Ayuda de 100 millones a Cuba: EE.UU. insiste y Díaz-Canel la llama "un chiste"

Washington insiste en que los 100 millones de ayuda humanitaria para Cuba están listos para salir, mientras Díaz-Canel califica la oferta de "un chiste" y asegura que todavía no ha llegado nada a la isla.

Redacción4 de julio de 2026 · 6 min de lectura
Díaz-Canel junto a banderas de Cuba y Estados Unidos con símbolo de ayuda humanitaria de 100 millones de dólares

Vía U.S. Department of State

Cien millones de dólares en ayuda humanitaria para Cuba llevan más de un mes atascados entre Washington y La Habana, y el cruce de acusaciones no para. El Departamento de Estado sostiene que los envíos están listos para salir hacia la isla en cuanto el régimen autorice su entrada, mientras Miguel Díaz-Canel acaba de calificar la oferta de "un chiste".

La cifra no es nueva: Estados Unidos la puso sobre la mesa en mayo, condicionada a que ni un peso pase por instituciones estatales cubanas. Lo que cambia ahora es el tono del pulso, que se ha ido calentando entre la insistencia de Washington y el sarcasmo del propio presidente cubano sobre un dinero que, según él, todavía no ha llegado.

Meses antes, tras el paso del huracán Melissa por el oriente de la isla, Estados Unidos ya había financiado un programa similar con un desenlace muy distinto: la ayuda sí llegó, y a miles de familias.

Qué incluye la ayuda, según Washington

La ayuda de 100 millones a Cuba sigue congelada: Washington insiste en que el paquete está listo para salir en cuanto el régimen permita canales de distribución independientes, mientras las condiciones políticas siguen sin resolverse.

El Departamento de Estado formalizó en mayo la oferta de 100 millones de dólares en asistencia humanitaria directa para el pueblo cubano. El paquete contempla alimentos, medicamentos y material sanitario, con el objetivo declarado de que ninguna institución estatal cubana administre los fondos.

El secretario de Estado, Marco Rubio, condicionó el desembolso a que Cuba emprenda "reformas significativas" y a que la distribución corra por cuenta de la Iglesia Católica y organizaciones humanitarias independientes, según recogió El País.

De la aceptación condicionada a la burla pública

Cuando Washington formalizó la oferta, Díaz-Canel respondió en su cuenta de X que Cuba no pondría obstáculos si la ayuda llegaba "en total conformidad con las prácticas humanitarias universalmente reconocidas". Fijó como prioridades el combustible, los alimentos y las medicinas, aunque calificó la propuesta de "inconsecuente y paradójica" e insistió en que levantar el embargo sería más eficaz que cualquier paquete de ayuda.

Ese tono cambió semanas después. El 19 de junio, en una entrevista concedida al periodista dominicano Roberto Cavada, del Grupo de Comunicaciones Corripio, difundida el 24 de junio por medios estatales como Cubadebate, Díaz-Canel se rió de la cifra y la llamó "un chiste".

Aseguró que de los 100 millones no ha llegado nada a Cuba y que la distribución no empezaría antes de septiembre. También afirmó que el paquete no incluye ni medicinas ni alimentos, una versión que el propio Departamento de Estado calificó el 3 de julio como "total y absolutamente falsa", al reafirmar que el envío sí incluye alimentos y que comenzará a distribuirse en julio.

Quien quiera seguir cada giro de este pulso, y del resto de la actualidad cubana, puede suscribirse gratis a la newsletter de CubaFull.

Quién debía repartir el dinero

El esquema anunciado por Washington mantiene a la Iglesia Católica como socio central de la operación, con Cáritas Cuba como brazo de distribución sobre el terreno, y a un grupo de organizaciones humanitarias independientes como segundo canal. El objetivo declarado es el mismo desde mayo: que el dinero llegue directo a las familias, sin pasar por manos del Estado cubano.

Una crisis que no da tregua

Mientras el dinero estadounidense sigue sin moverse, Cuba atraviesa una de sus peores crisis de combustible. El ministro de Energía, Vicente de la O Levy, reconoció en mayo que el país se había quedado sin reservas de fueloil y diésel, un colapso que derivó en apagones prolongados y protestas en La Habana.

En medio de ese escenario, un buque con ayuda de México y Uruguay atracó en La Habana el 18 de mayo con 1.700 toneladas de granos, leche en polvo y productos de higiene. Esa ayuda, ajena al paquete estadounidense, ya llegó a puerto mientras los 100 millones de Washington siguen sin salir.

El precedente del huracán Melissa

Este no es el primer programa de ayuda de Estados Unidos a la isla. Tras el paso del huracán Melissa por el oriente cubano en octubre de 2025, Washington ya financió asistencia de emergencia gestionada por Cáritas Cuba.

Aquel programa, valorado inicialmente en 3 millones de dólares y canalizado a través de Catholic Relief Services, benefició a más de 8.800 familias en Santiago de Cuba, Holguín, Las Tunas, Granma y Guantánamo. En febrero, el Departamento de Estado sumó otros 6 millones de dólares a esa línea de ayuda, con la advertencia expresa de que el régimen no debía interferir en su distribución.

Programa de ayuda

Monto

Canal

Estado

Oferta de EE. UU. (mayo 2026)

100 millones de dólares

Iglesia Católica y organizaciones independientes

Sin distribución iniciada, según Díaz-Canel

Ayuda de México y Uruguay

1.700 toneladas de alimentos e higiene

Envío marítimo directo

Llegó a La Habana el 18 de mayo

Ayuda tras el huracán Melissa

3 + 6 millones de dólares

Cáritas Cuba / Catholic Relief Services

Distribuida a más de 8.800 familias

Los tres programas de ayuda a Cuba en 2026, monto por monto

Análisis: a quién le conviene el retraso

Mientras la ayuda por Melissa fluyó con relativa normalidad, los 100 millones de mayo llevan semanas atrapados en un pulso político que ninguna de las dos partes parece querer resolver rápido.

A nuestro juicio, a Washington le sirve mantener la presión pública sobre un régimen que aparece bloqueando ayuda a su propia población, y a La Habana le sirve presentar la oferta como un gesto vacío mientras exige el fin del embargo. Ese cálculo, más que cualquier trámite logístico, es lo que explica el retraso.

Mientras los dos gobiernos discuten fechas y condiciones, la escasez de alimentos, combustible y medicinas sigue golpeando a las mismas familias que esta ayuda dice querer proteger.

Preguntas frecuentes

Te puede interesar