Para muchos cubanos que llegaron a Estados Unidos ya adultos, la pregunta de a qué edad se jubilan suena sencilla y no lo es. El país no fija una sola edad de jubilación: hay al menos cuatro fechas distintas y cada una mueve dinero real de forma distinta.
Confundir el momento de dejar de trabajar con el momento de reclamar el Seguro Social, o creer que Medicare llega a la misma edad que el retiro completo, es el error más caro que se puede cometer en este terreno. El orden en que se toman estas decisiones puede significar un cheque más bajo de por vida o meses sin cobertura médica.
Esta guía separa las cuatro edades con las cifras vigentes en 2026, y añade lo que casi nunca se explica: cómo golpea a quien trabajó parte de su vida fuera de Estados Unidos y cómo cambió, en 2025, la elegibilidad de Medicare para ciertos inmigrantes cubanos.
TL;DR: las cuatro edades que no debes confundir
62 años: la edad más temprana para reclamar el Seguro Social, con una reducción permanente del beneficio.
65 años: la edad en la que la mayoría se vuelve elegible para Medicare, sin importar si ya está jubilado.
66 a 67 años: la edad de jubilación plena del Seguro Social, que depende del año de nacimiento.
70 años: el techo del Seguro Social. Esperar más allá no aumenta el cheque.
Edad | Qué se activa | Efecto económico |
|---|---|---|
62 años | Primera edad para reclamar el Seguro Social | Reducción permanente de hasta el 30% frente al beneficio completo |
65 años | Elegibilidad para Medicare | Sin prima en la Parte A con 40 créditos; 311 o 565 dólares al mes sin ellos |
66 a 67 años | Edad de jubilación plena del Seguro Social (según año de nacimiento) | Beneficio completo, sin reducción ni límite de ingresos |
70 años | Tope de los créditos por demora del Seguro Social | Beneficio máximo mensual; esperar más no aumenta el cheque |
Las cuatro edades del retiro en Estados Unidos y su efecto económico, con cifras de 2026.
En Estados Unidos no existe una edad de jubilación obligatoria
No hay ninguna ley que obligue a un trabajador a retirarse a determinada edad. La Administración del Seguro Social aclara que la edad de retiro que maneja el sistema, cuándo se empieza a cobrar el beneficio, no tiene por qué coincidir con la edad en la que una persona deja de trabajar.
Aun así, los 62 años se han convertido en la salida más común del mercado laboral, según encuestas anuales citadas por USA Today. Coincide, no por casualidad, con la primera edad en la que se puede reclamar el Seguro Social.
Dejar de trabajar antes de completar 35 años cotizados también tiene un costo silencioso: el beneficio se calcula sobre los 35 años de mayores ingresos, y los años sin trabajo entran como ceros en ese promedio.
Seguro Social: 62, la edad plena y 70 no pagan lo mismo
Reclamar a los 62 años es posible, pero tiene un costo fijo. Quien nació en 1960 o después y reclama a esa edad recibe apenas el 70% del beneficio completo, según la Administración del Seguro Social: una reducción del 30% que no se recupera nunca, ni siquiera si la persona vive muchos años más.
Esperar más allá de la edad plena, en cambio, suma un 8% adicional por cada año hasta los 70. En 2026, el beneficio máximo mensual es de 2.969 dólares para quien reclama a los 62 y de 5.181 dólares para quien espera hasta los 70, según datos recopilados por CNBC.
A partir de los 70 años, seguir esperando no aumenta el cheque. No hay ninguna ventaja en retrasar el reclamo después de esa edad.
La edad de jubilación plena no es igual para todos
La edad de jubilación plena depende del año de nacimiento, según la tabla oficial de la SSA: 66 años para quien nació entre 1943 y 1954, y luego sube en incrementos de dos meses por año hasta llegar a los 67 años para quien nació en 1960 o después.
Es la edad que la SSA usa como referencia para calcular el beneficio completo, sin recorte por reclamar temprano ni bonificación por esperar.
Medicare llega a los 65, sigas o no trabajando
La cobertura de salud sigue un calendario aparte del Seguro Social. La mayoría se vuelve elegible para Medicare a los 65 años, sin importar si ya jubiló o si sigue trabajando, según CMS.
El periodo de inscripción inicial dura siete meses: los tres anteriores al cumpleaños número 65, ese mismo mes y los tres posteriores. En 2026, la prima estándar de la Parte B es de 202,90 dólares al mes, con un deducible anual de 283 dólares.
Quien sigue trabajando a los 65 y tiene cobertura médica por su empleo o el de su cónyuge puede esperar sin penalidad para inscribirse en la Parte B. Al terminar ese empleo o perder la cobertura, se abre un periodo especial de ocho meses; el seguro de continuidad COBRA no extiende ese plazo.
El obstáculo específico de los cubanos: los créditos de trabajo
Aquí está el punto que más golpea a quien emigró de adulto. La Parte A de Medicare, la que cubre hospitalización, es gratuita solo para quien acumuló 40 créditos de trabajo, el equivalente a diez años cotizando con autorización de empleo.
Cada crédito exige haber pagado impuestos al Seguro Social sobre ingresos declarados; en 2026 se necesitan 1.890 dólares de ingresos por crédito, con un máximo de cuatro al año, según la SSA.
Estados Unidos tiene convenios de totalización con 30 países que permiten sumar años trabajados fuera. Cuba no está en esa lista, según el listado oficial de acuerdos internacionales de la SSA. Los años trabajados en la isla no cuentan para esos 40 créditos, sin excepción.
