Rusia envía cubanos a Uzbekistán sin aviso ni dinero: Los testimonios y las salidas que les quedan

Una investigación recoge los testimonios de cubanos enviados por Rusia a Uzbekistán sin aviso previo ni documentos. Llegaron sin dinero ni alojamiento, y sus opciones para regularizarse o volver a la isla dependen de gestiones consulares y organismos internacionales con alcance limitado en el país.

Redacción15 de octubre de 2026 · 7 min de lectura
Vestíbulo del aeropuerto de Taskent con una maleta y un pasaporte cubano, en referencia a los cubanos enviados por Rusia a Uzbekistán
Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial: el aeropuerto internacional de Taskent, con una maleta y un pasaporte cubano. No es una fotografía real y no muestra ni documenta una escena, acto o acontecimiento real.

Salir de un centro de detención en Moscú y, horas después, aterrizar en un país del que nunca habían oído hablar: así describen varios migrantes cubanos su paso por los controles migratorios rusos en 2026.

Ninguno sabía, al subir al avión, que terminaría en Uzbekistán. Las autoridades rusas no les mostraron una orden de expulsión ni un documento que explicara el procedimiento.

Detrás de cada caso hay una familia separada, un idioma que no entienden y una ruta de regreso a Cuba que, meses después, sigue sin aparecer.

Once testimonios, ningún aviso previo

Al menos 11 migrantes cubanos fueron trasladados desde Rusia hasta Uzbekistán entre marzo y septiembre de 2026, según una investigación periodística que recogió sus testimonios. Ninguno de ellos recibió una orden de deportación, comprobantes de traslado ni papeles que explicaran por qué habían sido enviados a un tercer país.

Algunos fueron escoltados por policías rusos sin que pudieran revisar su propio pasaje ni conocer la ruta.

La cifra de 11 no incluye a otros tres cubanos entrevistados que, ante la alternativa de seguir detenidos, decidieron comprar ellos mismos un pasaje a Taskent. Son casos distintos: llegaron por decisión propia, aunque con el mismo destino final y la misma falta de recursos al aterrizar.

Llegaron sin dinero, sin alojamiento y sin hablar el idioma

El caso de María Antonia Pérez Salazar, cubana de 73 años, resume el patrón. Permaneció cerca de cinco meses detenida en el centro de Sájarovo, en Moscú.

El 31 de julio de 2026 la trasladaron esposada hasta el aeropuerto y, horas después, la subieron a un avión sin decirle el destino. Aterrizó en Taskent la madrugada del 1 de agosto.

Durmió tres noches en la terminal del aeropuerto. Recibió una comida al día hasta que otro cubano, también varado allí, la ayudó a llegar a un hostal.

Para el 13 de octubre seguía sin recursos para comprar los medicamentos que necesita para el glaucoma y la hipertensión que padece.

Su hija, Niosly Vidal, quedó detenida en Rusia. Sus tres nietos (Cristopher, Dylan y Milaydis, de 13, 10 y 9 años) pasaron a custodia de un centro de asistencia familiar en Balashija.

"El consulado no intentó repatriarnos", relató María Antonia sobre la representación cubana en Moscú. "Lo único que hicieron fue contactar a los rusos para que dejaran a los niños hablar con nosotras."

Otros testimonios describen una precariedad similar meses después de llegar. Yorkis Vega lleva siete meses repartiendo sus días entre un hostal, la calle y el aeropuerto de Taskent, y dijo que un empleador se negó a pagarle un trabajo de limpieza. Yalina González Morales, de 29 años, sobrevive con un empleo informal en una fábrica.

Rosmery, una de las tres cubanas que pagó su propio pasaje a Uzbekistán, está embarazada y no ha podido cubrir el costo de la cesárea que le indicaron.

Ni deportación, ni expulsión administrativa, ni readmisión funcionan igual, y la diferencia importa para saber qué protecciones debían tener estos cubanos.

Una deportación ordinaria exige una resolución formal y, según la ley rusa, aviso a la representación diplomática del país de origen. Una expulsión administrativa surge de una sanción por infracción migratoria y deja constancia en el expediente del extranjero. La readmisión, en cambio, es un trámite entre dos Estados (en este caso Rusia y Uzbekistán) para devolver a alguien al país por el que entró, no al suyo de origen.

Rusia y Uzbekistán mantienen un acuerdo de readmisión vigente desde 2008 que permite trasladar a ciudadanos de terceros países solo cuando se demuestra que llegaron a territorio ruso directamente desde Uzbekistán. Ese tratado excluye a quienes entraron de forma legal a Rusia sin visado, que es el caso de la mayoría de estos cubanos.

La ley rusa, además, obliga a notificar a la representación diplomática del país de origen cuando se dicta una deportación formal. No hay constancia pública de que esa notificación se produjera en ninguno de estos 11 casos.

Sin los expedientes individuales de cada traslado no puede establecerse bajo cuál de estas figuras actuó Rusia. Especialistas en derechos humanos vinculadas a Human Rights Watch y al Consejo Europeo para los Refugiados y el Exilio (ECRE), consultadas durante la investigación, coincidieron en que no identifican un procedimiento legal claro detrás de estos traslados.

Ni el Ministerio del Interior ruso, ni las autoridades de Uzbekistán, ni la embajada cubana en Moscú respondieron a las preguntas planteadas sobre estos casos.

