El domingo 16 de agosto de 2026 venció el ultimátum que República Dominicana impuso a los diplomáticos cubanos en Santo Domingo. Horas antes del amanecer, vehículos y un camión cargado de pertenencias salieron de la sede de la embajada cubana, según testigos citados por la prensa dominicana.
La escena confirma que algo se movió dentro de la misión diplomática justo cuando se cumplía el plazo. Pero ni La Habana ni Santo Domingo han confirmado si los funcionarios señalados salieron realmente del territorio dominicano.
La duda no es menor para los cubanos que dependen de esa sede para tramitar un pasaporte, una legalización o cualquier gestión consular en República Dominicana.
La embajada cubana en Santo Domingo se vacía en la madrugada del ultimátum
La embajada cubana en Santo Domingo registró movimiento de vehículos y pertenencias justo al vencer el plazo que República Dominicana dio a sus diplomáticos. La salida efectiva de la delegación no ha sido confirmada oficialmente, pero la medida deja en el aire servicios consulares como pasaportes, legalizaciones y actos notariales de los que dependen miles de cubanos en el país.
Cerca de las 3:00 de la madrugada del domingo, vecinos y comerciantes de la zona reportaron movimiento de autos y un camión con muebles y electrodomésticos saliendo de la sede diplomática cubana, según Infobae.
El vencimiento coincidió con el feriado dominicano del Día de la Restauración, lo que amplificó la atención pública sobre el caso: el presidente del Instituto Duartiano, Wilson Gómez Ramírez, pidió que las autoridades expliquen los motivos de la expulsión, según el mismo diario.
Ningún funcionario dominicano ni cubano ha identificado públicamente a quienes abandonaron el edificio esa madrugada, y hasta el momento no existe confirmación oficial de que los diplomáticos expulsados hayan salido del país.
Un plazo sin motivo público
El caso se hizo público el 13 de agosto de 2026, cuando la cancillería dominicana notificó la salida de nueve funcionarios de la misión cubana y sus familiares, con orden de abandonar el país antes del domingo 16, según recogió la agencia AP en una nota publicada por The Washington Post. La Habana eleva la cifra a diez diplomáticos afectados, aunque ninguna de las dos partes ha publicado una lista con los nombres.
El Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano (MIREX) no reveló las razones de la medida. Según Listín Diario, la cancillería dijo que la decisión se ampara en las disposiciones de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y que la manejaría "con la debida discreción", sin ofrecer detalles adicionales.
La medida llega meses después de que Washington impulsara, en marzo, la iniciativa "Shield of the Americas". Según la misma nota de AP, esa alianza ha llevado a varios gobiernos de la región, entre ellos Ecuador, a romper relaciones o cerrar sus embajadas en Cuba en alineamiento con Washington.
Cuba rechaza la expulsión y apunta a Washington
"No existe motivo alguno que justifique esta decisión de las autoridades dominicanas", respondió la cancillería cubana, según recogió Diario Libre.
El régimen sostuvo que sus diplomáticos actuaron "en estricto apego" a la Convención de Viena de 1961 y con respeto a las leyes dominicanas, y atribuyó la medida a presión de Estados Unidos para deteriorar las relaciones de Cuba en la región.
La diferencia entre expulsar diplomáticos y cerrar el consulado
La expulsión afecta, de momento, a los diplomáticos señalados, no a la embajada como institución: la sede seguía operando como tal en los días previos al vencimiento del plazo.
La Convención de Viena sobre Relaciones Consulares establece un principio que suele pasar inadvertido: la ruptura de relaciones diplomáticas entre dos países no implica automáticamente la ruptura de las relaciones consulares. En teoría, un consulado puede seguir emitiendo pasaportes y documentos aunque sus diplomáticos hayan sido declarados persona non grata.
En la práctica, eso depende de que quede personal autorizado para firmar y sellar esos documentos. Ni La Habana ni Santo Domingo han aclarado si entre los funcionarios expulsados hay personal con funciones consulares.
Hay precedente reciente que pesa sobre esa distinción. Cuando Ecuador expulsó al embajador cubano en marzo, La Habana respondió cerrando por completo su propia embajada en Quito; Costa Rica ordenó una salida similar poco después, pero Cuba mantuvo ahí servicios consulares limitados, según Diario Libre.
Qué trámites pueden quedar afectados para los cubanos en Santo Domingo
La Embajada de Cuba en Santo Domingo venía ofreciendo servicios de pasaportes, legalizaciones y actos notariales, además de visas, registro civil y asistencia a cubanos detenidos o en emergencia.
Esa última función no es teórica: en 2023 la propia embajada informó a la prensa dominicana que mantenía contacto con 12 cubanos detenidos por la Dirección General de Migración, un antecedente de cómo la sede interviene en casos concretos de connacionales.
Cuba fue, entre 2019 y 2024, el país con más naturalizaciones dominicanas entre extranjeros: 309 casos, por delante de Venezuela y Colombia, según el Portal Nacional de Datos Abiertos de República Dominicana. Es la magnitud de la comunidad que ahora queda pendiente de qué pasa con su servicio consular.
CubaFull ya contó cómo arrancó esta crisis con República Dominicana el mismo 13 de agosto. Quien quiera seguir cada giro de esta crisis diplomática sin perseguirla artículo por artículo puede suscribirse a la newsletter de CubaFull.
Ni La Habana ni Santo Domingo han dicho qué pasará con los pasaportes, legalizaciones y otras gestiones que los cubanos residentes en el país resuelven a través de esa sede.
Análisis: una embajada que se vacía sin que nadie diga hasta dónde
Lo que separa este caso del de Ecuador o Costa Rica es que, de momento, nadie ha anunciado un cierre. Santo Domingo expulsó a personas concretas, no rompió relaciones ni clausuró la misión.
Esa distinción importa porque, si se repite el patrón regional, la respuesta de La Habana rara vez se queda en el gesto mínimo: en los dos precedentes recientes terminó recortando o cerrando su propia representación.
La Convención de Viena le da a Cuba margen legal para mantener el consulado abierto aunque pierda diplomáticos, pero ese margen es letra muerta si no queda nadie autorizado para firmar un pasaporte. Mientras ninguno de los dos gobiernos lo confirme, la pieza que falta no es diplomática sino práctica: si un cubano en Santo Domingo necesita renovar el pasaporte la próxima semana, hoy nadie puede decirle con certeza a qué ventanilla tiene que ir.