Quien llega a los 65 sin los 40 créditos completos puede comprar la Parte A igual, pero pagando una prima mensual: 311 dólares con entre 30 y 39 créditos, o 565 dólares con menos de 30, según los montos oficiales de 2026.
Un dato que suele generar ansiedad sin necesidad: el Seguro Social y Medicare ganados por años de trabajo no cuentan como carga pública en trámites migratorios, porque son beneficios contributivos, no asistencia social.
Trabajar y cobrar el Seguro Social a la vez: el límite que pocos calculan
Es posible reclamar el Seguro Social y seguir trabajando, pero antes de la edad plena existe un límite de ingresos. En 2026, si la persona está por debajo de la edad plena todo el año, la SSA retiene un dólar por cada dos que gane sobre 24.480 dólares, según la propia agencia.
Si la persona cumple la edad plena en 2026, el límite sube a 65.160 dólares, y la retención baja a un dólar por cada tres, contando solo los ingresos de los meses previos a llegar a esa edad. Una vez alcanzada la edad plena, el límite desaparece por completo.
Si vuelves a vivir a Cuba, el Seguro Social no te acompaña
Hay un límite adicional que rara vez se explica. El Departamento del Tesoro prohíbe a la SSA enviar pagos a beneficiarios que residen en Cuba, según las reglas oficiales sobre pagos fuera de Estados Unidos.
Quien es ciudadano estadounidense y vive en la isla puede reclamar los pagos retenidos una vez se mude a un país donde la SSA sí pueda enviarlos. Quien no tiene la ciudadanía pierde esos meses de forma definitiva, incluso si luego se traslada a un tercer país.
Medicare y el estatus migratorio: lo que cambió en 2025
Desde el 4 de julio de 2025, una nueva ley limita quién puede inscribirse por primera vez en Medicare a solo cuatro grupos: ciudadanos estadounidenses, residentes permanentes legales, entrantes cubanos y haitianos ("Cuban/Haitian entrants") y migrantes bajo el Compacto de Libre Asociación, según recoge Justice in Aging.
Quien tenga TPS, asilo, condición de refugiado o parole humanitario genérico y no estuviera ya inscrito no puede solicitar Medicare bajo esas categorías, y quien ya lo tenga sin encajar en los cuatro grupos perderá la cobertura el 4 de enero de 2027.
Hay un matiz que favorece a buena parte de los cubanos: la clasificación de entrante cubano no depende de seguir teniendo el parole vigente. Según confirma USCIS, un cubano paroleado conserva esa clasificación para efectos de beneficios aunque su parole haya vencido o el programa que lo trajo, como el CHNV cancelado en marzo de 2025, haya terminado, siempre que no tenga una orden final de deportación. Confirmar en qué categoría exacta encaja cada caso, con un abogado de inmigración o un consejero de beneficios, es el paso que evita perder la cobertura por una suposición equivocada.
Otras edades que también pesan, aunque no sean del Seguro Social
Dos fechas más entran en el cálculo si hay ahorros en una cuenta 401(k) o IRA: a los 59 años y medio se pueden retirar fondos sin la penalización adicional por retiro anticipado, y a los 73 años empiezan las distribuciones mínimas obligatorias, según el IRS. No cambian las reglas del Seguro Social ni de Medicare, pero conviene tenerlas presentes al planificar la fecha de retiro.
Los efectos económicos de elegir mal la fecha
La decisión no es solo sobre cuándo dejar de trabajar. Es sobre cuánto dinero entra cada mes durante el resto de la vida.
Reclamar a los 62 por necesidad inmediata es legítimo, pero implica cargar con un cheque un 30% más bajo de forma permanente. Esperar hasta la edad plena o hasta los 70 exige tener otros ingresos mientras tanto.
A eso se suma el costo de Medicare para quien no llegó a los 40 créditos: entre 311 y 565 dólares mensuales que no todos los presupuestos familiares pueden absorber sin planificación previa. Y quien sigue trabajando cerca de la edad plena debe vigilar el límite de ingresos para no ver retenida una parte del cheque.
Guía paso a paso: cómo decidir cuándo jubilarte
1. Revisa tus créditos en my Social Security
Crea una cuenta gratuita en el sitio oficial de la SSA y revisa tu Social Security Statement. Ahí aparecen los créditos acumulados año por año y una proyección del beneficio según la edad en la que reclames.
2. Calcula tres escenarios: 62, edad plena y 70
Compara cuánto recibirías en cada una de las tres edades y cuántos años necesitarías vivir para que esperar compense la diferencia. La herramienta de la SSA hace este cálculo con tus propios ingresos.
3. Decide qué seguro médico tendrás antes de los 65
Si piensas dejar de trabajar antes de esa edad, confirma cómo cubrirás la brecha hasta que empiece Medicare, ya sea con el mercado de seguros o con la cobertura de un cónyuge.
4. Si cumples 65, no dejes pasar el plazo de inscripción en Medicare
Marca en el calendario el periodo de siete meses alrededor de tu cumpleaños. Si sigues trabajando con cobertura de empleo, confirma con tu empleador si te conviene inscribirte antes o esperar al periodo especial.
5. Si sigues trabajando, vigila el límite de ingresos
Antes de la edad plena, calcula si tus ingresos del año superarán los 24.480 dólares, o los 65.160 dólares si cumples la edad plena en 2026, para anticipar cuánto retendrá la SSA de tu cheque.
6. Si no eres ciudadano, confirma tu categoría migratoria exacta
La diferencia entre tener o no cobertura de Medicare puede depender de un solo estatus migratorio. Verifica con un profesional si tu caso encaja como entrante cubano, residente permanente u otra categoría antes de dar por hecho cualquier cobertura.
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