Una nube con forma de embudo se dejó ver el 29 de agosto de 2026 sobre el Valle del Yumurí, en Matanzas, y en minutos los videos corrieron por WhatsApp y redes con la misma pregunta: ¿es un tornado? La forma alargada y oscura contra el cielo genera esa alarma, sobre todo entre quienes tienen familia en la zona y ven las imágenes desde fuera.
La respuesta corta es que no lo era. Se trataba de una nube pannus, una nube accesoria frecuente que cuelga de tormentas más grandes y que, vista desde lejos, puede confundirse con algo mucho más serio.
Saber diferenciarla de un tornado real o de una manga de viento no es un capricho técnico. Es la diferencia entre alarmar a la familia por una imagen inofensiva y reconocer a tiempo una amenaza que sí exige refugio.
TL;DR: cómo distinguir una nube pannus de un tornado
Una nube pannus es un jirón bajo y deshilachado que cuelga de una nube de lluvia. Puede parecer un tornado por su forma oscura y alargada, pero no es un vórtice: la diferencia clave es que no tiene rotación sostenida sobre un eje ni contacto organizado con el suelo o el agua.
Una pannus es una nube accesoria: un jirón bajo y deshilachado que cuelga de otra nube de lluvia (nimbostrato o cumulonimbo), según el Atlas Internacional de Nubes de la Organización Meteorológica Mundial.
El criterio que separa lo inofensivo de lo peligroso es la rotación sostenida sobre un eje: si la nube no gira así, no es un embudo ni un tornado.
Un embudo real (funnel cloud) rota pero no toca el suelo ni el agua. Un tornado o una tromba marina sí lo tocan, y ahí hay que actuar.
La pannus no es peligrosa como vórtice, pero suele aparecer bajo tormentas que sí pueden traer rayos, rachas o granizo: si hay riesgo, viene de la tormenta, no de la nube baja en sí.
Qué es exactamente una nube pannus
Una pannus (del latín, 'paño', 'trapo' o 'harapo') es lo que en meteorología se llama nube accesoria: no se forma sola, sino debajo de una nube mayor, casi siempre un nimbostrato o un cumulonimbo en pleno episodio de lluvia. Así la clasifica el Atlas Internacional de Nubes de la OMM, la referencia técnica global para identificar formaciones nubosas.
Se origina cuando parte de la lluvia que cae de la nube principal se evapora antes de llegar al suelo. Esa evaporación satura de humedad el aire justo debajo de la base de la nube y, al condensarse de nuevo, deja esos fragmentos bajos, deshilachados e irregulares que pueden aparecer y unirse en cuestión de minutos, según describe la propia OMM en sus notas técnicas sobre nubes de precipitación.
En inglés se conoce también como scud. Es habitual en episodios de lluvia intensa y, por sí sola, no indica que algo grave esté por ocurrir.
Por qué una nube pannus puede parecer un tornado
La confusión es casi siempre óptica. Un jirón de pannus alargado, oscuro y en movimiento contra un cielo más claro puede leerse como un embudo, sobre todo si el observador está a varios kilómetros y no distingue el detalle.
En un valle rodeado de elevaciones, como el del Yumurí, la perspectiva exagera la sensación de verticalidad: la nube parece descender hacia el terreno aunque en realidad no se mueve así.
El propio movimiento errático del viento en niveles bajos añade a la confusión: la pannus se retuerce y cambia de forma, pero no gira sobre un eje fijo como sí hace un tornado en formación. El Servicio Meteorológico Nacional de EE. UU. (NWS) advierte que este tipo de nubes bajas y desgarradas, llamadas scud, no producen tiempo severo por sí mismas y se confunden con frecuencia con nubes de pared o tornados. Su propio criterio para diferenciarlas: observar la posición respecto al área de lluvia, ya que la pannus se aleja de ella mientras una nube de pared mantiene la misma distancia relativa a la tormenta.
Diferencias clave: pannus, nube embudo, tornado y manga marina
Cuatro formaciones se confunden entre sí en un video corto, pero cada una responde a un criterio propio.
Un embudo real (funnel cloud) sí rota sobre un eje, según explica el Met Office británico, pero mientras no toca el suelo ni el agua se queda en esa categoría. En el momento en que toca tierra pasa a llamarse tornado; si toca agua, se llama tromba o manga marina.
