos se enfrenten sobre todo a rivales cercanos y evite los traslados largos que antes cruzaban la isla de punta a punta.

El ajuste no nace solo en el terreno de juego. Desde el 18 de junio, el Ministerio de Transporte redujo las salidas de los ómnibus nacionales entre La Habana y las cabeceras provinciales a tres frecuencias semanales, y las rutas hacia Manzanillo y Baracoa quedaron en una salida por semana, según informó Granma.

Los trenes hacia Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín y Bayamo-Manzanillo pasaron a circular apenas cada dos semanas. En ese contexto, trasladar a un equipo de Guantánamo hasta Pinar del Río, como ocurría en ediciones anteriores, se volvió una carga que el transporte oficial ya no puede sostener.

A la falta de combustible se suma el colapso eléctrico. El 14 de julio, Cuba sufrió su quinto apagón nacional del año, que dejó a más de nueve millones de cubanos sin electricidad, según reportó EFE.

El Inder atribuye el recorte al recrudecimiento de las sanciones estadounidenses sobre el petróleo que llega a la isla. En enero, Washington firmó una orden ejecutiva que amenaza con imponer aranceles a los países que venden crudo a Cuba, una medida dirigida sobre todo a México, su principal proveedor de energía en los últimos años, según recogió PBS NewsHour.

Un precedente: la pelota cubana ya jugaba corto

El recorte de la Serie Nacional no es un caso aislado. En abril, Cuba anunció la IV Liga Élite de Béisbol, el otro gran torneo del calendario cubano, con un formato reducido: 40 juegos por equipo, organizados en subseries de cuatro encuentros y con arranque a las dos de la tarde, según informó Prensa Latina. El torneo empezó a disputarse en mayo.

La nota oficial no vinculó ese ajuste al ahorro de combustible, pero sí enmarcó el torneo dentro de lo que llamó el "cerco energético" que atraviesa el país.

La coincidencia entre ambos torneos, dos calendarios más cortos en el mismo año, sugiere que el formato corto dejó de ser una excepción puntual. Se convirtió en la manera en que el béisbol cubano se adapta a la escasez.

Menos partidos, más carga para los peloteros

Jugar 31 partidos menos que la temporada anterior reduce el tiempo de competencia real para los peloteros cubanos. El formato zonal, además, limita el número de estilos de juego que un pelotero enfrenta en la temporada, porque la mayoría de sus partidos serán contra los mismos ocho rivales de su zona.

A la reducción se suma otro cambio silencioso: la responsabilidad de garantizar los bates de cada equipo pasa a las provincias. Fornés Valenciano confirmó que el Inder entregó 300 pelotas para la preparación de los 16 equipos, pero dejó los bates fuera de esa entrega.

No sería la primera vez que el material falta en un terreno cubano. En mayo de 2023, un partido entre Cienfuegos y Sancti Spíritus se disputó con serios problemas de suministro de bates.

Qué pierde la calidad competitiva

Un calendario de 44 juegos, dividido en grupos regionales, también reduce la exigencia estadística del torneo. Bateadores y lanzadores enfrentarán casi siempre a los mismos ocho rivales de su zona, lo que estrecha la variedad de pitcheo y bateo que un pelotero necesita ver para medir su progreso real.

Un mal arranque, una lesión o una suspensión por apagón pesan proporcionalmente más en 44 partidos que en 75. El margen para remontar una mala racha se reduce casi a la mitad.

Análisis: el combustible manda más que el reglamento

A nuestro juicio, el recorte de la Serie Nacional confirma algo que el deporte cubano lleva meses mostrando: la crisis energética ya no es un fenómeno paralelo a la vida en la isla. Es la que decide cómo se juega, cuándo se viaja y quién paga la gasolina.

El régimen prefiere situar el origen del problema en el embargo y en las sanciones de Washington, el mismo argumento que ya usó el propio primer ministro para explicar los apagones de este año.

Esa lectura deja fuera una parte de la historia: décadas de una red eléctrica sin inversión, plantas termoeléctricas averiadas y una dependencia crónica del combustible que llega de Venezuela, Rusia o México. Son socios cuya generosidad depende de su propia geopolítica, no de la cubana.

Que el Ministerio de Transporte recortara sus propias rutas interprovinciales meses antes de que el Inder tocara el calendario del béisbol confirma que no se trata de una decisión deportiva aislada. Es la misma escasez replicándose en cada sector del país.

Lo que queda es un torneo que sobrevive a medias, con menos béisbol para un país que lo convirtió en identidad nacional.

Quien quiera seguir de cerca cómo la crisis energética redefine hasta el deporte nacional puede suscribirse a la newsletter de CubaFull, donde reunimos cada semana lo esencial de la crisis cubana.

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