Cuba bate récord de compras sanitarias en EEUU mientras sus hospitales denuncian ratas y colapso quirúrgico

Las compras cubanas de insumos sanitarios en Estados Unidos alcanzaron su nivel más alto en cuatro años durante el primer semestre de 2026, mientras un hospital de Santiago de Cuba denuncia roedores en la sala de gestantes y el propio Ministerio de Salud admite miles de cubanos en espera de cirugía.

Redacción9 de agosto de 2026 · 6 min de lectura
Pasillo deteriorado de un hospital en Cuba, símbolo de la crisis hospitalaria mientras el régimen aumenta sus compras sanitarias en EEUU

El régimen cubano volvió a girar dólares hacia Estados Unidos para comprar insumos de salud justo cuando un hospital de Santiago de Cuba exhibía roedores en la sala de gestantes y servía el almuerzo pasadas las cinco de la tarde. El contraste entre lo que se gasta fuera y lo que falta dentro de las salas cubanas vuelve a poner el sistema sanitario de la isla bajo la lupa.

Las compras cubanas de productos sanitarios y de cuidado de la salud en territorio estadounidense repuntaron con fuerza en el primer semestre del año, hasta un nivel que la categoría no alcanzaba desde hace cuatro años. El semestre ya deja atrás, por sí solo, lo que el régimen adquirió en cada uno de los tres años anteriores completos.

Mientras esas cifras se movían en los registros de comercio bilateral, en Santiago de Cuba un hospital provincial volvía a ser noticia por motivos muy distintos.

Cuba compró 1,13 millones de dólares en insumos sanitarios en seis meses

Las compras de productos sanitarios y para el cuidado de la salud sumaron 1,13 millones de dólares entre enero y junio de 2026, la cifra semestral más alta de los últimos cuatro años, según el seguimiento de datos de comercio bilateral que publicó el periodista Mario J. Pentón.

Solo en junio el régimen desembolsó 309.492 dólares en esta categoría, el mes de mayor gasto del semestre. Entre lo adquirido ese mes figuran electrocardiógrafos, según el mismo recuento.

El dato disponible públicamente identifica un único tipo de equipo con nombre propio, los electrocardiógrafos, dentro de la partida que agrupa instrumentos y aparatos de medicina, cirugía y odontología en el comercio bilateral. El resto de la cifra semestral, agregada bajo la categoría de productos sanitarios y de cuidado de la salud, no se ha desglosado públicamente producto por producto.

Qué permite Estados Unidos vender a Cuba pese al embargo

Estas operaciones son legales pese al embargo. Desde el año 2000, la Ley de Reforma de Sanciones Comerciales y Fomento a las Exportaciones (TSRA) permite la venta de alimentos, medicinas y equipos médicos a Cuba bajo licencia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, aunque sin financiamiento estatal ni crédito público de por medio.

La normativa vigente de control de exportaciones mantiene a los medicamentos y dispositivos médicos como una excepción a la política general de denegación hacia Cuba. Según la Oficina de Industria y Seguridad de EE. UU. (BIS), esas licencias se revisan bajo una política de aprobación general, aunque con verificaciones caso a caso.

El régimen suele presentar estas compras como una excepción dentro de un embargo que califica de asfixiante. Los datos muestran, sin embargo, que la vía existe y que en 2026 el gobierno cubano la usó más que en cualquiera de los tres años anteriores completos.

Ratas en la sala de gestantes en Santiago de Cuba

A más de 2.000 kilómetros de esos registros de comercio, el Hospital Clínico Quirúrgico Juan Bruno Zayas, en Santiago de Cuba, mostraba otra cara del sistema de salud cubano.

El viernes 7 de agosto, imágenes difundidas en redes sociales mostraron una cría de rata en la sala de Perinatología, destinada a embarazadas de alto riesgo obstétrico. Ese mismo día, una paciente denunció que el almuerzo no llegó hasta pasadas las 5:00 de la tarde.