La OMM define el tornado como una columna de aire en rotación, con apariencia de embudo de condensación, en contacto con el suelo y que se extiende desde la base de una nube cumuliforme. La AEMET precisa que, para reportarlo como tal, la columna debe mantener contacto simultáneo con el suelo y con la base de la nube; la tromba marina es ese mismo fenómeno, pero sobre el agua, y suele ser más pequeña y perder fuerza rápido al tocar tierra.
La diferencia práctica no está en la forma, sino en la rotación y el contacto con la superficie.
Formación | ¿Rota sobre un eje? | ¿Toca el suelo o el agua? | ¿De dónde sale? | Peligro asociado |
|---|---|---|---|---|
Nube pannus | No: se deshilacha y cambia de forma con el viento | No | Cuelga de un nimbostrato o un cumulonimbo en plena lluvia | Ninguno como vórtice; el riesgo viene de la tormenta que la produce |
Nube embudo (funnel cloud) | Sí, rotación sostenida | No | Base de una nube cumuliforme en desarrollo | Vórtice en formación; hay que vigilarla |
Tornado | Sí, rotación sostenida | Sí, sobre tierra | Base de una nube cumuliforme | Alto: buscar refugio de inmediato |
Tromba o manga marina | Sí, rotación sostenida | Sí, sobre el agua (puede pasar a tierra) | Cumulonimbo o cúmulo congestus sobre el mar | Alto en el agua; al tocar tierra suele perder fuerza |
Diferencias entre nube pannus, nube embudo, tornado y tromba marina, según la OMM, el Met Office y la AEMET.
En Cuba, los tornados y las trombas marinas son fenómenos documentados sobre todo en la temporada de lluvias, según ha recogido la prensa oficial cubana en sus coberturas sobre tornados y tormentas locales severas, y suelen ser de corta duración.
Cuándo sí hay que preocuparse
La pannus no es peligrosa como vórtice, pero el ambiente que la produce sí puede serlo. Una nube de lluvia intensa puede traer rayos, rachas fuertes o granizo, que son las amenazas reales en este tipo de episodios.
El NWS distingue el tornado por su rotación violenta y su contacto con el suelo, la nube embudo por rotar sin tocar tierra, y la nube de pared (wall cloud) por un descenso localizado y persistente de la base de la tormenta, que puede o no rotar. Si lo que se ve en un video cumple rotación sostenida y contacto con la superficie, ya no se trata de una pannus.
Guía paso a paso: cómo distinguir una nube sospechosa
1. Mira si hay rotación organizada
Un tornado, un embudo o una manga marina giran de forma clara y sostenida alrededor de un eje. Una pannus se deshilacha y cambia de forma, pero no gira sobre sí misma.
2. Comprueba si toca el suelo o el agua
Es la línea que separa un embudo (no toca) de un tornado o una manga (sí tocan). Si la nube queda suspendida sin llegar a la superficie, no hay una amenaza activa en ese instante.
3. Busca polvo, escombros o agua levantada en la base
Un tornado o una tromba en contacto con la superficie levantan material justo debajo: polvo, restos o espuma de mar. La pannus no genera nada de eso.
4. No salgas a grabar si hay tormenta cerca
El impulso de acercarse a filmar es, en la práctica, el mayor riesgo real en estos episodios. Si hay rayos, viento fuerte o lluvia intensa, el lugar más seguro es dentro de una construcción sólida.
5. Sigue los avisos oficiales antes de viralizar
Un video puede recorrer media isla y llegar a la diáspora antes de que alguien contraste el dato. Para confirmar avisos de fenómenos peligrosos activos en Cuba, la referencia es el Instituto de Meteorología (INSMET), la autoridad meteorológica del país.
Qué hacer si confirmas una amenaza real
Si la nube gira de forma sostenida y toca el suelo o el agua, la prioridad deja de ser identificarla y pasa a ser protegerse. El NWS recomienda ir a un sótano, un refugio o una habitación interior sin ventanas; si estás fuera, buscar un edificio sólido, y si vas en auto, dirigirte al refugio más cercano en lugar de intentar filmar o adelantarte a la tormenta.
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