Un calefactor comprado para pasar el invierno puede convertirse en un riesgo real dentro de casa. Es lo que advierte ahora la autoridad de seguridad de productos de Estados Unidos sobre un modelo que llegó a miles de hogares a través de una de las cadenas más usadas por las familias cubanas en el exilio.
El aviso llega en plena temporada de frío, justo cuando más se usan estos aparatos en comunidades con alta presencia cubana como Florida. Para muchas familias, revisar el calefactor que tienen enchufado en la sala o el cuarto se vuelve, de golpe, una prioridad.
La pieza clave está en una etiqueta pequeña, en la parte de abajo del aparato: ahí aparece el número de modelo DR-HSH015 y la fecha de fabricación en formato año/mes. Si coincide, el calefactor se desconecta de inmediato y se solicita el reemplazo gratuito.
Qué calefactores están afectados y por qué
La Comisión de Seguridad de Productos de Consumo de Estados Unidos (CPSC) anunció el 29 de octubre de 2026, en un retiro voluntario conjunto con la marca, la retirada de aproximadamente 338.800 calefactores DREO en Estados Unidos, modelo DR-HSH015, también comercializado como Whole-Room Heater 715.
Es un calefactor cerámico de torre, de color negro, con control remoto y unas medidas aproximadas de 11,5 por 13 pulgadas (unos 29 por 33 centímetros). En Costco aparece identificado como el artículo 1910772.
El problema es un defecto que puede provocar que el aparato se sobrecaliente y se incendie. La CPSC contabiliza 17 reportes de calefactores que se incendiaron, con tres casos de daños materiales y una quemadura en la mano de un usuario. El desglose, según el aviso conjunto con las autoridades canadienses, sitúa 16 de esos incidentes en Estados Unidos y uno en Canadá.
Los modelos afectados se fabricaron entre abril de 2025 y enero de 2026, y se vendieron entre septiembre de 2025 y octubre de 2026 en tiendas Costco de todo el país y por internet a través de Costco.com, DREO.com, BestBuy.com, HomeDepot.com, Lowes.com, Kohls.com, QVC.com y B2BRenew.com, con un precio de entre 70 y 110 dólares.
Cómo saber si tu calefactor es uno de los retirados
La identificación está en la base del aparato. Ahí aparecen tres datos que hay que revisar.
El número de modelo: debe decir exactamente DR-HSH015.
El código de fabricación: aparece en formato año/mes (por ejemplo, 2025/09). Solo están afectadas las unidades con código entre abril de 2025 y enero de 2026.
El número de serie: también impreso en la etiqueta; se necesita para completar el registro del reclamo.
Para quedar incluida, una unidad tiene que coincidir a la vez en modelo y en fecha de fabricación: un DR-HSH015 fabricado fuera de ese intervalo no entra en el retiro, y tampoco lo hace ningún otro modelo de DREO.
Criterio | Unidad afectada | No incluida en el retiro |
|---|---|---|
Modelo | DR-HSH015 | Cualquier otro modelo de DREO |
Código de fabricación | 2025/04 a 2026/01 | Fuera de ese intervalo |
Nombre comercial | Whole-Room Heater 715 | No basta con el aspecto exterior |
Costco | Artículo 1910772 | La tienda o la fecha de compra no deciden por sí solas |
Criterios para saber si un calefactor DREO está incluido en el retiro: deben coincidir modelo y fecha de fabricación.
Costco envió una carta a sus socios señalando compras registradas entre septiembre de 2025 y febrero de 2026, pero la CPSC documenta ventas más amplias, hasta octubre de 2026 y en varios comercios además de Costco. Por eso la comprobación que decide no es la fecha de compra ni la tienda, sino lo que diga la etiqueta.
Qué hacer si tienes uno de estos calefactores
El primer paso es dejar de usarlo de inmediato y desconectarlo, aunque funcione con normalidad. El riesgo de ignición no depende de que el aparato muestre fallas visibles. Tampoco conviene destruirlo todavía.
El registro se hace en el portal oficial de DREO, donde se piden el modelo, el código de fabricación y el número de serie de la etiqueta. El sistema entrega entonces un código de destrucción de cinco dígitos, que debe obtenerse antes de inutilizar el aparato.
Con ese código en mano, los pasos son estos:
Escribir con marcador permanente la palabra "Recall" y el código de cinco dígitos sobre la etiqueta del calefactor.
Comprobar que sigue desconectado y, solo entonces, cortar el cable eléctrico.
Tomar una fotografía donde se vean a la vez la etiqueta con el modelo, el código y el número de serie, la palabra "Recall" con su código escrito, y el cable cortado.
Enviar esa fotografía siguiendo las instrucciones del portal para recibir un calefactor nuevo sin costo.
Según el aviso de seguridad de la propia DREO, no se necesita el recibo de compra: basta con la información de la etiqueta. El contacto para dudas durante el trámite es el teléfono 833-820-0887 (lunes a viernes, de 8:30 a. m. a 6:00 p. m., hora del Este) o el correo [email protected]. Una vez aprobado el reclamo, DREO estima que el reemplazo llega en unos 10 días hábiles después de que se haya enviado, un plazo que corre desde el envío y no desde el momento de registrar el reclamo.
Quienes quieran seguir de cerca este tipo de alertas de consumo que afectan directamente a los hogares cubanos en Estados Unidos pueden suscribirse a la newsletter de CubaFull, donde se avisa de retiros y cambios normativos apenas se confirman.
Análisis: por qué estas alertas cuesta detectarlas en casa
Lo llamativo de este caso no es solo la cifra, casi 339.000 unidades, sino el tiempo que tardó en aflorar el defecto: calefactores fabricados desde abril de 2025 siguieron vendiéndose hasta octubre de 2026, mientras los incidentes se sumaban mes a mes.
Para una familia cubana recién llegada, que compra en Costco por precio y porque confía en la marca de la tienda, o que convive en una misma casa con varias generaciones y varios calefactores circulando entre cuartos, este tipo de retiro expone una vulnerabilidad real: no siempre se revisa la letra pequeña de un electrodoméstico ni se sabe que la CPSC existe como vía de reclamo. Ya pasó con otra alerta reciente que afectó a consumidores en Estados Unidos, la retirada de unas gotas oftálmicas vendidas en Walgreens.
A nuestro juicio, el dato que más pesa aquí no es el morboso, los incendios, sino el práctico: el reemplazo es gratuito, no exige recibo y el trámite puede iniciarlo un familiar que lea la etiqueta por otra persona, aunque la elegibilidad y el envío finales se ajusten a lo que pida el formulario oficial. Lo que de verdad falla, cuando falla, es la desinformación que deja enchufado el aparato defectuoso.




