Cada mes, miles de cubanos en Estados Unidos hacen la misma cuenta a ciegas: cuánto mandar para que la familia en la isla llegue a fin de mes. La mayoría calcula por intuición, no por partidas, y por eso se queda corta en cuanto aparece un imprevisto.
Esta guía desglosa el presupuesto mensual real de un hogar cubano de tres o cuatro personas, partida por partida: alimentos, medicinas, electricidad y transporte, más el colchón para lo que no se planea. Y explica cómo armar ese cálculo con tus propios números, no con una cifra genérica.
El rango no es fijo. Cambia con la tasa de cambio, con la salud de la familia y con la inflación que ya arrastra la isla mes tras mes. Pero sí hay un piso y un techo que conviene conocer antes de decidir cuánto enviar.
En corto: cuánto enviar al mes
Según el desglose por partidas de esta guía, un hogar cubano de tres personas necesita alrededor de 405 a 690 dólares al mes y uno de cuatro personas entre 513 y 885 dólares, en un mes sin sobresaltos. Una estimación periodística de referencia sitúa el gasto de estos hogares entre 500 y 950 dólares. Cualquier urgencia médica o una rotura doméstica dispara el gasto por encima de los 1.000 dólares ese mes.
Partida | Familia de 3 personas | Familia de 4 personas |
|---|---|---|
Alimentos | 250-350 USD | 320-450 USD |
Medicinas y aseo | 40-90 USD | 50-120 USD |
Electricidad y gas | 5-20 USD | 8-25 USD |
Transporte | 35-80 USD | 45-110 USD |
Fondo de imprevistos | 75-150 USD | 90-180 USD |
Total mensual | 405-690 USD | 513-885 USD |
Presupuesto mensual estimado por partidas para hogares cubanos de tres y cuatro personas (agosto de 2026)
Cuánto cuesta realmente sostener un hogar cubano de tres o cuatro personas
Una estimación basada en precios de agosto de 2026 sitúa el gasto mensual de un hogar cubano de tres o cuatro miembros entre 500 y 950 dólares, según una revisión de los costos de vida en la isla. Conviene tomarla como referencia periodística, no como una cifra oficial: el desglose por partidas de esta guía permite ajustarla a cada hogar.
Ese rango cubre lo esencial: comida, medicinas básicas, transporte, agua, gas y algún arreglo doméstico menor. No incluye un imprevisto grande, como una operación, un electrodoméstico roto o una gotera que hay que resolver de urgencia.
Cuando aparece ese imprevisto, el gasto real supera fácilmente los 1.000 dólares en ese mes. Es la diferencia entre el presupuesto de crucero y el de un mes cualquiera, que rara vez es tan tranquilo como el cálculo de partida.
Por qué la inflación hace que el cálculo del mes pasado ya no sirva
El Índice de Precios al Consumidor oficial de Cuba subió 2,56% en julio de 2026 respecto a junio, acumula 15,12% en lo que va de año y 20,70% interanual, según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI). Más de 63% de esa subida mensual la explica un solo grupo: alimentos y bebidas no alcohólicas.
En el acumulado interanual, ese mismo grupo de alimentos subió 26,36%, el transporte 24,96% y los servicios de vivienda 20,83%, según el desglose oficial de la inflación cubana en julio.
Esto significa que un presupuesto calculado hace tres o cuatro meses probablemente ya se quedó corto. No es una sensación: es un ritmo de subida de precios que la propia estadística oficial confirma mes a mes.
En qué se va el dinero: alimentos, la partida que más pesa
La comida es, con diferencia, el mayor gasto del hogar. Un hogar de tres o cuatro personas necesita entre 250 y 450 dólares al mes solo en alimentos, lo que equivale a un gasto diario aproximado de 2 a 4,50 dólares por persona.
Parte de esa cifra se cubre con la canasta normada que distribuye el Estado, unas pocas libras de arroz, azúcar y aceite por consumidor. Esa cuota cubre una fracción mínima del consumo real de un hogar; el resto se compra en el mercado informal, donde los precios varían por provincia y plataforma y suben con rapidez.
