En Miami-Dade, la ofensiva migratoria de ICE ya no es una noticia lejana para las familias cubanas. Es la fila frente a la oficina de inmigración, la cita que se posterga y el miedo a salir a trabajar.
Residentes con trámites en regla y sin antecedentes penales reorganizan su rutina, sus finanzas y hasta sus citas migratorias ante la posibilidad de una detención. Abogados y dirigentes locales del sur de la Florida describen un patrón que se repite: personas con asilo activo, permiso de trabajo vigente o libertad bajo supervisión terminan bajo custodia federal.
Ese fue el desenlace que relató en redes sociales una cubana con estatus bajo el formulario I-220A tras presentarse a su cita programada con ICE en Miami-Dade: la separaron por nacionalidad, esperó horas sin información y recibió una nueva fecha para dentro de casi un año.
Detenciones que no distinguen entre antecedentes limpios y trámites en regla
Los arrestos migratorios en el sur de la Florida no se limitan a personas con causas penales pendientes. En julio, el 73,5% de los detenidos por ICE en todo el país no tenía antecedentes penales, frente al 62,2% del mismo mes en 2025, según el análisis del Deportation Data Project de UC Berkeley y UCLA sobre los datos oficiales de la agencia.
En agosto, ICE reportó cerca de 51.000 arrestos migratorios en todo el país, el tercer mes consecutivo con una cifra récord, mientras las deportaciones diarias se mantuvieron cerca de las 1.200.
El abogado de inmigración John de la Vega resume el fenómeno con una frase que se repite entre sus colegas: "Estamos viendo hoy en día un número altísimo de personas sin récord criminal que el Gobierno está deteniendo."
En Doral, ciudad con fuerte presencia de la comunidad hispana del sur de la Florida, el concejal Rafael Pineyro calificó de "inhumano, injusto y no coherente" detener a personas con procesos migratorios activos y sin antecedentes penales. CubaFull ya había documentado antes cómo las detenciones de ICE en Miami alcanzaron cifras récord entre la comunidad cubana.
Cubanos con I-220A: el limbo legal entre una cita y otra
Una cubana con estatus I-220A narró en su cuenta de Instagram cómo transcurrió su cita más reciente con ICE en Miami-Dade, un relato que se viralizó entre la comunidad cubana del sur de la Florida.
Según contó ella misma, llegó minutos antes de las 8:00 de la mañana y fue separada de otros solicitantes según su nacionalidad. "Dividieron a los cubanos a un lado en una fila y a las otras nacionalidades en otra", relató. Añadió que, mientras esperaba, vio a "muchos cubanos con grilletes" en el lugar.
Tras varias horas sin información, recibió un documento con una nueva cita programada para septiembre de 2027, casi un año después.
El formulario I-220A es una orden de libertad bajo supervisión que emite ICE y que permite a un migrante permanecer fuera de custodia mientras su caso avanza, pero no equivale a un parole ni otorga un estatus migratorio definitivo. Así lo estableció la Junta de Apelaciones de Inmigración en Matter of Cabrera-Fernandez, un fallo de 2023 que distingue esa libertad condicional del parole humanitario que exige la Ley de Ajuste Cubano, como ya explicó CubaFull en su guía sobre el I-220A y la Ley de Ajuste Cubano.
Esa distinción legal está ahora en el centro de una demanda que avanza en Miami. Una jueza federal del Distrito Sur de la Florida dio luz verde el 10 de septiembre a que continúe el caso presentado por 992 cubanos que buscan reconocimiento bajo el Ajuste Cubano, un litigio que sus abogados esperan que beneficie hasta a medio millón de cubanos que entraron por la frontera sur tras el fin del acuerdo de "pies secos, pies mojados" en 2017.
Filas de madrugada: la corte migratoria de Miami cambia las reglas
El expediente que espera una cita con ICE no es el único trámite que se ha endurecido. Los jueces de la corte de inmigración de Miami pasaron de manejar unas tres docenas de casos diarios a dockets de más de 100 personas, una modalidad conocida como "mega master" que ha generado filas de cientos de personas.
Desde el 8 de septiembre, la corte además eliminó la opción de comparecer por videoconferencia: todas las audiencias pendientes deben hacerse en persona. Migrantes citados esa primera semana reportaron esperas de tres a cuatro horas bajo la lluvia para entrar al edificio.
Los abogados recomiendan llegar con al menos dos horas de anticipación y guardar evidencia de la espera, como fotos o recibos de transporte, por si hace falta presentar una moción de reapertura para evitar una orden de deportación en ausencia.
El costo de vivir bajo vigilancia: rutinas y finanzas familiares
Para las familias alcanzadas por la ofensiva, el impacto no se limita a la incertidumbre migratoria. Una cita que antes tomaba una hora ahora puede significar un día entero sin trabajar, sumado a los gastos legales, las fianzas y la pérdida de ingresos cuando detienen a un familiar.
Varias familias del sur de la Florida intentan cubrir esos costos con campañas de recaudación pública. Una de ellas, destinada a los gastos legales de una pareja detenida en Doral, había recaudado más de 23.500 dólares esta semana. Otra, para apoyar a un estudiante universitario detenido en los Everglades, se acercaba a los 23.400 dólares de una meta de 28.000.
Quienes quieran seguir de cerca cómo evoluciona esta ofensiva y sus efectos sobre las citas con ICE pueden suscribirse al boletín de CubaFull para recibir las actualizaciones apenas se confirmen.
Doral y la tensión política en el sur de la Florida
El desgaste no es solo económico. El empresario Máximo Álvarez, figura conocida en el exilio cubano de Miami, resumió el temor de una parte de la comunidad ante el posible costo político de la ofensiva: "Vamos a perder las elecciones; vamos a perder todo."
Esa inquietud llegó también al Congreso. La representante republicana María Elvira Salazar, de origen cubano, publicó el 17 de septiembre un video dirigido al presidente Trump en el que afirmó que "algunas de sus medidas de control migratorio han ido demasiado lejos" y citó que la mitad de los cerca de 50.000 detenidos en julio no tenía antecedentes penales.
El Departamento de Seguridad Nacional respondió el mismo día que "no habrá amnistía, ni ahora ni nunca" y que ICE seguirá aplicando las leyes aprobadas por el Congreso le guste o no a la congresista.
Análisis: cuando el trámite migratorio se vuelve el mayor riesgo
Lo que documentan estos casos apunta a un cambio de fondo: la cita migratoria, antes un trámite rutinario, se ha convertido en el momento de mayor riesgo para buena parte de la comunidad cubana en Miami-Dade. Que casi tres de cada cuatro detenidos en julio no tuvieran antecedentes penales desmonta la idea de que la ofensiva se dirige solo contra quienes representan un peligro público.
A nuestro juicio, el contraste entre el discurso oficial, centrado en la seguridad, y el patrón que describen abogados, datos oficiales y hasta una congresista del propio partido de Trump sugiere que el criterio real de la ofensiva es el volumen de detenciones, no el perfil de riesgo individual. La demanda que avanza en Miami añade una vía judicial a esa disputa, pero mientras se resuelve, para las familias cubanas con trámites en regla significa vivir bajo una incertidumbre que ningún papel en orden logra disipar.