El precio del billete: Taskent frente a La Habana

Rusia suspendió en febrero de 2026 los vuelos comerciales directos hacia Cuba por falta de combustible. Desde entonces, un pasaje de Moscú a La Habana supera los 1.000 dólares.

Un vuelo a Taskent, en cambio, costaba entre 164 y 207 dólares en una búsqueda realizada el 12 de octubre. La diferencia de precio coincide con el destino elegido para estas expulsiones, aunque ninguna autoridad ha confirmado que ese fuera el motivo, ni hay constancia de que valoraran el idioma o los medios de estos cubanos para sobrevivir allí.

La vulnerabilidad de los cubanos en Rusia no es nueva: CubaFull ya documentó cómo redes de reclutamiento ofrecen empleos civiles que terminan en contratos de riesgo bajo jurisdicción rusa, una puerta de entrada distinta pero con el mismo resultado de indefensión legal una vez dentro del país.

Cuánto tiempo pueden quedarse sin visado

Los cubanos pueden entrar a Uzbekistán sin visado por un máximo de 30 días, tanto con pasaporte ordinario como diplomático. Esa exención no incluye autorización para trabajar.

El lugar donde se alojan debe quedar registrado ante las autoridades dentro de los tres días laborables posteriores a la entrada, un trámite que corresponde al hotel u hostal o, si es una vivienda particular, a quien los recibe. Conservar ese comprobante es obligatorio, incluso para poder salir del país.

Agotado el plazo sin recursos para un vuelo de regreso, algunos de los entrevistados han cruzado la frontera hacia Tayikistán para reiniciar el conteo de días. Ese cruce los expone a un nuevo control migratorio en un tercer país, sin que conste que resuelva su situación de fondo.

La normativa consultada no garantiza que reiniciar el conteo abra una nueva estancia legal de 30 días ni que evite sanciones migratorias.

Qué ayuda consular y migratoria pueden pedir

Las opciones disponibles para quienes queden varados en Uzbekistán son limitadas, pero hay tres vías institucionales identificables.

Cuba no tiene embajada residente en Taskent. El país se atiende desde la Embajada de Cuba en Azerbaiyán, con sede en Bakú, a cargo del embajador Carlos Enrique Valdés de la Concepción, recibido en octubre por la cancillería azerbaiyana.

A esa sede (contactable en [email protected]) deberían dirigirse quienes queden varados en Uzbekistán, con su pasaporte, la fecha de llegada y cualquier documento del traslado. Para el caso de María Antonia, la gestión pendiente es con el Consulado de Cuba en Moscú, por su hija y sus tres nietos.

ACNUR tampoco resuelve el fondo. El propio organismo aclara que sus oficinas en Asia Central no registran solicitudes de asilo ni expiden documentos de refugiado, una función que corresponde a los gobiernos locales, y Uzbekistán no cuenta con un sistema nacional ordinario de asilo. Lo que sí ofrece es orientación y asesoría legal a través de su operación regional.

La Organización Internacional para las Migraciones mantiene una oficina en Taskent donde se puede consultar sobre asistencia migratoria o un posible retorno voluntario, aunque no hay constancia pública de que haya asumido estos 11 casos en particular.

Ninguna de estas vías garantiza alojamiento, atención médica, el pasaje de vuelta ni un retorno financiado: ofrecen gestión y orientación, no una solución inmediata.

Institución

Qué puede hacer

Contacto

Embajada de Cuba en Azerbaiyán (atiende Uzbekistán)

Gestión consular y documentación; coordinación con el Consulado en Moscú. No garantiza repatriación inmediata

[email protected]

ACNUR, operación para Asia Central

Orientación y asesoría legal; no registra asilo ni expide documentos de refugiado en Uzbekistán

help.unhcr.org/centralasia (orientación en línea)

OIM, oficina en Taskent

Consulta sobre asistencia migratoria y posible retorno voluntario, sujeta a evaluación individual

[email protected] · uzbekistan.iom.int

Vías de ayuda consular y migratoria disponibles para cubanos varados en Uzbekistán

Análisis: el vacío que paga la familia, no el Estado

Lo que muestran estos casos es un patrón, no un accidente administrativo. Rusia traslada a un tercer país, por una fracción del costo de un billete a La Habana, a quien al llegar no puede exigirle explicaciones.

El Estado cubano, mientras tanto, aparece ausente donde más se le necesita. No gestionó la repatriación de sus ciudadanos detenidos en Moscú, y ni su embajada en Bakú ni las autoridades rusas han explicado públicamente estos traslados.

Las únicas vías reales que les quedan a estos cubanos (la gestión consular, la orientación de ACNUR o una consulta a la OIM) dependen de organismos sin capacidad para resolver el problema de fondo: sacarlos de un país donde entraron sin querer y donde no pueden trabajar ni regularizarse.

Para quienes siguen este tipo de casos, suscribirse al boletín de CubaFull es la vía más directa para enterarse si estos cubanos varados logran regresar o si aparecen nuevos traslados.

Mientras no haya una gestión consular activa, la diferencia entre volver a Cuba o quedar atrapado en Asia Central seguirá dependiendo del precio de un billete de avión.

Preguntas frecuentes

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