El periodista Yosmany Mayeta Labrada difundió las imágenes y cuestionó: «¿Dónde están los protocolos de higiene, desratización y control de vectores de un hospital provincial?».

El centro atiende a mujeres embarazadas y pacientes obstétricas de alto riesgo, precisamente el perfil más vulnerable a una infección hospitalaria por roedores.

Más de 96.000 cubanos esperan una cirugía, según el propio Ministerio de Salud

El Ministerio de Salud Pública cubano reconoció en marzo de 2026 una lista de espera quirúrgica de 96.387 pacientes, entre ellos 11.193 niños, además de 32.000 embarazadas pendientes de ecografías y cerca de 30.000 menores con la vacunación afectada por fallos en la cadena de frío. Las cifras corresponden a declaraciones del ministro José Ángel Portal Miranda recogidas por el diario oficialista Granma.

El caso del Hospital Juan Bruno Zayas no es un hecho aislado. Naciones Unidas confirmó ese mismo deterioro en mayo. La ONU y la Organización Mundial de la Salud alertaron de que los apagones y la falta de combustible obligaban a suspender cirugías no urgentes en hospitales cubanos y ponían en riesgo el mantenimiento de equipos vitales, según UN News.

La agencia Reuters documentó en marzo médicos cubanos con turnos extendidos por los apagones y advirtió que la lista de espera podía escalar a 160.000 pacientes hacia el cierre de 2026.

El propio MINSAP atribuye la crisis casi por completo al bloqueo estadounidense. El viceministro Julio Guerra Izquierdo cifró en 288 millones de dólares el daño al sector salud solo en 2025, y afirmó que 25 días de sanciones equivaldrían al costo anual del cuadro básico de medicamentos, unos 339 millones de dólares, según Granma.

Indicador

Dato

Fuente

Compras sanitarias en EE. UU. (enero-junio 2026)

1,13 millones USD

Mario J. Pentón / registros comerciales

Gasto en junio de 2026

309.492 USD

Mario J. Pentón

Equipo identificado con nombre propio

Electrocardiógrafos

Mario J. Pentón

Lista de espera quirúrgica (marzo 2026)

96.387 pacientes

MINSAP / Granma

Niños en espera quirúrgica

11.193

MINSAP / Granma

Embarazadas pendientes de ecografía

32.000

MINSAP / Granma

Las compras sanitarias de Cuba en Estados Unidos frente a las carencias declaradas del sistema hospitalario cubano en 2026.

Análisis: hay margen para comprar electrocardiógrafos, no para desratizar una sala de maternidad

A nuestro juicio, el contraste no es casual. El régimen encontró divisas para importar equipos médicos desde el país al que acusa de asfixiarlo, en el semestre de mayor gasto sanitario en Estados Unidos de los últimos cuatro años.

Esa misma capacidad no se tradujo en lo básico: fumigar una sala de maternidad o servir el almuerzo a una hora razonable no depende de una licencia del Tesoro estadounidense, depende de gestión interna.

El propio MINSAP admite una lista de espera quirúrgica de decenas de miles de pacientes y atribuye la crisis casi por completo al bloqueo. Los datos comerciales no desmienten que el embargo pese sobre la economía cubana, pero sí muestran que la vía para comprar equipos médicos en Estados Unidos existe, es legal, y en 2026 el régimen la usó más que en cualquiera de los tres años anteriores completos.

Si algo deja claro el cruce de estos hechos es que la crisis hospitalaria cubana no se explica solo por falta de divisas. Se explica también por cómo y dónde se gasta lo poco que entra.

Quien quiera seguir esta cobertura, desde las cifras de comercio hasta las condiciones reales en los hospitales de la isla, puede suscribirse al boletín de CubaFull y recibir las próximas entregas directamente.

Preguntas frecuentes

Boletín diario

¿Te ha gustado? Recíbelo en tu correo

Lo esencial de Cuba y de la diáspora, cada mañana en un resumen de 5 minutos. Sin ruido.

Te puede interesar