Las exportaciones de México a Cuba se desploman: Lo que puede faltar en las casas de la isla

El comercio de México con Cuba se hundió a mínimos nunca vistos tras la presión arancelaria de Trump sobre el petróleo, y el golpe amenaza con dejar aún más escasos el combustible, la comida y otros insumos que llegan a la isla.

Redacción18 de agosto de 2026 · 6 min de lectura
Muelle de carga en Cuba con pocos contenedores junto a las banderas de México y Cuba, símbolo del desplome de las exportaciones mexicanas a la isla

Vía Proceso

México se ha quedado casi sin comercio con Cuba. Los envíos que hace apenas un año sostenían buena parte del combustible, la comida y los insumos que llegan a la isla se redujeron a una fracción mínima, justo cuando el régimen atraviesa una de sus peores crisis energéticas.

El desplome no es casualidad. Desde que Washington empezó a apretar con aranceles a quien le venda petróleo a Cuba, México frenó buena parte de sus exportaciones hacia la isla, y el resto del comercio bilateral se fue detrás.

La caída se mide ahora en cifras de comercio exterior y en los propios reportes de Pemex ante el regulador bursátil de EE. UU., y apunta a un problema muy concreto para las familias cubanas: menos combustible, menos comida importada y menos insumos para lo poco que produce la isla.

Lo que muestran los datos más recientes de comercio

En junio de 2026, México exportó a Cuba apenas 3,55 millones de dólares en mercancías, según los datos de comercio exterior del Banco de México recogidos por la plataforma oficial Data México. Ese mismo mes, México importó de Cuba 1,06 millones de dólares, con lo que el saldo comercial a favor de México fue de 2,5 millones.

En lo que va de 2026, el acumulado de exportaciones mexicanas a Cuba llega a 50,5 millones de dólares, frente a 5,48 millones en importaciones desde la isla, según la misma fuente.

El semanario mexicano Proceso, citando datos oficiales de comercio exterior, calculó que las exportaciones de México a Cuba cayeron 97,1% en un año, de 127,3 millones a 3,6 millones de dólares entre junio de 2025 y junio de 2026.

El principal producto que compró la isla en junio de 2026 fueron abonos de origen animal o vegetal, por 819.000 dólares, según Data México, muy lejos de las cifras que movía el petróleo un año antes.

Del petróleo a los fertilizantes: qué se dejó de vender

La caída no fue pareja entre categorías de productos. El desplome lo lideraron los minerales, la partida que incluye el petróleo y sus derivados, que México usaba para abastecer de crudo y combustible a la isla.

Esas ventas pasaron de 113 millones de dólares en junio de 2025 a apenas 76.000 dólares en junio de 2026, una caída del 99,9%, según los mismos datos recogidos por Proceso.

Los alimentos y bebidas bajaron de 3 millones a 84.000 dólares (97,4%), las grasas y aceites de origen animal o vegetal cayeron de 2 millones a 46.000 dólares (98,3%) y los metales comunes se hundieron 99%, de 1,5 millones a 23.000 dólares, siempre en la comparación de junio a junio.

Pemex confirmó la magnitud del golpe en su propio informe anual ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC), presentado el 30 de abril de 2026: sus envíos de crudo y derivados a Cuba cayeron con fuerza entre 2024 y 2025.

Año

Crudo (barriles diarios)

Derivados (barriles diarios)

Valor aproximado

2024

20.100

2.700

600 millones de dólares

2025

15.000

2.200

500 millones de dólares

Exportaciones de crudo y derivados de Pemex a Cuba, según su informe anual ante la SEC presentado el 30 de abril de 2026.

La filial detrás de esas ventas, Gasolinas Bienestar, cambió su razón social a Servicios Logísticos Integrales Mumiya a partir del 31 de marzo de 2026, según el mismo informe.

La orden de Trump que secó el grifo del petróleo mexicano

El giro tiene un origen concreto. El 29 de enero de 2026, Trump firmó una orden ejecutiva que autoriza aranceles adicionales a cualquier país que venda o facilite petróleo, crudo o derivado, al régimen cubano. La medida entró en vigor a la medianoche del 30 de enero.

México había llegado a exportar cantidades relevantes de crudo a la isla a través de Pemex. El 2 de febrero de 2026, Trump dijo que México dejaría de enviarle petróleo a Cuba, y Reuters describió entonces a México como el mayor proveedor individual de petróleo de la isla, de la que subrayó su fuerte dependencia de combustibles importados para generar electricidad y mover el transporte.

Ese primer golpe se sumó a otro más amplio. El 11 de junio de 2026, el Departamento de Estado de EE. UU. sancionó a Unión Cuba-Petróleo (CUPET), la petrolera estatal del régimen, invocando la orden ejecutiva 14404 firmada por Trump el 1 de mayo de 2026 contra quienes operan en el sector energético cubano.

Este diario ya había adelantado en junio el peso creciente de la retirada del petróleo mexicano y su relación con la crisis energética que golpea a la isla.

Qué puede escasear más en las casas cubanas

El golpe llega justo donde más duele: combustible, comida y los insumos que sostienen lo poco que queda de agricultura y comercio en la isla.

El combustible es la pieza más visible. El propio régimen reconoció apagones de hasta 22 horas diarias en La Habana, según reportó EFE el 14 de mayo de 2026, y México se había convertido en uno de los pocos proveedores dispuestos a asumir el riesgo de las sanciones de Washington.

La falta de combustible ya golpeaba los mercados agrícolas cubanos antes de este desplome comercial. EFE documentó en febrero de 2026 cómo el racionamiento de combustible reducía el transporte de productos hacia los agromercados de La Habana.

Cuba depende casi por completo de las importaciones para su canasta básica, según el Programa Mundial de Alimentos, que advierte que las restricciones de combustible afectan directamente el transporte y la distribución de alimentos, medicinas y otros bienes esenciales dentro de la isla.

La dependencia del comercio exterior para comer no es nueva. En 2024, Cuba importó 2.300 millones de dólares en alimentos y animales vivos, de un total de 8.071 millones en importaciones de mercancías, frente a solo 1.474 millones en exportaciones, según el último Anuario Estadístico de la ONEI.

Ese mismo año, México le vendió a la isla 308,7 millones de dólares en productos, según Data México, casi seis veces más que el acumulado de todo 2026 hasta ahora.

Los fertilizantes, la categoría que mejor resistió el desplome, son además insumo directo para una agricultura cubana debilitada por la falta de combustible para el transporte y el riego.

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Análisis: un socio que se retira justo cuando Cuba más lo necesita

A nuestro juicio, lo relevante no es solo la magnitud del derrumbe, sino el momento en que ocurre. Cuba encara una de las peores crisis energéticas de las últimas décadas y pierde, casi de golpe, a uno de los pocos proveedores dispuestos a venderle petróleo pese al riesgo de sanciones.

Los datos apuntan a una isla cada vez más dependiente de un número menor de socios dispuestos a asumir ese riesgo, lo que deja al régimen con menos margen para negociar precios o plazos de entrega.

Ese costo no lo paga la cúpula del poder, sino las familias que hacen fila por combustible, ven subir el precio de lo poco que llega al mercado informal y dependen de una agricultura que necesita fertilizantes y transporte para funcionar.

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