Comprar por volumen suele salir más barato que comprar poco a poco, pero exige tener el dinero por adelantado, algo que no todas las familias pueden permitirse en un mes ajustado.
Medicinas e higiene: la partida que no se puede improvisar
Un hogar relativamente sano necesita entre 40 y 90 dólares al mes en medicinas e higiene personal. La cifra puede duplicarse o más en cuanto hay una enfermedad crónica o un adulto mayor en la casa, en un contexto de escasez crónica de medicamentos e insumos médicos en la isla.
Parte de ese gasto se resuelve con cajas de medicinas enviadas desde el exterior. Cuba mantiene, desde el 1 de febrero de 2026 y por tiempo indefinido, una prórroga de la exención arancelaria para la importación sin carácter comercial de alimentos, aseo, medicamentos e insumos médicos: hasta 200 dólares o 20 kilos libres de impuestos por envío aéreo, marítimo o postal, según la resolución del Ministerio de Finanzas y Precios. Esa franquicia es la que permite que enviar medicinas por paquetería salga más a cuenta que comprarlas en farmacias privadas dentro de la isla.
Electricidad y gas: la factura oficial engaña
La electricidad residencial en Cuba está fuertemente subsidiada y su tarifa es progresiva por tramos de consumo. Incluso un consumo medio o medio-alto factura, al cambio informal actual, apenas unos pocos dólares al mes.
El gas licuado (GLP) para uso doméstico se fijó en 35 CUP por kilogramo, por lo que una balita de 10 kilos cuesta 350 CUP desde mediados de julio de 2026, según el Ministerio de Finanzas y Precios.
La trampa está en que esa factura barata en dólares no refleja el costo real de los apagones: comida que se pierde en el refrigerador, recargas para linternas y baterías, velas, carbón para cocinar y reparaciones de electrodomésticos dañados por los cortes. Ese costo indirecto es el que de verdad pesa en el presupuesto, y por eso esta guía reserva entre 5 y 25 dólares al mes para el rubro de electricidad y gas, dejando el resto del golpe eléctrico dentro del fondo de imprevistos.
Transporte y mantenimiento del hogar
Moverse dentro de Cuba también cuesta, y no solo la tarifa estatal. La escasez de combustible y la baja frecuencia del transporte público obligan a muchas familias a recurrir a transporte privado, sobre todo ante una gestión urgente o una emergencia médica. El rango habitual para esta partida, sumando transporte y reparaciones menores del hogar, es de 35 a 110 dólares al mes, según el tamaño de la familia.
El imprevisto que descuadra cualquier presupuesto
Ninguno de los rangos anteriores incluye una urgencia mayor: una hospitalización, una cirugía, un electrodoméstico que hay que reponer entero. Es precisamente lo que separa el presupuesto de 500 a 950 dólares del gasto real de más de 1.000 dólares en un mes complicado.
Es también la partida que casi nadie calcula por adelantado, y la razón por la que un presupuesto "ajustado" se rompe con facilidad. Reservar entre 75 y 180 dólares al mes como fondo de imprevistos, aunque no se use, es lo que evita que ese mes se convierta en una crisis.
Presupuesto para una familia de tres personas
Sumando las partidas anteriores en su rango bajo y medio, un hogar de tres personas puede moverse entre 405 y 690 dólares al mes en un mes sin sobresaltos: entre 250 y 350 dólares en alimentos, 40 a 90 en medicinas y aseo, 5 a 20 en electricidad y gas, 35 a 80 en transporte, y 75 a 150 de colchón para imprevistos.
Presupuesto para una familia de cuatro personas
Un hogar de cuatro personas necesita más volumen en casi todas las partidas: entre 320 y 450 dólares en alimentos, 50 a 120 en medicinas y aseo, 8 a 25 en electricidad y gas, 45 a 110 en transporte, y 90 a 180 de fondo para imprevistos. El total ronda entre 513 y 885 dólares al mes, y puede superar los 1.000 en cuanto aparece una urgencia real.
Por qué la tasa de cambio cambia el cálculo cada semana
El salario estatal cubano no se mide en dólares, sino en pesos (CUP), y ahí está la raíz del problema. El salario mínimo del sector presupuestado quedó en 3.210 CUP desde el 1 de julio de 2026, con pago efectivo a partir de agosto, tras la Resolución 15/2026 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social que sustituyó la escala anterior.
