Llegan a Cuba 45 kits solares desde Argentina en plena ola de apagones: Esto es lo que pueden mantener encendido

Un cargamento de 45 kits solares donados por organizaciones argentinas llegó al puerto del Mariel mientras el déficit eléctrico en la isla vuelve a superar los 2.000 megavatios.

Redacción1 de agosto de 2026 · 7 min de lectura
Kits solares donados desde Argentina llegan a un puerto de Cuba en plena crisis de apagones

Un cargamento de kits solares llegó esta semana a Cuba desde Argentina, justo cuando los apagones en la isla golpean con más fuerza que en cualquier otro momento del año.

El envío no es un gesto simbólico cualquiera: cada equipo trae capacidad real de generación, aunque no toda la isla la sentirá igual.

La pregunta que de verdad importa no es solo quién manda el cargamento, sino cuántos equipos llegaron, quién decide a dónde van y cuánta luz puede sostener de verdad cada uno durante un apagón.

Qué llegó al puerto del Mariel

El cargamento lo componen 45 kits solares de 3 kilovatios (kW) cada uno, equivalentes a una capacidad conjunta de 135 kW, según confirmó Cubadebate.

Cada kit incluye paneles, convertidor y batería, y el conjunto es una donación del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba (MASCuba), reunida a través de la campaña "Estamos con Cuba".

El contenedor viajó en un buque chárter y quedó depositado en el puerto del Mariel, a la espera de que concluyeran los trámites aduanales antes de su entrega definitiva.

De la recaudación en Argentina a los 45 equipos que llegaron a Cuba

La cifra final no salió de la nada: la campaña llevaba meses sumando fondos antes de completar el envío.

Al 14 de mayo de 2026, MASCuba había reunido 95.828.000 pesos argentinos (unos 66.547 dólares) a través de "Estamos con Cuba", suficientes entonces para comprar entre 23 y 25 kits de paneles y baterías, según Prensa Latina.

La recaudación no se detuvo ahí. El 4 de julio, más de 130 organizaciones argentinas firmaron una declaración de apoyo a Cuba que mencionó explícitamente los equipos solares adquiridos en el país, según Prensa Latina.

Diez días después, actos en La Rioja, Florida Oeste y Lanús seguían sumando fondos para nuevos envíos, según la misma fuente. Ese proceso terminó en el cargamento de 45 equipos que llegó al Mariel este 31 de julio, casi el doble de lo asegurado en mayo.

El transporte no fue sencillo: los costos de envío se dispararon por la reticencia de navieras a llevar carga con destino a Cuba, agravada por las restricciones del embargo estadounidense, según Radio Rebelde.

Quién decide a dónde van los kits

Una vez liberado el contenedor, el Ministerio de Energía y Minas será la institución encargada de definir la distribución de los 45 equipos.

"Sabemos que no es mucho, serán 45 familias, o consultorios médicos o círculos infantiles u otras instituciones sociales", reconoció el organizador de la campaña Alberto Mas, según Radio Rebelde.

En la campaña participaron más de 60 organizaciones políticas, académicas, sociales, estudiantiles, jurídicas y de derechos humanos argentinas, según la misma fuente.

Todavía no hay una lista pública de ubicaciones ni un cronograma de entrega. Es, en la práctica, el régimen el que fija quién recibe la ayuda y quién se queda fuera, sin un mecanismo transparente de asignación conocido hasta ahora.

Qué puede alimentar un kit solar de 3 kW durante un apagón

Un sistema de 3 kW equivale, en términos prácticos, a lo necesario para sostener a la vez un refrigerador eficiente, varios puntos de iluminación LED y la carga simultánea de varios teléfonos móviles.

Eso describe la potencia que el inversor puede entregar en un instante, no las horas que aguanta. No alcanza, en cambio, para equipos de alto consumo como un aire acondicionado, una plancha o una hornilla eléctrica funcionando de forma continua.

Cuánto tiempo se sostiene esa carga sin conexión a la red es una cuestión distinta: depende de la capacidad de la batería de cada kit, un dato que ni el donante ni el Ministerio de Energía y Minas han precisado hasta el momento.

Como referencia, un refrigerador eficiente consume en promedio cerca de 1 kilovatio-hora al día, según el Departamento de Energía de Estados Unidos. Una batería de 1.000 vatios-hora puede sostener una nevera de 100 vatios entre 8 y 10 horas, aunque el arranque del compresor puede exigir picos de hasta el triple de ese consumo, según estimaciones de EcoFlow.

