Jamaica ya tiene 200 sanitarios cubanos trabajando en su sistema público de salud, y ninguno de ellos depende de un contrato firmado con el régimen de La Habana. Es la primera vez en casi cinco décadas que el gobierno cubano queda fuera de buena parte del negocio de su propia fuerza médica en la isla caribeña.
El cambio golpea a una de las principales fuentes de divisas del régimen: las misiones médicas que durante años cobraron en dólares por el trabajo de médicos y enfermeras cubanos en el extranjero. Jamaica rompió ese esquema hace meses y hoy negocia cada contrato de forma directa con el profesional.
Lo que distingue al nuevo modelo no es solo con quién se firma el papel. Es cuánto le queda al sanitario en el bolsillo, qué pasaporte guarda y qué camino migratorio se le abre dentro de Jamaica.
200 sanitarios cubanos en Jamaica bajo contratos directos
Jamaica ya suma 200 sanitarios cubanos bajo contratos directos con su sistema público de salud, sin que La Habana firme ni intermedie. El giro traslada el salario, el permiso de trabajo y la futura residencia de cada profesional al marco legal jamaicano.
El ministro de Salud y Bienestar de Jamaica, Christopher Tufton, confirmó en la rueda de prensa poscabinete del 7 de octubre que 157 profesionales cubanos de la salud se reincorporaron al sistema público bajo contrato directo.
Se suman a los 43 que ya trabajaban con contrato individual desde que terminó el convenio estatal con Cuba, en marzo de 2026.
La cifra total llega así a 200, por debajo de los 277 que había antes de la ruptura del acuerdo bilateral.
Los 157 reincorporados se repartieron así:
Autoridad Regional de Salud del Sureste (SERHA): 69
Autoridad Regional de Salud Occidental: 28
Autoridad Regional de Salud Meridional: 26
Hospital Universitario de las Indias Occidentales: 25
Ministerio de Salud y Autoridad Regional Nororiental: 9
Tufton dijo que el sistema sanitario jamaicano "los necesita" y que hoy están "apropiadamente desplegados" en hospitales y centros regionales.
Qué cambiaba bajo el control de las misiones médicas
Durante casi 50 años, el convenio entre Cuba y Jamaica siguió el guion habitual de las misiones médicas del régimen. El gobierno jamaicano explicó que los salarios se calculaban al mismo nivel que los de sus propios profesionales, pero el dinero llegaba en dólares a las autoridades cubanas, no al médico o la enfermera.
Solo el pago de las horas extra iba directamente al bolsillo del sanitario.
El control del pasaporte tampoco quedaba en sus manos: lo gestionaban los funcionarios que administraban la misión.
Ese modelo es el que sostuvo durante décadas buena parte de la exportación de servicios médicos cubanos a cambio de divisas.
Salarios: lo que paga Jamaica frente a lo que cobra un médico en Cuba
Un médico cubano acogido a la escala Medical Officer 1 en Jamaica cobra entre 3.575 y 4.248 dólares al mes, muy por encima de los 9 a 11 dólares mensuales de un médico en Cuba. Esa brecha es la parte que más pesa en la decisión de quedarse.
Según la escala oficial del Ministerio de Finanzas de Jamaica, vigente desde abril de 2024, un Medical Officer 1 cobra entre JMD 6.799.334 y 8.082.271 al año.
Al cambio informal del 10 de octubre de 2026, son entre 3.575 y 4.248 dólares al mes.
En Cuba, la Gaceta Oficial corregida del 28 de julio de 2026 fijó el salario de un médico recién graduado en 7.045 CUP mensuales y el de un especialista de segundo grado en 8.880 CUP.
Al cambio informal de ese mismo 10 de octubre, equivalen a entre 9 y 11 dólares al mes.
Puesto | Salario mensual | Equivalente en USD |
|---|---|---|
Medical Officer 1 en Jamaica (escala vigente desde abril de 2024) | 566.611 a 673.523 JMD | 3.575 a 4.248 USD |
Médico recién graduado en Cuba (Gaceta Oficial, desde julio de 2026) | 7.045 CUP | 9 USD |
Especialista de segundo grado en Cuba (Gaceta Oficial, desde julio de 2026) | 8.880 CUP | 11 USD |
Equivalencias en dólares calculadas con la tasa de cambio del mercado informal cubano y la tasa JMD/USD del 10 de octubre de 2026.
Permiso de trabajo y el camino a la residencia permanente
Para trabajar de forma legal en Jamaica, el sanitario cubano necesita un permiso de trabajo tramitado ante el Ministerio de Trabajo jamaicano, solicitado por el propio hospital o la autoridad de salud que lo contrata.
La estancia se regulariza después ante la Junta de Inmigración y Pasaportes (PICA), que exige pasaporte vigente y el permiso laboral correspondiente.
Tras más de tres años de empleo continuo en la isla, el profesional puede solicitar la residencia permanente, que permite trabajar sin restricciones de estancia y sin depender ya del permiso de trabajo.
Tufton confirmó en mayo de 2026 que algunos de estos sanitarios llevan cinco años o más en la isla y ya habían iniciado ese trámite.
La diferencia entre un contrato individual y una misión médica
El cambio se resume en quién firma, quién paga y quién controla el documento de viaje.
Misión médica (hasta marzo de 2026) | Contrato individual (actual) | |
|---|---|---|
Quién firma el contrato | El Gobierno cubano con el gobierno de Jamaica | El sanitario con el hospital o la autoridad regional |
Quién paga el salario | Jamaica paga en dólares a las autoridades cubanas | Jamaica paga directamente al profesional |
Control del pasaporte | En manos de los funcionarios de la misión | En manos del propio sanitario |
Camino migratorio | Sin vía a la residencia permanente | Permiso de trabajo y, tras tres años, opción a residencia permanente |
Comparación entre el esquema de misión médica y el contrato directo vigente en Jamaica.
Análisis: una grieta regional en el negocio de las misiones médicas
Lo que ocurre en Jamaica no es un simple cambio administrativo. Es la prueba de que el modelo de misión médica controlada por La Habana puede desmontarse cuando el país receptor decide que ya no le conviene.
Guyana siguió un camino parecido. AP documentó en marzo de 2026 que Cuba preparaba la retirada de su brigada después de que Guyana se moviera a pagar el salario completo de forma directa a médicos y enfermeros cubanos, el mismo patrón que ya había roto Jamaica.
Si ese patrón se repite en más países del Caribe, el régimen puede perder una de sus fuentes de ingresos más rentables: la que convierte el trabajo de sus médicos y enfermeras en divisas para el Estado antes que en salario para el profesional.
A nuestro juicio, el detalle que más pesa aquí no es la cifra de 200 sanitarios, sino que cada uno pueda hoy guardar su propio pasaporte y cobrar el sueldo completo. Es justo lo que durante décadas se les negó.
La ruptura llegó, además, en medio de la presión de Estados Unidos sobre las condiciones laborales de los médicos cubanos enviados al exterior, un esquema del que Human Rights Watch ya documentó las restricciones al movimiento, la expresión y el pasaporte de estos profesionales.
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Para las familias cubanas que durante años vieron partir a un médico o una enfermera sin saber bien cuánto cobraba de verdad ni quién se quedaba con el resto, este cambio en Jamaica pone un espejo incómodo delante del régimen.