Las pensiones más bajas también subieron: las que antes eran de 1.528 CUP pasaron a 3.056 CUP, y las que superaban ese monto se ajustaron hasta un máximo de 4.000 CUP, desde el 1 de septiembre de 2025.
Al cambio informal de finales de agosto de 2026, esas cifras equivalen a apenas unos pocos dólares al mes. Ningún salario ni pensión estatal cubre, ni de lejos, el presupuesto de un hogar de tres o cuatro personas, lo que explica por qué la remesa desde el exterior no es un lujo sino el sostén principal de buena parte de los hogares.
A finales de agosto de 2026, el dólar se cambiaba en el mercado informal por encima de los 670 CUP, muy por encima de la tasa oficial del Banco Central de Cuba, fijada en 634 CUP para esa misma fecha. Esa brecha entre la tasa oficial y la informal es la que en la práctica determina cuántos pesos rinde cada dólar enviado, y por qué conviene revisarla el mismo día en que se decide cuánto mandar.
Desde España el cálculo es idéntico pero en euros: conviene mirar la tasa EUR/CUP del día, ya que el euro se cambia aún más caro que el dólar en el mercado informal, y decidir el envío por lo que hay que cubrir en la isla, no por una cantidad fija en la moneda de origen.
Cómo calcular el presupuesto real de tu familia
Estos cinco pasos sirven para pasar de una cifra genérica a un cálculo ajustado a tu propia familia.
Paso 1: separa el gasto fijo del gasto variable
Anota aparte lo que se repite cada mes (alimentos base, medicinas de mantenimiento, electricidad) y lo que varía (reparaciones, medicinas puntuales, transporte extra). El gasto fijo es el piso de tu presupuesto; el variable es lo que hay que estimar con margen.
Paso 2: usa el rango, no un número único
Toma el rango de cada partida según el tamaño real de tu hogar y su estado de salud, no el promedio genérico. Una familia con un enfermo crónico debe partir del extremo alto del rango de medicinas, no del bajo.
Paso 3: añade un colchón del 15-20% para imprevistos
Sobre el total del gasto fijo y variable estimado, suma entre un 15% y un 20% adicional como reserva. Es la diferencia entre quedarte corto ante una urgencia y poder resolverla sin pedir un envío extra de emergencia.
Paso 4: revisa la tasa de cambio antes de decidir cuánto enviar
Como la tasa informal se mueve casi a diario, conviene calcular el envío en dólares o euros (lo que necesitas cubrir) y no en pesos, para no quedarte corto cuando el cambio se mueve en contra en los días entre el envío y el gasto.
Paso 5: recalcula cada mes, no cada año
Con una inflación interanual superior al 20% según la propia ONEI, un presupuesto que fue correcto hace tres meses puede quedarse corto hoy. Conviene repasar las cinco partidas al menos una vez al mes, no dar por buena una cifra fija todo el año.
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Cómo repartir el envío entre lo fijo, las compras y el fondo de reserva
Una forma práctica de organizar el envío mensual es dividirlo en tres vías: efectivo para el gasto fijo (alimentos, medicinas de mantenimiento, servicios), compras o paquetes de productos escasos aprovechando la franquicia arancelaria, y un fondo pequeño que se acumula para el imprevisto del que habla el apartado anterior.
Para transferencias bancarias desde Estados Unidos hacia tarjetas MLC o cuentas en bancos cubanos como el Banco Popular de Ahorro, el Banco Metropolitano o Bandec, operadores como Western Union permiten enviar dinero directamente, aunque los límites por transacción, las tarifas y el tipo de cambio aplicado conviene revisarlos antes de cada envío, porque varían entre plataformas.
Ese fondo de reserva no tiene que gastarse cada mes. Si no hace falta, se acumula y queda disponible para el mes en que sí aparece la urgencia, que tarde o temprano llega.
Este cálculo no sustituye una asesoría financiera personalizada, pero da un punto de partida realista para cualquier familia que sostiene un hogar en Cuba desde el exterior.