Tipo de kit

Potencia típica

Qué puede sostener a la vez

Kit subsidiado en Cuba (referencia Holguín)

800-1.200 W

Luces LED, router, ventilador y carga de varios teléfonos; una nevera eficiente si el inversor soporta el pico de arranque del compresor

Kit donado desde Argentina

3.000 W (3 kW)

Las mismas cargas anteriores con más margen simultáneo; el tiempo de autonomía depende de la batería, un dato aún no publicado

Referencia de consumo según distintos tipos de kits solares documentados en Cuba. La autonomía real depende de la capacidad de la batería de cada equipo.

En consultorios médicos, ese margen puede significar mantener encendidos ventiladores o la refrigeración de medicamentos; en círculos infantiles, sostener luz y ventilación mientras dura el corte.

Un antecedente cercano: lo que lograron otros kits solares en Cuba

El cargamento argentino no es el primer intento de paliar los apagones con energía solar a pequeña escala, aunque se trata de un proyecto distinto y sin relación directa con esta donación.

En marzo de 2026, otro envío llevó kits solares a la comunidad de La Melba, en el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, Holguín, según Prensa Latina.

Antes de esos equipos, más de 80 viviendas y 15 instituciones de esa zona rural tenían apenas 4 horas de electricidad al día. Los nuevos sistemas, con paneles bifaciales y baterías dimensionadas para el lugar, prometían subir ese margen a 24 horas de servicio y hasta 36 horas de autonomía sin luz solar directa.

En diciembre de 2025, Copextel también comercializó en Holguín 1.031 kits subsidiados de 800 y 1.200 vatios para trabajadores de Educación y Salud, según Radio Rebelde.

Esos casos muestran el rango real en el que se mueven estos equipos en Cuba: de cargas básicas de iluminación y comunicación hasta autonomías de más de un día completo, según la potencia y la batería de cada sistema.

El contexto: apagones sin tregua

La llegada del cargamento coincide con uno de los peores momentos del año para el sistema eléctrico cubano. Para este viernes 31 de julio, la Unión Eléctrica (UNE) pronosticó un déficit de 2.230 MW en el horario pico, según Cubadebate.

En La Habana, la propia Empresa Eléctrica de La Habana reportó a la 1:41 de la tarde de ese mismo viernes 394 MW afectados en 111 circuitos de distribución de la capital. Varios circuitos de Playa, Marianao y Habana del Este acumulaban en ese momento más de 22 horas seguidas sin servicio.

No es un año cualquiera para el sistema eléctrico nacional. El 6 de julio, la isla sufrió su tercera desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional en lo que va de 2026, la octava en casi dos años, con un déficit previo de 2.165 MW frente a una demanda de 3.100 MW, según EFE.

Para entender la magnitud del problema que estos 45 kits apenas alivian, conviene revisar el déficit récord que ha marcado los apagones en La Habana en las últimas semanas.

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Análisis: una ayuda que creció, pero sigue siendo simbólica frente al colapso

A nuestro juicio, que la campaña argentina pasara de financiar 23-25 kits en mayo a entregar 45 equipos en julio demuestra que la solidaridad ciudadana puede escalar cuando se sostiene en el tiempo.

Pero incluso así, 135 kW de capacidad conjunta frente a un déficit que supera los 2.000 MW en el horario pico son, en términos de magnitud, prácticamente un gesto testimonial. El propio organizador de la campaña lo admitió sin rodeos: "no es mucho".

Eso no resta valor humano al esfuerzo de las organizaciones argentinas que lo impulsaron, pero sí deja clara la distancia entre la solidaridad ciudadana y lo que realmente necesita el sistema eléctrico cubano para dejar de colapsar cada verano.

Lo que sí revela el episodio es un patrón conocido: la ayuda internacional que entra a la isla pasa siempre por el filtro del régimen, que decide sin rendir cuentas públicas quién recibe qué y bajo qué criterio.

Mientras ese mecanismo siga siendo opaco, cada donación de este tipo dependerá más de la buena voluntad del donante y de cuánto aguante la campaña, que de una estrategia energética real para los cubanos que llevan meses contando las horas sin luz.

Preguntas frecuentes

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