El reparto de arroz de julio confirma lo que muchas familias cubanas venían sospechando desde hace semanas: la cantidad que llega a la bodega depende de la provincia donde se viva, y la diferencia es de varias libras.
El Ministerio de Comercio Interior diseñó un cronograma escalonado para repartir el arroz que llegó como donación del gobierno chino, con cifras que van de 3 a 8 libras por consumidor según el territorio.
La brecha entre lo que recibe una familia en La Habana y otra en el oriente tiene una explicación que el propio ministerio reconoce, y que se repite en casi todos los productos de la canasta básica: el combustible disponible para mover la mercancía.
Las libras de arroz que le tocan a cada provincia en julio
El reparto de julio deja una brecha clara por provincia: unos consumidores reciben apenas 3 libras y otros hasta 8 libras. Tomando como referencia un consumo mensual de 11 libras por persona, la entrega cubre desde unos 8 días en La Habana hasta cerca de 22 días en Las Tunas, Holguín y Granma.
Provincia / territorio | Libras por consumidor | Cobertura estimada |
|---|---|---|
Las Tunas, Holguín, Granma | 8 libras | 22 días |
Santiago de Cuba, Guantánamo | 5 libras | 14 días |
Pinar del Río | 4 libras | 11 días |
La Habana, Mayabeque, Isla de la Juventud | 3 libras | 8 días |
Villa Clara, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Camagüey | 3 libras | 8 días |
Artemisa, Matanzas | En distribución | Sin fecha cerrada |
Reparto de arroz por provincia en julio y días estimados de cobertura por consumidor
Detrás del reparto está la donación china: 60.000 toneladas de arroz, de las que ya se descargaron 15.000 toneladas en los puertos de La Habana y Santiago de Cuba.
El viceprimer ministro Óscar Pérez-Oliva Fraga agradeció el envío como una muestra de apoyo "en medio de la intensificación del bloqueo estadounidense", según recogió la agencia estatal ACN. La ministra de Comercio Interior, Betsy Díaz Velázquez, prometió hacer "el máximo esfuerzo" para completar el transporte y la entrega "en el menor tiempo posible".
Por qué el reparto no llega igual a todas las provincias
El propio MINCIN admite que el cronograma depende de la disponibilidad de combustible para mover el arroz desde los puertos hasta las bodegas de cada territorio.
No es una limitación exclusiva del arroz. Agricultores de La Habana le explicaron a la agencia AP que dependen cada vez más del trabajo manual o animal para sembrar y cosechar, porque no hay diésel suficiente para las máquinas. Es la misma crisis de combustible la que frena el transporte interno y decide qué bodega recibe primero.
En la práctica, el combustible es el cuello de botella que decide qué provincia come antes: quien está más cerca del puerto o de la planta arrocera recibe primero, y el resto espera a que el diésel alcance.
Es la misma limitación que ya atrasó otras entregas de la canasta básica, como documentó CubaFull en el reparto de leche, arroz y compotas de las bodegas del país.
Cuánto dura el arroz de la libreta por consumidor
El cálculo toma como referencia esas 11 libras mensuales por consumidor: la tabla anterior ya muestra cuántos días de arroz asegura cada franja, desde los 8 días de La Habana hasta los 22 días de Las Tunas, Holguín y Granma.
Medido en energía en lugar de días de arroz, el panorama es parecido. Según las tablas nutricionales del USDA, 100 gramos de arroz blanco crudo aportan unas 365 kilocalorías. Con esa referencia, las 3 libras de La Habana equivalen a unas 4.966 kilocalorías y las 8 libras del oriente a unas 13.245 kilocalorías: casi 2,7 veces más energía por persona, prácticamente la misma proporción que separa los 8 días de los 22.
El resto del mes, en cualquiera de los dos extremos, el arroz sale del bolsillo: se compra en el mercado informal o en tiendas en dólares, donde el precio no tiene tope.
La libreta, cada vez con menos productos
El reparto desigual de julio ocurre sobre una libreta que ya venía reducida. La agencia AP documentó en mayo que, en la práctica, muchas bodegas cubanas solo tenían arroz, azúcar y chícharos partidos disponibles para entregar, muy lejos de la variedad que ofrecía el sistema de racionamiento en otras décadas.
La misma agencia reportó que Cuba importa hasta el 80% de los alimentos que consume, incluidos los que se venden en las tiendas estatales. Esa dependencia explica por qué una donación puntual, como la de China, puede mover de golpe el cronograma de un mes entero: el arroz que llega a la bodega depende tanto de lo que el régimen logre traer del exterior como de lo que sea capaz de producir la agricultura nacional.
Análisis: el mapa del arroz retrata la crisis del combustible
Lo que deja claro este reparto es que el problema ya no es solo la comida, es la logística y la dependencia del exterior.
El régimen agradece la donación china y la presenta como un gesto de solidaridad, pero no tiene el diésel para moverla de manera uniforme por el país, ni la producción propia para dejar de depender de lo que llegue desde fuera.
El resultado es un mapa desigual donde vivir en una provincia u otra determina cuántos días de arroz tiene asegurados una familia, algo que ninguna donación externa resuelve mientras la crisis energética siga golpeando el transporte.
Quienes siguen de cerca este tipo de reparto y otros cambios que afectan a las familias en la isla pueden suscribirse al boletín de CubaFull, que resume estas actualizaciones apenas se confirman.




