Donald Trump volvió a hablar de Cuba con una frase que no dejó margen para la ambigüedad. En un momento de máxima tensión por los reportes sobre preparativos militares en torno a la isla, el presidente de Estados Unidos eligió el camino contrario: dijo que ve un acuerdo con Cuba y descartó que su gobierno necesite recurrir a las armas.
La declaración llegó apenas un día después de que se conociera un documento interno de la Reserva del Ejército que evaluaba el envío de unidades de apoyo cerca de la isla, una información que había disparado las alarmas tanto en Miami como en La Habana sobre una posible acción armada.
Lo que dijo Trump no es un comentario suelto de pasillo. Contradice el tono que había mantenido apenas un día antes su propio Departamento de Estado y abre preguntas muy concretas sobre qué significa ese "acuerdo" para quienes lo esperan desde la isla y desde el exilio.
Qué dijo exactamente Trump

Trump respondió que Estados Unidos y Cuba "harán un acuerdo" y que no cree necesario recurrir al Ejército para lograrlo. Lo dijo el sábado 26 de septiembre de 2026 en la Casa Blanca, antes de partir hacia Tennessee, cuando un periodista le preguntó por los reportes sobre movimientos militares vinculados a Cuba.
"Yo diría que Cuba y nosotros haremos un acuerdo. No creo que necesitemos al Ejército."
Fue la misma respuesta que dio minutos antes, cuando añadió que Cuba "está fallando muy mal" y que Washington quiere "ayudar" y "abrir Cuba" a los cubanoamericanos que buscan volver.
No detalló plazos, condiciones ni qué pediría Washington a cambio.
Qué había respondido antes el Departamento de Estado
Un día antes, el propio Departamento de Estado había dejado la puerta abierta a la opción militar. Su portavoz, Thomas Pigott, evitó descartarla y dijo que el presidente cuenta con "una amplia gama de opciones" frente a Cuba, aunque matizó que el objetivo de Washington es ver a la isla en un camino hacia un pueblo cubano "libre, feliz y próspero".
Que sea el propio Trump, y no un portavoz, quien cierre esa puerta y hable de "un acuerdo" es lo que marca la diferencia entre ambos mensajes.
Qué reveló CBS sobre los preparativos militares

El detonante de todo esto fue una filtración. CBS News reportó que la Reserva del Ejército pedía a sus mandos evaluar la disponibilidad de seis tipos de unidades de apoyo, entre ellas policía militar, personal médico e ingenieros, para el Comando Sur en un plazo de entre 90 y 120 días.
El propio reporte aclaró que el documento no menciona a Cuba de forma explícita ni ordena ningún despliegue, y que se trata de una evaluación de capacidad, no de una orden operativa. El Comando Sur, consultado por el medio, dijo que por seguridad operacional no comenta movimientos ni plazos.
La filtración se suma a otros movimientos del Pentágono que este medio ya había reportado semanas antes sobre los planes de una posible operación militar en torno a la isla.
El trasfondo: la ONU y la presión de las sanciones
La filtración llegó tres días después de que Trump calificara a Cuba de "estado fallido" en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, un momento que ya contamos cuando provocó la salida de la delegación cubana de la sala.
Ese discurso convive con una presión económica que no se ha detenido. El 17 de septiembre de 2026, el Departamento de Estado anunció sanciones contra 11 actores vinculados al níquel cubano y al aparato militar de la isla, entre empresas estatales, empresas militares de investigación y funcionarios. La medida se suma a la orden ejecutiva que Trump firmó el 29 de enero de 2026, declarando una emergencia nacional frente al gobierno cubano.
El contraste entre la retórica dura de la ONU, las sanciones activas y el freno de mano de este sábado es la pieza que le falta a la diáspora para entender hacia dónde se mueve realmente la Casa Blanca.
Qué cambia para los cubanos de la isla y el exilio
Para quienes viven en la isla, el mensaje inmediato es que un ataque no parece ser el escenario que baraja hoy la Casa Blanca, algo que reduce, por ahora, el temor a un conflicto armado que había crecido con la filtración del memo militar.
Para el exilio, la frase sobre "abrir Cuba" a los cubanoamericanos apunta a quienes esperan poder viajar o regresar con más facilidad si hay una negociación. Pero Trump no ató esa promesa a ningún mecanismo, fecha ni condición verificable, así que sigue siendo una expectativa, no un hecho consumado.
En CubaFull seguimos cada movimiento de esta negociación en tiempo real; quienes quieran la próxima señal desde Washington o desde La Habana antes que nadie pueden suscribirse a nuestra newsletter.
La respuesta de La Habana
Cuba se adelantó a las palabras de Trump por la vía diplomática. Un día antes, el canciller Bruno Rodríguez dijo que Washington "nunca podrá encontrar justificación" para un ataque militar contra la isla y que el gobierno cubano toma en serio cualquier amenaza.
Por ahora, el régimen no se ha pronunciado públicamente sobre la oferta de "acuerdo" que planteó Trump este sábado.
Actor | Qué hizo | Efecto inmediato |
|---|---|---|
Trump | Dijo que EE. UU. y Cuba "harán un acuerdo" y que no cree necesario el Ejército | Rebaja la hipótesis pública de una acción militar inmediata |
Departamento de Estado | Un día antes habló de "una amplia gama de opciones" y no descartó la vía militar | Dejó abierta la lectura de presión militar |
CBS News | Reveló una evaluación de unidades de apoyo para el Comando Sur en un plazo de 90 a 120 días | Disparó la alarma política, sin probar una orden de despliegue |
La Habana | Bruno Rodríguez rechazó cualquier justificación para un ataque | Refuerza su respuesta diplomática previa |
Las posiciones de los cuatro actores clave en la crisis entre Washington y La Habana esta semana.
Análisis: una frase que compra tiempo, no una política nueva
A nuestro juicio, lo que dijo Trump este sábado se lee mejor como gestión de la ansiedad generada por la filtración del memo que como el anuncio de una política nueva. Un presidente que en la ONU llamó "estado fallido" a Cuba, que mantiene sanciones activas contra su industria del níquel y que veinticuatro horas antes tenía a su propio Departamento de Estado hablando de "una amplia gama de opciones", no ha cambiado de estrategia de presión: ha cambiado el mensaje sobre el método.
Apenas unas semanas antes de este sábado, este medio había contado que las conversaciones entre Washington y La Habana no mostraban avances, lo que confirma que no hay ninguna hoja de ruta pública detrás de la frase de Trump.
La pregunta que queda abierta no es si habrá o no acción militar a corto plazo (hoy parece descartada), sino qué está dispuesto a ceder realmente el régimen cubano para que ese "acuerdo" pase de la frase a la letra.




